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Defensor del lector
Definiciones, compromisos y
tareas
Con esta página comienza la
labor pública de la Defensoría del lector de La Prensa.
Se busca garantizar los plenos derechos de los lectores por la senda
de la verdad.
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
La defensa de la verdad es la mejor defensa del lector. También
lo es del periodista y del periódico. La verdad, tal cual
es, sin arandelas ni intromisiones, escrita de manera clara y sencilla,
obedece a la mejor tradición del periodismo de todos los
tiempos.
Esta idea es una meta, un camino y una práctica que fijamos
como orientación en la Defensoría del lector del diario
La Prensa. Los guardianes de esta orientación son los lectores
del periódico.
Nos apegaremos lo mejor posible al Código de ética
y al Manual de estilo. En estos documentos se encuentran los conceptos
filosóficos y formales que dan unidad al diario.
Como es fácil pensar, un periódico que se hace todos
los días con la llamada angustia de la hora de cierre
como fiel compañera, no está exento de errores, imprecisiones
y fallas. Queremos ser los primeros en reconocer nuestras equivocaciones
y en corregirlas en debida forma.
Atenderemos igualmente las quejas, advertencias y sugerencias que
los lectores tengan a bien formular, ya sea personalmente, por escrito
o por teléfono.
Esta página Defensor del lector se publicará
todos los lunes de manera regular. Contará con las cartas
de los lectores y los comentarios relacionados. Al publicar la correspondencia
se suprimirán las frases hechas que por asuntos de cortesía
escriben los remitentes como: de mi más alta consideración
o el periódico en el cual usted dignamente trabaja.
La primera experiencia de una defensoría del lector en Panamá
la desarrolló el catedrático Indalecio Rodríguez
en el diario El Universal, hace algunos años. En La Prensa
la idea siempre estuvo presente, pero entre una cosa y la otra no
fue posible ponerla en práctica antes de ahora.
Comenzamos probablemente con algunas deficiencias que habremos
de corregir con el estudio y la experiencia, con el intercambio
de opiniones con los defensores del lector de otros periódicos
del continente y con la anuente crítica que nos hagan los
lectores.
En lo personal es una nueva experiencia en mi ejercicio del periodismo.
Antes trabajé en el área cultural, luego en la de
investigación y ahora me encargo de la Defensoría
del lector de La Prensa.
En síntesis
La Defensoría del Lector funcionará como el justo
componedor, estará ajena a cualquier presión al analizar
los casos y determinar los correctivos. Por ello tiene que recurrir
y escuchar todas las partes, de tal forma que se garantice el correcto
conocimiento de las situaciones.
La Defensoría del Lector busca la exactitud y la justicia
con el propósito de lograr una mayor confiabilidad del público
lector.
Funciones específicas
-Atender las quejas de los lectores y comunicarles, con la prontitud
posible, los resultados de esta atención.
-Recibir y publicar (dado el caso) las cartas de los lectores.
-Escuchar las quejas comunitarias y canalizar su tratamiento a
través del editor correspondiente en la sala de redacción.
-Atender los problemas que los reporteros y periodistas puedan
tener en el proceso de recabar la información.
-Asistir regularmente a las reuniones de editores y a las de evaluación
del diario.
-Mantener un espacio abierto para la pronta publicación
de las cartas de los lectores.
-Mantener un registro de las comunicaciones de los lectores, de
los casos tratados y de los métodos utilizados en su tratamiento.
Cartas y comentarios
3 de septiembre del 2001
Estimado Herasto:
Una corta nota para felicitarte por el merecido nombramiento como
ombudsman de La Prensa.
Siempre quise armar esta figura y nunca me fue posible antes de
retirarme del Diario.
Es una posición de vital importancia.
I. Roberto Eisenmann, Jr. (Fundador y expresidente
de La Prensa).
6 de septiembre del 2001
Tengo el agrado de dirigirme a usted para felicitarlo por su designación
como Defensor del lector del diario La Prensa. Su aceptación
de este importante y novedoso cargo constituye un reto singular,
que lo coloca a Usted y al diario La Prensa a la vanguardia del
periodismo nacional.
Como tantos otros lectores de La Prensa, doy la bienvenida a este
nombramiento, que reitera el carácter público de los
medios de comunicación. Confío plenamente que la amplia
trayectoria cívica, el compromiso social y la vocación
de servicio a la comunidad que ha evidenciado usted a través
del ejercicio del periodismo, se traducirán en un mayor respeto
y promoción de los derechos de los lectores del Diario Libre
de Panamá.
