Panamá, 17 de septiembre de 2001
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Trasfondo
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

El orgullo de ser PRD

Parece increíble que todavía existan personas en nuestro país que se nieguen a aceptar el hecho de que los relevos son necesarios en la actividad política y que las organizaciones deben de evolucionar con la dinámica de la sociedad.

Hoy por hoy es un orgullo ser miembro del PRD. No solo es el único colectivo que otorga el derecho a toda su membresía de elegir a todos los candidatos a puestos de elección popular, sino que también es el único partido que celebra un congreso programático, consultando abiertamente a sus bases, para prepararse con responsabilidad y eficiencia para el ejercicio del poder en el 2004.

Martín Torrijos encabeza un proyecto político sin precedentes en la historia patria: lidera una oposición constructiva que canaliza sus esfuerzos en lograr el bienestar del pueblo y no de poderosas minorías. No ataca alegremente al gobierno de doña Mireya; se empeña en señalar los errores y colaborar en su solución.

Este novedoso estilo de conducción política, le ha atraído las simpatías de antiguos adversarios como lo son Rubén Arosemena y Ricardo Arias Calderón. La gran mayoría de los demócrata cristianos felicita al colectivo torrijista por su amplia democracia interna y sus mecanismos de participación. Para nadie es un secreto que el Partido Popular simpatiza con la figura de Martín para la Presidencia, y demuestra su cercanía con la nueva visión del PRD. Solamente una unidad en particular ha demostrado su indignación por la alianza legislativa y reincide en sus ataques contra Martín.

Atacar a un político que como Martín no encuentra contradicción entre la moral y la conducción de los asuntos públicos, no les atraerá ningún nuevo simpatizante a sus detractores (...)

Melanie Castillo Him

Además en opinión

El orgullo de ser PRD: Melanie Castillo Him
Cuando la cobardía hace de las suyas: Adolfo L. Suárez A.
Rudos contra técnicos: Mario F. Calvit hijo
El sida y los bancos de sangre: Xavier Sáez-Llorens
Una sesión especial por los niños: Norberto Delgado Durán