La correcciones necesarias
Rolando A. Gittens
El Diálogo por la Caja del Seguro Social (CSS) que coordina el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), está llegando poco a poco a los aspectos denominados “ejes transversales” (factores externos a la Institución pero que inciden y condicionan su devenir), áreas consideradas como las más sensitivas.
Sin embargo, lejos de la impresión negativa que algunos han querido dar al Diálogo, no existe ni un ambiente de tensión, ni de conflicto, ni prevalece un estancamiento. Lo que sucede es que la metodología implementada por el PNUD, si bien ha permitido que los temas sean tratados con un orden, ha agotado la paciencia de algunos participantes, quienes desean obtener con mayor rapidez las necesarias conclusiones.
En el tratamiento de los ejes transversales, las variables estratégicas —como la inversión y el ahorro, o las variables sociales como la educación y la salud— fueron propuestas y aprobadas por los participantes del diálogo, ya que son parte del contexto socioeconómico del país y, por tanto, se relacionan con la situación de la CSS.
En el diálogo participan toda una gama de dirigentes sindicales, políticos y empresariales, que han dado muestras de capacidad profesional y de un profundo conocimiento de la realidad nacional.
En ese sentido, y evitando caer en complejas discusiones ideológicas, ni en la crítica personalizada al actual gobierno, proponemos como fórmula de discusión, enumerar y analizar las posibles correcciones al modelo actual, para permitirle a Panamá el anhelado desarrollo.
Para muchos, el crecimiento económico es una condición necesaria, aunque no suficiente para lograr el beneficio de todos. Si queremos equidad, hay que plantearse ineludiblemente cuáles serán los mecanismos que utilizarán los gobiernos para que los beneficios alcancen a todos.
Por lo tanto, habría que exigir no solo eficacia a los agentes que intervienen en los procesos productivos, sino y como opinan muchos entendidos, también a los gobiernos que tienen la responsabilidad de idear y evaluar los instrumentos a utilizar.
Se deberán analizar, pues, aspectos dirigidos a mejorar por ejemplo, la educación, convirtiéndola en algo más que una mera capacitación y habilitación para un puesto de trabajo. Lo mismo sucede con el salario, relacionado con la teoría del bienestar y la productividad, y que no debe ser considerado un costo sino una inversión. De esta forma y con este tipo de análisis, se puede salvar lo que parece será una difícil etapa.
Igualmente debería promoverse el ahorro interno, implementando los incentivos tributarios para personas y empresas, de manera que se consolide el aporte del sistema de previsión.
En ese contexto, no se puede ocultar que en medio del debate subyace el interés de algunos de privatizar todo o parte de los servicios que presta la CSS. Y esto, frente a la posición de principio de los trabajadores de no aceptar esta posibilidad, por considerarla como una conquista del sistema de solidaridad que permite el acceso a la protección según la capacidad económica de las personas.
Un hecho que tendrá algún efecto en los debates y en las decisiones que se tomen, es el creciente proceso de transferencia de los empresarios al campo político y, a su vez, el de los políticos al de los empresarios. Las últimas intervenciones en el Diálogo señalan una aparente coincidencia de parecer entre los representantes empresariales y los partidos políticos. Esto debería ser motivo de análisis por nuestros sociólogos y científicos sociales.
Finalmente, el Diálogo debe analizar las debilidades detectadas en la gestión de la CSS, a fin de utilizar sus recursos para convertirla en una Institución eficiente que de servicio de calidad. Y es que tal y como lo afirmó una agudo observador: cuando el Estado es excesivamente abultado, no se achica eliminando sus funciones útiles, sino aumentando las exigencias del servicio.
El autor es periodista
Además en opinión
• Terrorismo y seguridad
internacional: Ernesto E. Cerrud Herrera
•Para ganar la guerra: Juan David Morgan
.
• Información
y vida privada: Ramiro Guerra M.
• La correcciones
necesarias: Rolando A. Gittens
• FSU y el desarrollo
nacional: Lawrence Abele
|