Panamá, 18 de septiembre de 2001
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Trasfondo
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

La nueva historia

El gran reto que tiene que afrontar Estados Unidos es la conciliación de dos intereses: la seguridad nacional y las libertades fundamentales

Saúl Maloul Zebede

Los ataques terroristas ocurridos el pasado 11 de septiembre en Estados Unidos marcan un antes y un después en la historia contemporánea como ningún otro hecho reciente. A diferencia del fin del milenio, que es una fecha si se quiere antojadiza —creada artificialmente por el hombre para fijar el paso de una época a otra—, son los hechos históricos como los del pasado 11 de setiembre los que realmente transforman la historia de la humanidad.

Es cierto: aún no sabemos cómo van a ser de distintas las cosas de aquí en adelante. Lo que sí podemos intuir es que las cosas cambiarán y que los cambios no serán ni superficiales ni cosméticos, sino profundos y estructurales. Si bien es cierto que no podemos predecir estos cambios, lo que sí podemos tratar de hacer es un diagnóstico correcto de los hechos, para que a partir del mismo, tratemos de comprender el rumbo que de ahora en adelante seguirá la historia.

El futuro de la democracia en los Estados Unidos de América

Una de las definiciones de la democracia representativa moderna tiene que ver con el balance que debe existir entre el ejercicio de la autoridad debidamente constituida y el de las libertades fundamentales de los ciudadanos. Este balance viene expresado en las constituciones de los países democráticos y en aquellos países democráticos que no tienen constituciones escritas, en las normas de orden jerárquico superior que regulan esta relación.

Así, si por motivos de seguridad nacional los estadounidenses acuerdan que se debe ampliar las facultades de la autoridad, esta ampliación de facultades podría darse a costa de imponer límites no conocidos hoy a las libertades fundamentales que tienen los ciudadanos y los extranjeros residentes en este país. Sufrirían así, las libertades fundamentales, y Estados Unidos dejaría de ser el país abierto que todos conocemos. No obstante, la otra cara de esta misma moneda es el derecho que tiene el pueblo estadounidense a que hechos como los ocurridos el pasado 11 de setiembre no se vuelvan a repetir. Así pues, el gran reto que tiene que afrontar esa gran sociedad es: ¿cómo concilia estos dos intereses (la seguridad nacional y las libertades fundamentales), dentro del marco de las nuevas realidades planteadas?

Aunque desconozco cual será la respuesta a esta pregunta, me atrevo a sugerir que algunos de los principales cambios se darán por el replanteamiento de esta interrogante.

La desvinculación del Medio Oriente de los atentados terroristas del 11 de setiembre

Sectores interesados en hacerle daño al Estado de Israel han estado propagando la tesis simplista de que los atentados terroristas perpetrados contra Estados Unidos de América, se deben a su apoyo a Israel en el conflicto del Medio Oriente.

Esto es completamente falso. Primero, identifiquemos al enemigo genérico: el integrismo musulmán radical. Segundo, pongámosle nombre y apellido al máximo exponente del integrismo musulmán radical: Osama Bin Laden. Ahora bien, para Osama Bin Laden, es secundario si hay o no hay un conflicto en el Medio Oriente entre israelíes y palestinos. Eso sí, este conflicto le cae como anillo al dedo para justificar su terrorismo anti-estadounidense.

Su verdadero objetivo es la civilización occidental; y si hasta ahora solo ha atacado objetivos estadounidenses, esto se debe a razones tácticas, no estratégicas. Así, para Osama Bin Laden, el capitalismo como modelo económico y la democracia como forma de organización política chocan contra su visión feudal en lo económico y autoritaria en lo político, de percibir al mundo. Por eso, la guerra que está pronta a comenzar es una en la que todos nosotros somos protagonistas.

O nos decidimos a preservar nuestros valores y nuestra forma de vida; o sucumbimos ante la barbarie feudal.

¿Cree el lector que Egipto, Jordania, Siria e Irán, se parcializaron repentinamente a favor de Israel y contra los palestinos en el conflicto del Medio Oriente? Los apoyos irrestrictos de Egipto y Jordania, y las condenas de Siria y de Irán de los atentados del 11 de setiembre lo único que reflejan es que el integrismo musulmán radical también se ha constituido en una amenaza contra ellos. Y esta realidad, no tiene nada que ver con el conflicto israelí-palestino.

Una nueva forma de guerra

A casi una semana de la tragedia, a todos nos queda claro que estamos al borde de una nueva guerra. Pero, eso sí, de una guerra muy diferente a la que conocíamos hasta ahora.

Si bien es cierto que hasta ahora las guerras formales se daban entre países, esta nueva guerra se dará entre países y organizaciones terroristas y/o países que fomenten y/o cobijen a organizaciones terroristas.

Si bien se puede afirmar, por ejemplo, que las dos grandes guerras mundiales se dieron, sobre

todo, en territorio europeo y nunca llegaron a suelo americano, a diferencia de ello, esta nueva guerra no conocerá frontera. Todo el mundo será el escenario de la misma, sintiéndose las organizaciones terroristas con la posibilidad y facultad para atacar blancos en cualquier parte del mundo y las fuerzas prooccidentales, con la posibilidad y facultad de contestar allí donde se le pueda hacer más daño al enemigo.

Hemos querido presentar estas reflexiones iniciales sobre la tragedia del pasado 11 de setiembre, para contribuir al debate de qué es lo que está sucediendo y posiblemente, hacia dónde vamos. Por lo tanto, estas reflexiones no completan la gran complejidad de asuntos que a partir del fatídico 11 de setiembre pasado ya comenzaron a cambiar.

El autor es abogado panameño


Además en mundo

La crisis de la política de seguridad total
La nueva historia
El búnker de Bin Laden
Estrechan el cerco alrededor de los talibán
Estados Unidos sopesa opciones bélicas
Surgen dudas sobreel liderazgo de Bush
El bombardeo no bastará
Atacan a comunidad árabe de EU
Ataques muestran visión distorsionada del islamismo
Diferencias en el mundo árabe
Bruselas lanza proyecto legal antiterrorismo
En la vuelta de Wall Street
Centroamérica celebrará cumbre sobre el terrorismo
Celebran el Año Nuevo judío en medio de la violencia
Tormenta cobra 25 vidas en Taiwan
Rebeldes chechenos lanzan ofensiva