Panamá, 17 de septiembre de 2001
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La guerra será larga

EU se prepara para una guerra prolongada contra el terrorismo mundial y las naciones que lo auspician, no contra el Islam, Cheney

WASHINGTON, EU (DPA/EFE) — El Gobierno de Estados Unidos, que está en una acelerada fase de preparación bélica, advirtió ayer domingo que la guerra contra el terrorismo será larga y, probablemente, tomará años.

El vicepresidente, Richard Cheney, hizo esa observación y admitió en una entrevista con la cadena NBC que no se descarta la posibilidad de que ocurran otros ataques terroristas.

Afganistán, cinco días después del devastador atentado terrorista, quedó ayer virtualmente aislado del exterior por las decisiones comunicadas por los gobiernos de Paquistán e Irán. Los extranjeros que permanecían en Kabul abandonaron la capital afgana.

El presidente George W. Bush y Cheney declararon el sábado y ayer domingo que no tienen duda de que el líder fundamentalista Osama Bin Laden sea el principal sospechoso de los ataques suicidas del martes, que destruyeron las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York y parte de la fortaleza del Pentágono en Washington.

“No tengo duda sobre su participación”, declaró ayer Cheney, que el sábado sostuvo con Bush una reunión con el Consejo Nacional de Seguridad en Camp David (estado de Maryland) para examinar los planes de la contraofensiva.

No es una guerra contra el Islam

EU se prepara para una guerra prolongada contra el terrorismo mundial -y las naciones que lo auspician-, no contra el Islam, afirmó ayer Cheney.

“Sería un gran error que nosotros los estadounidenses llegáramos a condenar el Islam, porque no es el caso. (Los atentados) son una perversión de creencias religiosas por parte de extremistas... de ninguna manera se trata de una guerra contra el Islam”, insistió Cheney durante una entrevista con la cadena televisiva NBC.

Advirtió, no obstante, que la lucha contra el terrorismo no debe ofuscar a la población estadounidense ni debe convertir en chivos expiatorios a los diversos grupos étnicos que residen en este país.

Según Cheney, el objetivo de Bin Laden es obligar a EU a retirarse del Medio Oriente, donde este país tiene intereses nacionales.

“Claramente él no podrá conseguirlo”, porque EU no retirará su apoyo a Israel ni cambiará sus “principios fundamentales” ni su política exterior en la región, dijo el vicepresidente estadounidense.

“Lo que sí vamos a hacer es perseguir agresivamente a Bin Laden y sus cómplices. Aunque esto tome mucho tiempo, estoy convencido de que prevaleceremos”, agregó.

Asimismo, reiteró que los estadounidenses deben permanecer cautelosos y abandonar su creencia de que “somos inmunes” a atentados como los del martes pasado, en los que terroristas presuntamente vinculados a Bin Laden atacaron los símbolos del poder financiero y militar de EU.

El multimillonario saudí Bin Laden, de 44 años, tiene su santuario terrorista en las montañas de Afganistán, cuyo régimen talibán es su más cercano aliado.

Bin Laden es considerado como héroe entre los seguidores islámicos en Cercano Oriente y Africa.

El vicepresidente alertó también que los preparativos para la gran ofensiva militar estadounidense tomarán todavía tiempo, pero garantizó -tal como también lo hizo Bush- que la respuesta militar contra el terrorismo será ejemplar.

La diplomacia trabaja intensamente desde Washington para la formación de una coalición multinacional contra el terrorismo, mientras el poderoso aparato militar ya está en estado de emergencia en espera de la orden.

El secretario de Estado, Colin Powell, agradeció ayer al jefe del gobierno militar de Paquistán, general Pervez Musharraf, el compromiso de su país de ayudar plenamente en la contraofensiva contra el terrorismo, incluyendo la colaboración en su territorio de una fuerza multinacional.

Paquistán ha sido durante años un sustento vital para el régimen talibán, su cordón umbilical para el abastecimiento petrolero y el manejo de sus finanzas.

Cheney negó ayer que el apoyo paquistaní tenga en reciprocidad la promesa de ayuda de Estados Unidos, cuyo Congreso le impuso anteriormente sanciones económicas.

La prensa en Washington informó que una delegación oficial de Paquistán viaja hoy a Kabul, para dar un ultimátum al régimen talibán para la entrega de Bin Laden en tres días.


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