Panamá, 18 de septiembre de 2001
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Una oportunidad para la salud

El Hospital Regional Rafael Estévez debe convertirse en un hospital suprarregional

Carlos A. Pareja

Creer en la buena fe del ser humano y en la transparencia de sus acciones, debiera ser una norma que guiara nuestro diario actuar; oír y compartir la opinión de los que formamos la sociedad civil, nos llevaría a evitar o minimizar la desconfianza, como bien lo cita el señor Roberto Eisenmann. Esto, además, nos llevaría a promover las normas de excelencia y a erradicar el estigma de ver, pensar y sentir corrupción en todos lados. Los que hemos tenido la suerte de visitar otros países, tenemos que congratularnos con lo que es Panamá, aún en estas situaciones tan difíciles que vive el continente. Debemos luchar juntos para salir adelante, basando nuestras acciones en normas de calidad y excelencia.

Panamá ha creado en el sector salud facilidades hospitalarias que, si se manejan con calidad y excelencia, resolverían en gran parte los problemas de atención de las enfermedades. Además, está la medicina preventiva que llevan a cabo en forma exitosa nuestras autoridades.

Sin embargo, es preocupante que, no pudiendo desarrollar un “sistema único” hospitalario que sería lo ideal pero que no es factible financieramente ahora, las dos entidades regentes de la política hospitalaria no puedan coordinar y realizar sus responsabilidades mancomunadamente.

No se debiera inaugurar ningún hospital, si antes no se cumple con las normas de calidad y excelencia que garanticen su funcionamiento, de manera que su activo más importante —el componente humano— se sienta motivado.

Debiéramos honrar lo siguiente:

1. Efectividad: motivación del personal para cumplir con las normas de calidad y excelencia, mediante una capacitación contínua.

2. Eficacia: equipo, instrumental e insumos que cumplan con la tecnología de punta (mantenimiento permanente) y que permitan resolver todos los casos según las normas modernas de atención, evitando referencias a otros hospitales.

3. Eficiencia: atención inmediata según normas de calidad y excelencia, para garantizar mínima hospitalización.

La idea de que el Hospital Regional Rafael Estévez en un futuro cercano se transforme en hospital suprarregional es excelente. Se trata de convertirlo en un centro hospitalario de concentración (sobre todo para el área central), en donde se resuelvan el l00% de los casos con calidad y excelencia. Esto evitará referencias a la ciudad capital o a David.

Para hacer esto una realidad sugiero lo siguiente:

- Uniformar el estatus de todo el personal como funcionarios de la Caja de Seguro Social (regente del Hospital).

- Motivación de todo el personal bajo normas de calidad y excelencia.

- Honrar en la organización técnico-administrativa, los méritos personales y profesionales de cada funcionario.

- Terminar de equiparlo según la tecnología de punta.

- Procurar un presupuesto (en este momento esto está en discusión en la Asamblea) cónsono con lo que se espera de ese hospital.

- Procurar capacitación permanente de todo su personal según las normas modernas de atención.

Como bien lo manifiesta el profesor Juan Jované, se debe promover el desarrollo de normas institucionales que aseguren la equidad y la justicia social en un nuevo estilo de vida, cuya base es la solidaridad. Y nada mejor para honrar estas atinadas palabras que comenzar con la organización e inicio de función del Hospital Rafael Estévez, que honra con su nombre a este insigne médico que ayudó en mucho a la salud de esta región cuando la atención médica era aún más compleja.

El autor es ortopeda, ex director del Hospital Regional de David.


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