
Desidia en nuestro
fútbol
Por estos días hay que hacer un gran esfuerzo
para ir a ver un partido de fútbol aquí en Panamá, producto de la
desidia que vive este deporte en materia de dirigencia, más los
recientes resultados obtenidos a nivel internacional.
La eliminación del seleccionado nacional
en el repechaje para la Copa de Oro, el descalabro del Plaza Amador
en la Copa LG de clubes de la Confederación de Fútbol, el papelón
de la Comisión Normalizadora con lo de Stoichita y la repentina
inasistencia a los Juegos Deportivos Bolivarianos y, ahora recién,
el mal inicio del torneo Clausura de la ANAPROF, que se vio opacado
por la venta tardía de las entradas el viernes en La Chorrera en
la inauguración de su torneo, son algunos de los hechos más recientes
que le bajan la moral a cualquier cristiano.
Gracias a Dios, el Tauro logró hacer una
honrosa presentación en la Copa LG del torneo regional, lo que hizo
que la cresta de la ola no nos cubriese por entero.
Por todos estos síntomas, cuesta levantar
el ánimo para ir a ver un juego de fútbol ahora que se reactivó
la ANAPROF. Los que asisten, sin embargo, son aquellos aficionados
que les gusta el fútbol como deporte, y que bien o mal siguen creyendo
en esta agrupación, lo que es una llamado de atención para la mencionada
dirigencia.
Desde que tomó posesión la Comisión Normalizadora,
el destino del fútbol panameño es un dilema. Y es mejor no hacer
comentarios de ella, por respeto a Uds. caros lectores. Sería perder
un espacio valioso y no vale la pena.
La dirigencia de la ANAPROF, por su parte,
inició con el pie izquierdo el torneo Clausura. El viernes no asistieron
a tiempo los encargados de la taquilla en La Chorrera, ocasionando
que el partido comenzara casi una hora después de lo programado.
Y para colmo, en el juego hubo solo un balón.
Da pena decirlo, pero en 14 años de ANAPROF
aún seguimos cayendo en los mismos errores. El domingo en el Rommel,
no hubo ambulancia y se tuvo que improvisar una “camilla”.
A través de todos estos años, los medios
de comunicación le han dado todas las herramientas para que la ANAPROF
surja, pero no le han sacado provecho. Sería deshonesto, en todo
caso, que los medios habláramos linduras de las agrupaciones que
rigen nuestro fútbol, cuando en verdad no se lo merecen.
Pero como hombre de fútbol, asistí el viernes
y el domingo al Rommel Fernández a ver el inicio del torneo de Clausura,
buscando ver “una buena jugadita”, como escribió el escritor uruguayo
Eduardo Galeano, para que me sacara de esta desidia.
Y las hubo. No muchas, pero al menos como
para escoger dos en el partido del viernes. Los goles del jugador
del Tauro Anel Withsiere, frente al Panamá Viejo, que me gustaron
por su buena definición, y la otra que me llamó la atención fue
una del domingo en el gol del Abdul Pinto, del Plaza Amador, por
la manera como martilló de cabeza.
Al menos estos goles te hacen olvidar por
un rato los desaciertos de nuestra dirigencia y nos empujan a creer
en el jugador panameño.
Afortunadamente para los que nos gusta el
fútbol, por estos días nos sumergimos en los partidos eliminatorios
del mundial de Corea-Japón del año entrante. Gracias a la magia
de la televisión, una cosa buena compensa a la mala, aunque sea
pasajera.
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