Panamá, 11 de septiembre de 2001
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Desidia en nuestro fútbol

CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com

Por estos días hay que hacer un gran esfuerzo para ir a ver un partido de fútbol aquí en Panamá, producto de la desidia que vive este deporte en materia de dirigencia, más los recientes resultados obtenidos a nivel internacional.

La eliminación del seleccionado nacional en el repechaje para la Copa de Oro, el descalabro del Plaza Amador en la Copa LG de clubes de la Confederación de Fútbol, el papelón de la Comisión Normalizadora con lo de Stoichita y la repentina inasistencia a los Juegos Deportivos Bolivarianos y, ahora recién, el mal inicio del torneo Clausura de la ANAPROF, que se vio opacado por la venta tardía de las entradas el viernes en La Chorrera en la inauguración de su torneo, son algunos de los hechos más recientes que le bajan la moral a cualquier cristiano.

Gracias a Dios, el Tauro logró hacer una honrosa presentación en la Copa LG del torneo regional, lo que hizo que la cresta de la ola no nos cubriese por entero.

Por todos estos síntomas, cuesta levantar el ánimo para ir a ver un juego de fútbol ahora que se reactivó la ANAPROF. Los que asisten, sin embargo, son aquellos aficionados que les gusta el fútbol como deporte, y que bien o mal siguen creyendo en esta agrupación, lo que es una llamado de atención para la mencionada dirigencia.

Desde que tomó posesión la Comisión Normalizadora, el destino del fútbol panameño es un dilema. Y es mejor no hacer comentarios de ella, por respeto a Uds. caros lectores. Sería perder un espacio valioso y no vale la pena.

La dirigencia de la ANAPROF, por su parte, inició con el pie izquierdo el torneo Clausura. El viernes no asistieron a tiempo los encargados de la taquilla en La Chorrera, ocasionando que el partido comenzara casi una hora después de lo programado. Y para colmo, en el juego hubo solo un balón.

Da pena decirlo, pero en 14 años de ANAPROF aún seguimos cayendo en los mismos errores. El domingo en el Rommel, no hubo ambulancia y se tuvo que improvisar una “camilla”.

A través de todos estos años, los medios de comunicación le han dado todas las herramientas para que la ANAPROF surja, pero no le han sacado provecho. Sería deshonesto, en todo caso, que los medios habláramos linduras de las agrupaciones que rigen nuestro fútbol, cuando en verdad no se lo merecen.

Pero como hombre de fútbol, asistí el viernes y el domingo al Rommel Fernández a ver el inicio del torneo de Clausura, buscando ver “una buena jugadita”, como escribió el escritor uruguayo Eduardo Galeano, para que me sacara de esta desidia.

Y las hubo. No muchas, pero al menos como para escoger dos en el partido del viernes. Los goles del jugador del Tauro Anel Withsiere, frente al Panamá Viejo, que me gustaron por su buena definición, y la otra que me llamó la atención fue una del domingo en el gol del Abdul Pinto, del Plaza Amador, por la manera como martilló de cabeza.

Al menos estos goles te hacen olvidar por un rato los desaciertos de nuestra dirigencia y nos empujan a creer en el jugador panameño.

Afortunadamente para los que nos gusta el fútbol, por estos días nos sumergimos en los partidos eliminatorios del mundial de Corea-Japón del año entrante. Gracias a la magia de la televisión, una cosa buena compensa a la mala, aunque sea pasajera.

 




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