Panamá, 17 de octubre de 2001
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Trasfondo
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Panamá, actor del nuevo mundo

¿Pueden las autoridades panameñas asegurar que el procedimiento de acreditación de marinos es riguroso?

Guillermo Quijano Jr.

El mundo ha cambiado como resultado del diabólico ataque perpetrado por terroristas a las ciudades de Nueva York y Washington. El tema de la globalización de la economía ha pasado a segundo lugar; ahora el tema que acapara la atención de todos los líderes mundiales es el de la seguridad.

Los países serán evaluados, o mejor dicho, valorados, con la vara de las acciones que estén tomando para ofrecer seguridad al nuevo mundo surgido el 11 de septiembre pasado.

Los gobiernos en general están tomando medidas y acciones para contrarrestar el terrorismo en los aeropuertos; y las empresas fabricantes de aviones están en el proceso de diseño (debo suponer) de nuevos conceptos para proteger aun más la vida de los pilotos y por ende de los pasajeros.

Todas estas acciones estas dirigidas para evitar nuevas tragedias y atentados, pues el mundo civilizado esta uniéndose en una causa común: frenar a toda costa el terrorismo y erradicarlo de la faz de la tierra.

Pero no podemos llevarnos a engaños, los terroristas liderados por Osama bin Laden nos llevan la delantera. Por ello, debemos tomar con carácter de urgencia medidas y acciones para contrarrestar los posibles nuevos ataques de aquellos grupos extremistas de cuyas entrañas solo brota odio y sangre.

Nuestro crecimiento económico esta directamente vinculado a la ampliación del Canal de Panamá y al desarrollo de la industria marítima. Siendo esto así, y teniendo en cuenta que Panamá tiene el mayor número de naves abanderadas, nuestro país adquiere una grave responsabilidad en este nuevo orden mundial: debe ofrecer seguridad y garantías a las navieras, especialmente en los relativo a la acreditación que las autoridades panameñas han expedido en el pasado a los marinos de su flota.

Hasta donde tengo entendido, son miles los marinos que navegan por los distintos mares con acreditación expedida por Panamá. La pregunta que nos hacemos, entonces, es si podremos como país garantizar al mundo naviero que estas identificaciones cumplieron con todos los requisitos de seguridad, y si se realizaron las investigaciones pertinentes sobre las personas que solicitaban ser parte de la marina mercante con bandera panameña.

Sin lugar a dudas, los terroristas han estado planificando sus actos con cierta antelación, por lo que podemos asumir que los líderes de este movimiento han aprovechado cualquier oportunidad o fallas administrativas de las autoridades panameñas que otorgaban la idoneidad, para infiltrar células organizadas —desde marinos a oficiales— para perpetrar actos terroristas contra la humanidad.

Lo hecho, hecho está... pero Panamá tiene ahora una grave obligación con el mundo de aclarar, investigar y certificar que cada uno de los carnets expedidos por nuestros funcionarios, no representen un peligro potencial para el transporte marítimo.

Las autoridades nacionales deben iniciar una investigación profunda y acelerada. Los amiguismos y negociados (de existir) deben ser puestos a un lado, pues la seguridad del mundo y el honor de nuestra patria está de primero.

Por otro lado, no cabe la menor duda de que hacer una investigación seria de los miles de certificados otorgados a marineros de distintas nacionalidades sería una tarea muy costosa. Además, el país no cuenta en este momento con los recursos necesarios para hacerle frente a esta investigación; pero estoy seguro de que si nuestras autoridades presentan un plan coherente y serio, las Naciones Unidas y los Gobiernos amigos coadyuvarían financieramente para la realización de esta importante tarea.

En el nuevo orden en que vivimos, una acción de Panamá en esta dirección transformará el país ante los ojos del mundo. Dejaremos así de ser “agentes secundones” para convertirnos en protagonistas y actores del nuevo mundo.

El autor es empresario


Además en opinión

•El que pega aquí, pega primero: Ernesto Endara
•Atentado contra Pacora: María Eugenia G. de Guardia
Medios y violencia: Maruquel González de Spyropulos
Panamá, actor del nuevo mundo: Guillermo Quijano Jr.
Traiciones y METAmorfosis políticas: Juan Ramón Martínez D.
Los otros terroristas: Hermes Sucre Serrano