Panamá, 17 de septiembre de 2001
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El siglo del naufragio

“A menudo nos creemos que todo lo hemos inventado nosotros”: Tabucchi

Pau Vidal
El País

Antonio Tabucchi (Vecchiano, Italia, 1943), uno de los más relevantes escritores italianos de la actualidad, viajó recientemente a Barcelona para recoger el premio de periodismo a la libertad de expresión que el Grup Lladó de periodistas le concedió por el artículo A dónde va Italia, señor Ciampi?

En el escrito, publicado por El País y Le Monde tras ser rechazado por La Repubblica y el Corriere della Sera, el autor toscano denunciaba la corrupción del sistema político italiano y el monopolio informativo solo un mes antes de la victoria de Forza Italia en las pasadas elecciones generales. Aunque el objeto de su crítica era el presidente de dicho partido, Silvio Berlusconi, el escritor rehúye centrar en él la cuestión, porque, asegura, “toda la historia del siglo XX es un desastre, un gran naufragio, hasta el punto de que la época actual parece el Imperio Romano de la decadencia”.

“A menudo nos creemos que todo lo hemos inventado nosotros”, prosigue Tabucchi, pero igual que ahora “tenemos la televisión, el emperador Trajano tenía las centurias y con ellas se presentaba en Iberia, conquistaba a los iberos y expandía el Imperio Romano. Exactamente igual que hace Bush con América Latina”.

De todos modos, el autor de Sostiene Pereira no se considera pesimista, sino escéptico: “La función del intelectual es levantar dudas en la opinión pública, al contrario que el político, el cual debe hacer creer a los votantes que el suyo es el mejor de los mundos posibles. El político debe tranquilizar conciencias, y el intelectual, inquietarlas”.

Tabucchi acepta para sí el calificativo de intelectual “siempre que no sea en el sentido comprometido de Sartre”. Y añade: “``No pertenezco a ningún partido político ni creo tener una visión marxista del mundo. Mi etiqueta, ahora que izquierdas y derechas ya no existen, sería la de progresista”.

Precisamente, Tabucchi colabora habitualmente como intelectual progresista en los dos diarios italianos que rechazaron el artículo ahora premiado, aunque quiere dejar claro que sus artículos no hablan de política, sino de literatura.

-Pero es ¿Berlusconi el nuevo Mussolini?

-Sí, es cierto que resulta paradójico que el primer ministro de un Estado democrático sea a la vez el hombre que controla toda la información, pero también es cierto que el control total no existe. Internet, por ejemplo, es una red, pero las redes también están hechas de agujeros y el intelectual debe encontrar esos agujeros.


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