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Neoyorquinos combaten la angustia compartiendo fotos de los atentados

Por Phil Chetwynd

Nueva York, 11 (AFP) — Cuando las torres gemelas se derrumbaron sobre sí mismas en una nube apocalíptica de polvo, el cataclismo fue registrado por cientos de cámaras en los techos y las esquinas de la ciudad.
El ataque del 11 de setiembre contra el World Trade Center fue una de las catástrofes más fotografiadas de la historia. Algunas imágenes impactantes han sido vistas alrededor del mundo, pero muchas más están en las cámaras o álbums de anónimos neoyorquinos.

Sin embargo una foto pegada en un local vacío del elegante distrito de Soho, a unas 20 manzanas de los escombros humeantes, fue el catalizador de una espontánea exposición que se ha convertido en parte del proceso de cura de los habitantes de la Gran Manzana.
Michael Shulan abrió las puertas de su propiedad vacía y con su amigo, el reconocido fotógrafo Gilles Peress iniciaron "Here is New York, a Democracy of Photos."

"Vi gente mirando la foto en la ventana y en ese momento me llamó Gilles", contó Shulan. "Le dije: estoy mirando a gente que mira la foto, y él me dijo: 'pongamos más fotos y hagamos una exposición'".
El local está ahora tapizado con imágenes que compiten en la tomas de los eventos del 11 de setiembre y los días siguientes. Algunas fueron tomadas por famosos pero anónimos reporteros gráficos, muchas más por neoyorquinos comunes e igualmente anónimos.

Las fotografías están dispuestas en desorden en cada pared y cuelgan en hilos suspendidos sobre las cabezas de los asistentes. No tienen marco, ni leyenda, ni firma.
Las reglas son simples: los organizadores prometen tomar al menos una foto llevada por cada neoyorquino que lleva un rollo y la copia de cualquier fotografía es vendida a 25 dólares cada una, para recaudar fondos para las familias de las víctimas.

 


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