Panamá, 10 de octubre de 2001
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Información y vida privada

A diario ocurren fenómenos que tienen que ver con el mundo de la información, y que recrean un viejo problema relacionado con los límites y parámetros en donde la denominada libertad de expresión y más específicamente, el derecho a la información tienen que circunscribirse. La realidad de esta problemática pareciera dar cuenta de que no se tiene claro cuáles son los linderos que permiten discernir cuándo esa libertad y ese derecho, de manera frontal, invade un terreno que corresponde única y exclusivamente a la esfera íntima y privada de los individuos (...) de esa manera se llega hasta el extremo de violar los derechos humanos que tienen que ver con la dignidad, autoestima e integridad de los que son objeto los que piensan que esa libertad y ese derecho, son una patente de corso que los autoriza a ubicar en la escena pública, lo que es de incumbencia exclusiva y absoluta de la dimensión humana.

En consecuencia, existe en el medio o en el entorno social toda una cultura o contracultura licenciosa, se hace de la vida íntima y privada del sujeto o del ciudadano algo de resonancia pública, con la única finalidad de mercadear información dirigida a exacerbar el morbo y las pasiones negativas, sin importar que en ese proceso hagan añicos al ser humano. Por ejemplo, en días pasados, un amigo periodista, trató de forzar una entrevista con un profesional que pagó su error con la sociedad, purgando años de cárcel. Allí está también la publicación tipo fotomontaje en donde se invade la intimidad y la vida privada de dos distinguidas damas, en un caso, trabajando el morbo sexual sobre una supuesta relación amorosa; y en el segundo, auscultando los perfiles y la semblanza de su cuerpo al desnudo (...)

Ahora bien, el sistema judicial tiene mucho de responsabilidad en esta problemática. Desde esta perspectiva, la penalización deviene insuficiente (...) cómo reparar el daño moral causado al afectado en una invasión a su privacidad, sino estableciendo reparaciones indemnizatorias. Ya viene siendo hora que nuestra jurisprudencia se enriquezca de fallos que establezcan las fronteras y los deslindes entre el derecho de expresión e información, con relación a lo que debe entenderse como asunto de exclusiva intimidad o privacidad del individuo.

Ramiro Guerra M.


Además en opinión

Terrorismo y seguridad internacional: Ernesto E. Cerrud Herrera
•Para ganar la guerra: Juan David Morgan .
Información y vida privada: Ramiro Guerra M.
La correcciones necesarias: Rolando A. Gittens
FSU y el desarrollo nacional: Lawrence Abele