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Operación contra Bin Laden recuerda invasión de Panamá para capturar a Noriega

PANAMA, t 25 (AFP) — El operativo estadounidense para capturar a Osama bin Laden, principal sospechoso de los atentados del 11 de septiembre, recuerda el que culminó con la invasión de Panamá para capturar al general Manuel Noriega, otro ex socio de los servicios secretos norteamericanos al que también buscaba la justicia.

El 20 de diciembre de 1989, Estados Unidos lanzó el desembarco sobre territorio panameño de 26 mil soldados, en la denominada operación "Just Cause" (Causa Justa), cuyo objetivo era derrocar y capturar al Noriega, por entonces "hombre fuerte" de Panamá y jefe de las Fuerzas de Defensa.

Las tropas norteamericanas fueron enviadas desde Estados Unidos y las bases militares instaladas en la denominada Zona del Canal (que volvió a soberanía panameña a fines de 1999).

Tras una débil resistencia del ejército panameño, los militares estadounidenses tomaron el control del país. Sin embargo, la invasión habría dejado entre 500 y 2.000 muertos, en su gran mayoría civiles, según el gobierno instaurado por los norteamericanos o los organismos de derechos humanos y familiares de las víctimas, respectivamente.

Noriega había empezado a colaborar en 1976 con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), cuando su jefe era George Bush, quien sería presidente de Estados Unidos en el momento de la invasión y padre del actual jefe de Estado, George W. Bush. El jefe de Estado Mayor del ejército era por entonces el actual Secretario de Estado, Colin Powell.

También mantenía estrechos lazos con la oficina antidrogas de Estados Unidos (DEA), que lo condecoró, al igual que Francia, por su participación en el desmantelamiento en 1985 de una red de blanqueo de dinero de los carteles colombianos y un laboratorio de procesamiento de cocaína.

Pero Noriega cayó en desgracia con Estados Unidos tras acercarse al régimen cubano de Fidel Castro y estrechar lazos con el gobierno revolucionario sandinista de Nicaragua. Washington lo acusó entonces de mantener oscuras relaciones con los carteles colombianos.

La luz verde para la invasión se dio cuando en mayo de 1989 anuló unas elecciones generales que había ganado la oposición, aliada a Estados Unidos.
Después de la invasión, Noriega se oculta, pero al percatarse de que sus tropas se habían rendido, se refugia en la Nunciatura Apostólica y se entrega el 3 de enero de 1990 a las tropas norteamericanas.

El ex hombre fuerte panameño fue trasladado a Miami, donde cumple una pena de 40 años de cárcel por delitos de narcotráfico.

Doce años después, Estados Unidos vuelve a lanzar una vasta operación militar y diplomática para capturar a un individuo, el millonario de origen saudí Osama bin Laden, al que considera responsable de los atentados terroristas de Nueva York y Washington del pasado 11 de setiembre, que dejaron unos 7 mil muertos y desaparecidos, así como de otros anteriores en Nairobi, Dar es Salaam y Yemen.

Bin Laden se relaciona con grupos islamistas a partir de 1973. Desde 1979, luego de la invasión soviética a Afganistán, viaja a este país, donde arma y financia el arribo de voluntarios árabes para combatir contra las tropas de Moscú.

Recibe para ese cometido la ayuda de la CIA, y los invasores acaban por marcharse. Pero en 1991, cuando estalla la Guerra del Golfo, declara la "guerra santa" contra Estados Unidos.

Los servicios de inteligencia norteamericanos aseguran que Bin Laden se encuentra refugiado en Afganistán, amparado al radical régimen islamista de los Taliban.
La invasión sobre Afganistán pende como una seria amenaza, igual que hace doce años en Panamá, pero con la diferencia de que los talibán han prometido recibir a las tropas norteamericanas a sangre y fuego y no como en Panamá, donde la mayoría de la población las aplaudió y tiró flores a su paso.

Bush padre se refirió el 13 de septiembre -dos días después de los atentados- al caso Noriega, al pedir mayor libertad de maniobra para los servicios de inteligencia estadounidenses en su lucha contra el terrorismo.
"Se criticó mucho que en algún momento la comunidad de inteligencia tratara con Noriega", dijo el ex mandatario.

"Bueno, lo hicieron, no es un trabajo agradable, limpio. Y si se va a infiltrar alguna célula en alguna parte o una célula terrorista, se debe tratar con gente que esté dispuesta a traicionar a su país, gente que esté dispuesta a traicionar a sus amigos, gente que quiere dinero u otras cosas", agregó.
ag/lc/js

 


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