Panamá, 25 de septiembre de 2001
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Trasfondo
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Células en blanco

Las células madres bien podrían ser el descubrimiento más importante en medicina en los últimos diez años

Errol E. Caballero
ecaballero@prensa.com

Ultimamente (o por lo menos en las semanas antes de los atentados en Nueva York y Washington) aparecieron muchas noticias en los medios de comunicación relacionadas con un nuevo tipo de terapia celular que promete ser revolucionaria.

Efectivamente, de acuerdo con el doctor Eduardo Ortega Barría, jefe de la Unidad de Biología Celular y Molecular de Patógenos del Instituto de Medicina Tropical y Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de la Florida (FSU por sus siglas en inglés), el descubrimiento de las stems cells o “células madres”, representa uno de los principales avances médicos en la última década.

¿Pero qué son exactamente las “células madres”? ¿Cuáles son sus beneficios? Y lo más importante, ¿por qué han generado tanta controversia entre los custodios de la ética científica?

Las “células madres”, conocidas también como “células tallo” son células no diferenciadas que tienen la capacidad para multiplicarse casi en forma infinita y desarrollarse, bajo ciertas condiciones muy especiales, en aproximadamente cualquier tipo de tejido corporal.

Como aclara Barría, existen tres tipos principales de “células madres”: totipotenciales, que tienen la capacidad de convertirse en todos los tipos de tejidos del organismo; pluripotenciales, que pueden diferenciarse en gran número de tejidos, y finalmente las multipotenciales, que se pueden especializar en un número limitado de tejidos.

Asimismo estas células no diferenciadas provienen de distintas fuentes. Pueden ser obtenidas de embriones, de tejidos fetales, y de tejidos de adultos.

Es así que del embrión humano se pueden extraer tanto células totipotenciales como pluripotenciales. Esta procedencia ha sido precisamente lo que ha suscitado una acalorada polémica, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

En cuanto a las células multipotenciales, las mismas pueden ser obtenidas tanto de tejidos fetales como de adultos.

“Lo que se puede hacer con células pluripotenciales básicamente no tiene límites”, aseguró Barría. Se podrían aplicar a la regeneración de tejido del sistema nervioso central, el cual puede verse deteriorado por la acción de enfermedades como el Parkinson y el mal de Alzheimer, así como a la producción de dos sustancias que son vitales para el funcionamiento del organismo: insulina y sangre.

Efectivamente, científicos estadounidense ya han podido lograr que “células madres” se diferencien exitosamente hacia células sanguíneas. Aparte de la evidente utilidad en el tratamiento contra la leucemia y otras enfermedades hematológicas, esta sangre creada a partir de “células madres” también se emplearía para mitigar el problema de la disponibilidad de sangre para transfusiones.

Asimismo estas “células en blanco” podrían ser utilizadas para “repoblar” tejidos enfermos. Barría asegura que se han inyectado en el tejido cardíaco de ratones que padecen trastornos cardiovasculares. Hasta el momento los resultados han sidos prometedores, llegándose incluso a rejuvenecer el músculo cardíaco de estos animales. También es factible el desarrollo de tejidos y de órganos que pudieran ser almacenados para su posterior uso en hospitales y demás centros médicos.

De acuerdo con Barría el siguiente paso es identificar qué es exactamente lo que determina que una célula no diferenciada se transforme en una célula sanguínea, epidérmica o nerviosa. En otras palabras, habría que desentrañar uno de los más preciosos y entrañables misterios de la vida.

Uno de los obstáculos que hay que salvar antes que el tratamiento con “células madres” pueda ser utilizado ampliamente en los humanos es similar al que se presenta con los transplantes de órganos: una reacción inmunológica provocada por la introducción de tejido extraño en el organismo.

Para evitar que estas células foráneas sean rechazadas por el sistema inmunológico, se ha propuesto reemplazar el núcleo de una “célula huevo” con el de una célula somática cualquiera del individuo. La célula resultante evolucionaría hacia un embrión que contuviera la información genética del paciente. De este embrión podrían ser extraídas “células madres” perfectamente compatibles con las del individuo receptor.

Aunque las células no diferenciadas o germinales también se encuentran en los tejidos adultos, como el caso de la piel, el estómago y el torrente sanguíneo, su uso no es muy recomendable. La razón de esto que durante su vida una célula adulta ha podido estar sujeta a una serie de mutaciones como consecuencia de varios factores externos, por lo que resulta sumamente difícil de “purificar”. Asimismo existen en cantidades sumamente limitadas.

Aunque Barría confía plenamente en el limitado potencial médico de la células no diferenciadas, opina que todavía falta por lo menos una década para que su uso pueda ser difundido.

De acuerdo con el científico hay que recordar que el descubrimiento de este tipo de células se realizó hace tres años en Estados Unidos, por lo que esta forma de terapia celular se encuentra todavía en sus inicios.


Además en revista

Células en blanco
El dilema ético
Juegos de rol
Breves de la ciencia
Descubren tumbas de la época de Confucio
Huellas del pasado
Encuentran fósiles de tigre dientes de sable
Niños de inteligencia superior
Moretti se acerca al dolor de las personas
Cine de antihéroes
Cancelan desfiles de moda
Las grandes proezas de Vasco Núñez de Balboa