Panamá, 23 de septiembre de 2001
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Terrorismo y producción agropecuaria

El ataque terrorista a Nueva York y Washington nos debe poner a pensar seriamente sobre la importancia de la producción alimentaria nacional, ya que el día menos pensado podemos quedar aislados del resto del mundo con motivo de una guerra de incalculables proporciones. En esa eventualidad, dependeremos exclusivamente de la producción nacional para alimentarnos.

Traer de afuera productos que se producen aquí no es lo más indicado, porque esto desestimula la producción nacional, haciendo el país cada día más dependiente de las importaciones, lo cual resulta sumamente peligroso en caso de una conflagración mundial.

¿Quién iba a pensar antes del 11 de septiembre que la economía mundial pudiera ser afectada tan seriamente de un día para otro?

Todos los países aseguran primero su alimentación local para, en caso de una emergencia, tener por lo menos que comer. Sin embargo esto no se logrará, si continuamente importamos lo que el país puede producir; ni pagándole al productor con dos meses de atraso, ni demorándole al campesino la compra de sus frutas para obligarlo a bajar el precio antes de que estas se pudran, etc.

El Gobierno y la empresa privada deben estimular al productor a producir más. También es preciso que el panameño aprenda a consumir lo nuestro. El producto panameño es más fresco y más sano que el importado. Hay que consumir lo que producimos. En esta forma estimulamos la producción nacional, de forma tal que si en un momento dado nos quedamos aislados por falta de comunicación aérea o marítima, por lo menos tengamos que comer

Bolívar Márquez Q.

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