Panamá, 30 de septiembre de 2001
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La agenda social

Doris R. de Mata

En concordancia con su “Compromiso para el cambio”, el gobierno de la presidenta Moscoso ha determinado su acción hacia los sectores más oprimidos, olvidados y rezagados de nuestro país. Hacia aquellos donde no penetran las encuestas, los que desconocen absolutamente la comunicación por internet, los que subyacen exánimes por sus limitaciones, cuya voz no alcanza el tono ni el nivel perceptible que les permita hacerse oír, mucho menos opinar y, por tanto, no hacerse presentes en el oleaje de la propaganda hábilmente coordinada para repetir, hasta creerlo, que el gobierno actual es un fracaso y que no hacemos nada por el país.

En reciente programa dominical televisado, escuchaba al señor Martín Torrijos enunciar repetidamente, sin sustentar, que el actual gobierno va sin rumbo y sin liderazgo, no se sabe hacia dónde ni conducido por quién. El joven político no puede darse cuenta de nada, porque no está acostumbrado a ver sino lo que le señalan los que le rodean, los mismos que medraron de la dictadura por 21 años y protagonizaron la más desaforada corrupción que nos dejó la galopante deuda externa que nuestros nietos y descendientes no terminarán de pagar nunca. Aquellos que caminaban coreando a sus dictadores, recogiendo el salpique de sus bolsillos, desde donde se manejaba el Presupuesto de la Nación. Para consolidar su liderazgo político el Sr. Torrijos debiera hablar solamente del futuro, porque toda alusión al presente, de manera irremediable está ligada al reciente y funesto pasado dictatorial, cuyas consecuencias estamos aún padeciendo. Por ejemplo, la mencionada deuda económica que ha privado al país de su completo desarrollo; la pérdida de los valores universales que desaparecieron por dos décadas; la deuda educativa y moral que no podemos balancear todavía, y el subdesarrollo integral del cual estamos luchando duramente por rehabilitar en nuestro pueblo.

Bajo el liderazgo claro y preciso de la señora presidenta, avanzamos de abajo hacia arriba, haciendo carreteras de penetración, viviendas de interés social (sin atracos), incentivando el desarrollo del agro, construyendo hospitales y desarrollando programas preventivos de salud, construyendo acueductos, desarrollando múltiples programas para reconstruir las familias y contrarrestar la delincuencia juvenil, amén de la reparación de escuelas, cuya mayoría no se tocaba desde hace ¡veinte o treinta años! Mientras esto ocurre, se trabaja en consulta permanente con los docentes, en la revisión curricular de todas las etapas educativas, la básica, premedia y media, y se planifica una transformación integral del sistema educativo nacional, con la participación de todos los sectores del país, en armoniosa coincidencia de responsabilidades por parte del Ministerio de Educación, los gremios docentes y la sociedad civil ampliamente representada, bajo la coordinación atinada del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).

En reciente gira por Darién en compañía de los ministros de Salud y Economía y Finanzas, entregamos a los moradores y autoridades de El Real, su hospital reconstruido y equipado. Allí escuchamos solo agradecimientos por la programación que se está desarrollando en esta provincia tan olvidada, y nos decían que se maravillaban de la frecuencia con que los visitamos los distintos ministros y la señora presidenta. Los periodistas invitados participaban también de esa mística inspirada en la vocación de servir; pero, a nuestro regreso, nos encontramos, una vez más, con la indiferencia de los medios ante estas noticias (la persistente consigna de negar la realidad y de no publicar nada positivo del Gobierno), mientras prefieren gastar recursos en libelos y pasquines grotescos y degradantes que hacen tanto daño.

Debo destacar, no obstante, que inauguramos también la Biblioteca de La Palma, bellamente reconstruida, con sus potentes aparatos de aire acondicionado y luz adecuada, que invita y sugiere aproximarse al deleite de la lectura o al interés por la búsqueda de conocimiento. Pronto la convertiremos en biblioteca virtual; se licitó ya la construcción del internado de estudiantes, comedor y cocina, para la Escuela Secundaria de La Palma. Así mismo, anunciamos la licitación del acueducto de El Real, para que dentro de un año tengan agua potable y no sigan tomando el agua turbia que vi que usan para cocinar y beber.

Hacia allá vamos, a pesar de tener en contra tantos factores poderosos. Nos impulsa el ánimo persistente de la presidenta y la seguridad de que Dios sabe lo que estamos haciendo y eso es suficiente.

La autora es ministra de Educación

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