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Escondites de bin Laden
Por KATHY GANNON
Islamabad, 22 (AP) Para evitar ser capturado, Osama bin Laden
puede esconderse en numerosos campos de entrenamiento en Afganistán,
incluidos algunos en áreas montañosas remotas donde existen muchas
cuevas.
Algunas fueron construidas con ayuda de Estados Unidos. Una de sus
fortificaciones más formidables es una red de cuevas interconectadas
en las montañas de la provincia de Kunar.
Un
funcionario del gobierno de los talibán, que pidió el anonimato,
dijo que bin Laden tiene un avanzado sistema de comunicaciones en
el área. Algunos de los escondites de bin Laden son conocidos por
los planificadores militares estadounidenses.
En 1998, Estados Unidos lanzó 70 misiles crucero Tomahawk contra
dos campos, conocidos como Al Badr I y Al Badr II cerca de Jost,
en la provincia oriental de Paktia. La dificultad de dar en esos
blancos se puso de manifiesto de inmediato.
Bin Laden sobrevivió el ataque y el campo donde se encontraba casi
no sufrió daños. Los 20 seguidores de bin Laden que murieron estaban
al aire libre cuando cayeron los misiles.
Otro campo de bin Laden, localizado cerca de las fortificaciones
de Al Badr, fue el cuartel general del líder de los talibán, Jalaluddin
Haqqani, cuando luchaba contra los invasores soviéticos durante
la guerra afgana de la década de 1980.
Fuentes de inteligencia paquistaníes dijeron, insistiendo en el
anonimato, que los escondites cercanos a Jost fueron financiados
por la CIA estadounidense cuando apoyaba secretamente a los combatientes
afganos contra los soviéticos.
El ataque contra esos campos es crucial para el éxito de la guerra
contra el terrorismo que el presidente estadounidense George W.
Bush ha lanzado luego de los ataques suicidas contra el Centro de
Comercio Mundial en Nueva York y el Pentágono el 11 de septiembre,
donde murieron más de 6 mil personas.
Estados Unidos no sólo quiere capturar a bin Laden, sino desmembrar
su red terrorista, al-Qaida, que usa los campos en Afganistán para
entrenar terroristas de todo el mundo islámico.
Muchos de los sitios de entrenamiento se sitúan en regiones montañosas
precisamente para dificultar la llegada de fuerzas militares, incluso
tropas especiales de gran movilidad y provistas de armamento ligero.
Pero, no todos los campos de bin Laden son inexpugnables.
En la provincia de Nangarhar, unos 20 kilómetros al sur de Jalalabad,
hay un campo, en Farmada, situado en una granja propiedad de Yunus
Jalis, otro ex combatiente de la resistencia, financiado por Estados
Unidos durante la guerra afgana.
El campo Darunta, al oeste de Jalalabad, está en una colina, aunque
su entrada no se distingue por la cantidad de árboles.
Cerca hay un mercado público, donde los residentes dicen que antes
del 11 de septiembre se veían muchos árabes.
En la provincia central de Logar hay un complejo de 400 casas, construidas
hace sólo un mes para militantes árabes que, luchan con los soldados
talibán en el frente del norte, contra las fuerzas de oposición,
según fuentes militares occidentales. A unos días del ataque contra
Estados Unidos, muchos árabes abandonaron Kabul para dirigirse aparentemente
a Logar.
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