Actos terroristas
que estremecieron Panamá
Durante los últimos 10
años, Panamá ha sido sacudida por actos de terrorismo. He aquí un
breve recuento de algunos de los más graves.
ARISTIDES CAJAR PAEZ
acajar@prensa.com
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Restos del avión de la aerolínea
Alas, destruido en un atentado con explosivos en 1994 mientras
cubría un vuelo entre Colón y Panamá. Sus 21 ocupantes resultaron
muertos.
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Los atentados a las torres gemelas de Nueva York
y al Pentágono en Washington han avivado los temores por las amenazas
terroristas en todo el mundo.
Panamá no escapó la semana pasada a esta
ola de temor global. Evacuación de edificios, restricciones de las
operaciones aéreas, redoble de las medidas de seguridad en el Canal
de Panamá e incluso el rumor nunca confirmado sobre la llegada de
tropas estadounidenses provenientes de Puerto Rico.
Si bien, desde el traspaso definitivo del
Canal y los sitios militares estadounidenses adyacentes al control
panameño en 1999, Panamá parece haber quedado fuera de la mira de
los enemigos de Estados Unidos, el país no ha estado a salvo de
esta modalidad delictiva en la pasada década.
Hechos de relativa gravedad empañaron la
década de 1990 en la que Panamá intentaba reconstruir su convivencia
democrática tras la invasión de 1989 que acabó con el régimen militar.
A continuación se hace un recuento de algunos
de los principales hechos en los que la mano del terrorismo impactó
a la sociedad panameña durante el decenio anterior. Allí hubo de
todo: desde aparentes conspiraciones políticas internas hasta presuntos
nexos con el extremismo islámico internacional.
My Place
El 3 de marzo de 1990, a las 11:40 p.m.,
un artefacto explosivo de mediano poder fue arrojado en el interior
del bar My Place en el centro comercial Vía Venetto, en pleno centro
de la ciudad de Panamá. My Place, un bar-discoteca que funcionaba
en el mismo lugar hacía pocos años, era frecuentado mayoritariamente
por soldados estadounidenses acantonados en Panamá. A consecuencia
de la explosión murió el soldado estadounidense Anthony Ward. Unos
15 militares estadounidenses y 12 civiles panameños resultaron heridos.
El entonces presidente estadounidense, George
Bush padre, calificó el atentado como un hecho “detestable”. Bush
expresó su repudio al hecho y declaró que el gobierno del presidente
de Panamá, Guillermo Endara, cuenta con el respaldo del pueblo panameño.
Por su parte, el entonces secretario estadounidense
de Defensa, Richard Cheeney, declaró a la cadena de televisión CNN
que el atentado había sido perpetrado con dos granadas.
Bomba en la Procuraduría
El 6 de noviembre de 1992, apenas cinco minutos
separaron al entonces procurador general de la Nación, Rogelio Cruz,
de una muerte casi segura. El estallido de una carga explosiva a
las 8:45 de la mañana en el estacionamiento de la jefatura del ministerio
dejó esa mañana un saldo de 12 heridos, entre ellos varios hombres
de la escolta del funcionario, y cuantiosos daños en el edificio
del Ministerio Público y comercios adyacentes. El jefe de ese despacho
salió ileso. Unos minutos antes acababa de llegar a su oficina.
Dos sospechosos fueron arrestados e interrogados
por la Policía que acudió al lugar junto con agentes de la Policía
Técnica Judicial (PTJ), bomberos y ambulancias para trasladar a
los heridos a los centros de urgencia.
Las autoridades, basándose en las primeras
investigaciones, explicaron que en el poderoso explosivo se había
utilizado TNT, de gran poder de expansión.
El M-20 se atribuyó la autoría del hecho,
pero ello fue luego desmentido.
Atentado en Boquete
El viernes 27 de abril de 1993, un día antes
de la Convención Nacional del Partido Arnulfista, que se celebraría
en las instalaciones de la Feria de las Flores y del Café en Boquete,
Chiriquí, el cabo de la Policía Nacional Gabriel Aguirre Guerra
había resultado muerto cuando aparentemente transportaba un artefacto
explosivo hacia el recinto donde se reunirían los miembros de ese
partido político.
Aguirre, ex miembro de la Unidad Especial
Anti-terror (UESAT) de las desaparecidas Fuerzas de Defensa, fue
víctima de una explosión prematura en las inmediaciones del Salón
Arcoiris, lugar donde se realizaría el evento político, y el incidente
atrajo la atención de la opinión pública nacional, pues las autoridades
del Ministerio Público responsabilizaron del atentado a un grupo
organizado, en el que habrían participado varios ex militares.
La carga explosiva debía ser colocada bajo
el asiento que ocuparía en ese evento el entonces presidente, Guillermo
Endara Galimany. Sin embargo, un error en la manipulación del artefacto,
una bomba de relojería, habría provocado la muerte de Aguirre, para
entonces miembro activo de la Fuerza Pública.
El caso Alas
La aeronave HP-1202 de la empresa panameña
Alas explotó en el aire a las 5:20 de la tarde del 19 de julio de
1994, cuando sobrevolaba el área de Sierra Llorona en Santa Rita
de Colón, a solo seis kilómetros del lugar de despegue, durante
un vuelo de rutina entre la terminal atlántica de France Field y
el aeropuerto Marcos A. Gelabert en Paitilla, en la ciudad capital.
Las condiciones climáticas en el área eran
estables por lo que desde el principio se descartó que estas pudieran
haber provocado el accidente. Unas 21 personas, entre tripulación,
ejecutivos y empresarios de la Zona Libre de Colón, perdieron la
vida en el siniestro, de forma instantánea.
La empresa Alas, el nuevo nombre que había
adoptado la antigua empresa aérea Alas Chiricanas, a la que pertenecía
el avión siniestrado, acababa de remozar su flota aérea y con la
inauguración de nuevas rutas, había hecho su relanzamiento oficial
tan solo una semana atrás.
Por el fuerte impacto, la nave (un bimotor
Bandeirante de fabricación brasileña) se partió en dos y los cuerpos
de las víctimas se esparcieron en un área aproximada de un cuarto
de milla alrededor de la misma.
El grupo terrorista libanés “Guerrilleros
de Dios” se atribuyó indirectamente el atentado que habría estado
dirigido contra los 12 empresarios de origen hebreo que volaban
en la nave. Sin embargo, otras versiones atribuyen el atentado a
un presunto ajuste de cuentas del narcotráfico. El caso no se ha
cerrado aún. No hay ningún detenido
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