Fatiga de vuelo
Un estudio elaborado
por el doctor en medicina aeronáutica Horacio Hünicken deja claro
que cuando los pilotos tienen fatiga de vuelo, pueden provocar accidentes
o incidentes. El informe aporta a la polémica que hay entre los
aviadores, Copa Airlines y la DAC.
ABDIEL ZARATE
azarate@prensa.com
La falta de tiempo de descanso entre vuelos
y sus consecuencias, es el tira y jala que mantienen el Sindicato
de Aviadores Comerciales (SIPAC) y los directivos de Copa Airlines.
En la polémica también está la Dirección
de Aeronáutica Civil (DAC), que se encarga de exigirle a las empresas
aerocomerciales la presentación mensual de los informes que contengan
los tiempos de vuelo y tiempos de servicio de todas las tripulaciones.
Sin embargo, la DAC, según una fuente ligada
a los pilotos, no fiscaliza ni investiga lo dicho en los informes
por las empresas aerocomerciales.
La situación es de importancia y de seguridad,
porque los resultados pueden ser fatales. Son vidas humanas las
que están en juego.
Un estudio elaborado por el médico argentino
Horacio Hünicken demuestra con claridad el estado patológico al
que puede llegar un piloto -como resultado de una prolongada actividad
de vuelo- consistente en un agotamiento físico y mental, el cual
él denomina: fatiga de vuelo.
El problema
De acuerdo con los pilotos, el descanso debe
ser el doble de las horas voladas, no menos de 10 horas. Lo que
sucede es que las empresas aéreas están dando una “inadecuada interpretación
de las limitaciones de los tiempos de vuelo, tiempo de servicio
y periodos de descanso”, dijo recientemente el SIPAC.
El pasado 3 de septiembre, el secretario
general del SIPAC, Vasco Achón, dijo que la DAC no ha cumplido con
su papel y ha permitido que las líneas aéreas jueguen con la vida
de los pasajeros y la tripulación al no obligar a las empresas a
cumplir los reglamentos existentes, al tiempo que responsabilizó
a esta institución si se produce un accidente.
La DAC contestó la denuncia mediante un comunicado,
el pasado 4 de septiembre, en el que indica que su actuación en
relación con los tiempos de vuelo de las tripulaciones que operan
las empresas nacionales se enmarca dentro de las disposiciones de
la Resolución 111-JD, de 16 de noviembre de 1995, que regula la
materia con apego a las normas y métodos recomendados por la Organización
de Aviación Internacional (OACI).
En tanto que la empresa COPA Airlines, también
mediante un comunicado, hizo del conocimiento público que ellos
le dan “fiel cumplimiento” a las normas y procedimientos de la OACI,
y que su plantilla, de unos 200 pilotos, se rige por la convención
colectiva de trabajo vigente.
Esta convención colectiva rige, según el
comunicado, para la tripulación y para la empresa, y cumple con
las normas de la OACI sobre los límites permitidos de tiempo de
vuelo y tiempo de servicio.
El estudio
Hünicken, quien es experto en medicina aeronáutica,
presentó en julio de 1996 un estudio que trata sobre la fatiga de
vuelo. He aquí un extracto de su ponencia titulada: Reporte confidencial
sobre incidentes causados por el factor humano.
De acuerdo con Hünicken, en la actividad
aeronáutica la causa del accidente o incidente más frecuente -en
el 80% de los casos- es el factor humano, y la fatiga de vuelo ocupa
el primer lugar.
“En la aviación, la seguridad de vuelo es
un pilar fundamental, ya que la prevención del accidente está presente
en toda institución militar o privada”, explica el autor.
El piloto, dice Hünicken, es muy difícil
que se dé cuenta que tiene fatiga de vuelo, y a medida que éste
va profundizando esta patología, el accidente o incidente ocurre.
La fatiga de vuelo, según el médico, es un
estado patológico -que se produce durante la actividad de vuelo-
consistente en un agotamiento físico y mental que se traduce en:
deterioro de la calidad de trabajo, falta de entusiasmo, imprecisión,
laxitud, tedio, desinterés, bajo rendimiento y disminución de todos
los fenómenos intelectuales y psico-neurofisiológicos, lo que conduce
a un deterioro del sujeto.
Según Hünicken, hay tres tipos de fatiga
de vuelo: aguda, acumulativa y crónica.
l Fatiga aguda: es un deterioro psico-fisiológico
adquirido durante el vuelo y la finalización del mismo. La sintomatología
incluye: impaciencia, irritabilidad, tendencia al sueño, dificultad
de la concentración, incoordinación en los movimientos, astenia
(decaimiento considerable de la fuerza), mialgias (dolor muscular),
inhabilidad de parte del sujeto para reconocer la fatiga.
Hay una reducción en el campo visual por
pérdida de la visión periférica, lo que provoca una disminución
de la capacidad para percibir la información disponible, a través
de los instrumentos, y un incremento en el tiempo necesario para
vigilar todo el tablero, afectando sensiblemente el control del
mismo. Es un fenómeno de distorsión temporal.
l Fatiga acumulativa: aparece al fin de una
serie de dos o más vuelos. Ocurre tras un periodo de días o semanas
de recuperación inadecuada en los periodos de descanso. Se origina
después de varios episodios continuos de fatiga aguda sin recuperación
entre ellos. Los síntomas y signos son similares a los de la fatiga
aguda, pero se agrega cefalea, taquicardia, angor (angustia), lumbagias,
gastritis, irregularidades en el sueño y depresión.
l Fatiga crónica: esta situación puede surgir
después de varios episodios de fatiga acumulativa, como resultado
de una actividad de vuelo muy intensa, sostenida durante mucho tiempo.
Los síntomas y signos son: la irritabilidad,
inestabilidad emocional, insomnio, alucinaciones, pesadillas, alteraciones
de la libido, agitación, ansiedad, temblor y pérdida de la memoria.
Factores
El piloto que padezca cualquiera de estas
fatigas, puede provocar un accidente o incidente en vuelo, el cual
se puede producir por alguno de los siguientes factores (o la combinación
de varios): mala interpretación de los instrumentos de vuelo, respuestas
lentas y tardías, falta de presión en las respuestas, sobrevaloración
de datos y atención focalizada, distracciones fáciles, incoordinación,
alteración de la autoconfianza, pérdida de la autocrítica y falta
de control distributivo.
No hay legislación
Hünicken afirma que la legislación aeronáutica
vigente no protege adecuadamente a las tripulaciones de los altos
niveles de fatiga. Tampoco contempla el tiempo necesario de descanso
en el hogar para recuperarse apropiadamente.
Pero esta situación, según el médico, no
cambiará hasta tanto no haya una legislación al respecto, porque
“las empresas, por mantener competitividad, no aceptarán este problema”
|