José Miguel Alemán (ministro de Relaciones Exteriores).
4 de septiembre del 2001
Reciba usted, del Círculo de Autores Panameños de
Obras Didácticas (CAPOD), nuestras más sinceras felicitaciones,
por la distinción recibida, por su gran labor periodística
que ha sido bien evaluada siempre por todos los lectores de La Prensa,
pues su obra periodística es excelente.
Deseamos que siga obteniendo éxitos en su nueva posición,
en bien de la buena comunicación social en Panamá.
Digna B. de Cerrud(Presidenta del CAPOD).
Agradezco las felicitaciones recibidas y las acepto como un compromiso
para llevar adelante este proyecto de La Prensa junto con sus lectores.
Solicitud
5 de octubre del 2001
Herasto, cómo estás:
Te escribo pues necesito me ayudes. Mira, el martes 2 de octubre
en la Plana 4 salió publicada una noticia de la Asociación
Nacional de Sordos de Panamá.
Nos interesa publicar una aclaración en referencia a esta
noticia.
Como sabes, trabajamos con las uñas y lo que quiero ver
si serías tan amable de publicarme esto en la columna Del
lector.
En espera de tu respuesta,
Ana Malena.
Ana Malena Alvarado es la joven davideña que años
atrás sufrió un grave accidente en medio de una explosión
de fuegos de artificio en David. Este incidente le causó
severas lesiones, entre ellas la pérdida de la audición.
Lejos de amilanarse, Ana Malena se ha convertido en una activista
de la Asociación Nacional de Sordos.
Ana: traté de comunicarme contigo o tu familia y no lo logré,
pero quiero decirte que tan pronto me llegue la aclaración
de la que hablas la atenderé con mucho gusto.
Queja
5 de octubre del 2001
Quiero presentarle una queja sobre los editores que manejan los
artículos de opinión. La respuesta de la periodista
Lina Vega es totalmente inaceptable. Dicho sea de paso, el primer
mensaje con esa misma queja se lo envié a Lina el día
que apareció el artículo y nunca me lo contestó,
probablemente porque no podía usar la excusa de que ya
no me acuerdo.
La Prensa me cambió un hecho histórico dentro de
un artículo y ahora nadie quiere aceptar la responsabilidad.
Me hicieron el cambio de una manera arbitraria específicamente
diseñada para dañar el artículo y quitarle
efectividad. Todo porque yo me atrevo a criticar a gente poderosa
y porque yo no pertenezco al Club Unión. No es la primera
vez que me dañan un artículo. Siempre se salen con
explicaciones infantiles. Le pedí específicamente
a Lina Vega que me dejara ver los cambios del artículo y
ella se negó porque los cambios eran pequeños.
¿Qué es lo que pasa en La Prensa? Esa conducta de
los editores de Opinión es conducente a una imagen deteriorada
de su rotativo. Ojalá que esa actitud cambie y que a los
intelectuales del pueblo se les muestre un poco de respeto.
Luis Murillo
Su apreciación de que hubo saña con el propósito
de dañar su artículo no se ajusta a la verdad. Le
pedí a Lina Vega, editora de Opinión, su explicación
que transcribo en lo esencial:
En relación al artículo que alude el profesor
Murillo en su queja, mi respuesta en el sentido de que no podía
explicar el cambio alegado, obedece a que el artículo en
cuestión fue publicado el 6 de septiembre, y su pregunta
sobre el cambio me la envió el 27 de septiembre, cuando ya
todos los registros electrónicos de los originales se habían
borrado del sistema. Por ello, no pude identificar dónde
se produjo el supuesto cambio.
Desde luego aseguro, que el cambio no fue hecho por mí,
porque cambiar el nombre de un santo por otro que es el reclamo
que hace no es parte de mis usuales comentarios a sus artículos.
Como está acordado bilateralmente no publicaré ninguno
de sus artículos hasta obtener una aprobación de su
parte, para evitar situaciones como la que ha provocado esta queja.
Sugerencias, quejas, reclamos,
críticas y comentarios
Estas son las direcciones para comunicarse con el Defensor del
lector:
Correo electrónico: hreyes@prensa.com
Correo ordinario: Herasto Reyes
Apartado: 6-4586, El Dorado, Panamá.
Teléfono: 222-1222 extensión 547.
Personalmente: De manera regular en las instalaciones
de La Prensa, de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 7:00 p.m.
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