Panamá, 1 de octubre de 2001
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El correo electrónico cumple 30 años

Bernhard Warner
De REUTERS

LONDRES, Inglaterra. –Al igual que los grandes inventos, el correo electrónico, o e-mail, tuvo un comienzo más bien limitado en septiembre u octubre de 1971.

Ray Tomlinson, el ingeniero estadounidense considerado como “el padre del e-mail”, no recuerda muy bien cuándo fue enviado exactamente el primer mensaje de correo electrónico, ni lo que decía, ni quién lo recibió.

“No tengo idea de qué contenía el primer mensaje”, reconoció Tomlinson, principal ingeniero de BBN Technologies, de Cambridge, Massachusetts, en entrevista con Reuters. “Puede haber sido la primera línea del Discurso de Gettysburg de Abraham Lincoln, es todo lo que sé. Lo que sí sé es que estaba todo en mayúsculas”.

Tomlinson se encuentra nuevamente en el centro de la noticia, al tener que responder preguntas sobre el programa de computación que diseñó y que ahora llega a sus 30 años.

El llama modestamente a su bebé “algo no muy grande”. Tenía sólo 200 líneas de código, dice. Y la inspiración, dos programas de computadora: uno para permitir transferencias de archivos, y el segundo, un programa de mensajes.

Pero los programas tenían sus defectos. Por ejemplo, el programa de mensajes permitía al usuario enviar un comunicado al buzón de un colega siempre que el buzón estuviera situado en la misma computadora del remitente.

Tomlinson llegó a esto creando buzones personales remotos que podían enviar y recibir mensajes a través de una red de computadoras.

También concibió el ahora famoso símbolo de arroba (@), seguido por el nombre de acceso de un usuario para asegurar que el mensaje fuera enviado a un recipiente determinado.

El producto final, dijo, era simplemente la combinación de los dos programas existentes, permitiéndole a una persona enviar un mensaje por primera vez a un usuario de computadora específico en cualquier computadora conectada a la Red ARPA.

Esta fue la predecesora de la actual internet, que fue desarrollada por el Departamento de Defensa norteamericano.

‘e-mail’: No se puede vivir con él ni sin él

Treinta años más tarde, el e-mail ha llegado a ser una forma vital de comunicación.

Hace un par de semanas, el e-mail se convirtió en el único enlace confiable para muchas almas desesperadas durante los ataques de Nueva York y Washington.

Conectó a amigos y familiares con seres queridos en esas dos ciudades cuando los circuitos telefónicos se sobrecargaron en las horas después que dos aviones embistieron la mañana del 11 de septiembre al World Trade Center y destrozaron un sector del Pentágono.

Conmovedores e-mail de los sobrevivientes han circulado alrededor del mundo, dando a conocer dramáticos detalles de cómo se salvaron y de la ayuda que les brindaron algunas personas.

Una semana más tarde, fue el e-mail el que ayudó a propagar el dañino cibervirus Nimda, anulando redes de computadoras de corporaciones de todo el mundo y causando millones de dólares en daños.

Como todos los aparatos esenciales de comunicación, el e-mail tiene una relación de amor y odio con sus usuarios.

Por cada mensaje de elogio o chiste enviado electrónicamente, parece que hay igual número de mensajes no solicitados que nos dicen cómo podemos bajar de peso de la noche a la mañana, ganar dinero trabajando en casa o conseguir un diploma universitario honorario.

Pero en septiembre u octubre de 1971 (Tomlinson dijo que no recuerda exactamente en qué mes fue), el éxito del e-mail fue relativamente pequeño. Eso se debe, explicó Tomlinson, a que sólo había unos cuantos cientos de usuarios de la Red ARPA Net que podían utilizarlo.

Además, el más moderno módem de conexión de la época operaba a una lenta velocidad de 300 baudios, cerca de la vigésima parte de la velocidad del módem estándar actual de 56.6 kbps. Eso hacía práctico sólo al mensaje más conciso.

“La confianza en el sistema demoró algunos años en producirse”, dijo Tomlinson. No fue sino hasta el auge de la computadora personal de mediados de la década de 1980 que el e-mail se estableció en las vidas de los entusiastas de la cibernética y estudiantes universitarios.

Otro importante paso en su desarrollo se produjo a mediados de los años 90 mientras los primeros navegadores de la internet introdujeron la World Wide Web al hombre común. A medida que creció el uso de la Web, creció el e-mail. Y el resto, como dicen, es historia.

Con los años, dijo Tomlinson, completos extraños le han enviado notas de agradecimiento y unas cuantas críticas por su invención, todo por e-mail, por supuesto.


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