Los subsidios a la exportación
El compromiso de adhesión
de Panamá en la OMC, obliga a nuestro país a eliminar los CATS el
31 de diciembre del año 2002
Roberto C. Henríquez
Los certificados de abono tributario, conocidos
por sus siglas como CATS, son un subsidio creado en 1974 y otorgado
por el Gobierno a los exportadores de bienes no tradicionales en
la forma de un documento negociable.
Este documento,es usualmente vendido por
el beneficiado, con un descuento en el mercado secundario para convertirlo
rápidamente en efectivo. El CAT equivale al 15% (antes era el 20%)
del valor agregado nacional que contenga el producto exportado.
Este subsidio se creó en los momentos culminantes
del estilo de gobierno estatista e intervencionista, para estimular
las exportaciones no tradicionales; y en la actualidad es asignado
y supervisado por el Viceministerio de Comercio Exterior, junto
a otras instituciones entre las que se destacan el MEF y la Contraloría.
Recientemente se ha divulgado a través de
los medios de comunicación una posible lesión patrimonial de dos
millones de balboas, producida por tres empresas productoras de
tabaco, las que supuestamente habrían declarado volúmenes ficticios
de exportación para cobrar reembolsos inmerecidos. Este tipo de
problemas ha ocurrido en otros países y es un riesgo siempre presente
donde existen subsidios de esta clase.
Durante nuestro paso por el Viceministerio
de Comercio Exterior en el primer año de este gobierno, descubrimos
un caso similar al que hoy aparece en los diarios. Una empresa dedicada
a la fabricación y exportación de cosméticos, con sólo dos años
de estar operando, aseguraba estar exportando 13 millones de balboas
al año, por lo que había recibido más de tres millones de balboas
en subsidios del Gobierno en el año 1999. Volúmenes tan altos en
una empresa pequeña y de fundación reciente, produjeron sospechas
por lo que ordenamos una investigación preliminar que arrojó razones
suficientes para interponer una denuncia en el Ministerio Público,
lo que hicimos en su momento.
Curiosamente, cuando surgieron las primeras
evidencias, contacté telefónicamente a un alto funcionario de esta
administración, conocido por su prurito institucional ante la más
mínima señal de lesión patrimonial al Estado. Este me cortó con
extrema resequedad y no tuvo ningún interés en conocer del caso.
No faltó otro funcionario de alta jerarquía que me reclamó no haber
buscado un entendimiento con la empresa involucrada, en vez de haberme
“apresurado” a presentar la denuncia. En cambio, debo resaltar la
actuación del entonces viceministro Norberto Delgado, quien en forma
rápida y precisa insistió en que se iniciasen las investigaciones
formales. Así fue y hoy el caso se prosigue en el Ministerio Público.
Los CATS se crearon hace casi 30 años para
apoyar y fortalecer a las empresas exportadoras en el proceso de
hacerse competitivas y eficientes en el mercado internacional; pero
al día de hoy, muchas empresas beneficiadas no durarían un año sin
ellos. El problema es que el compromiso de adhesión de Panamá en
la OMC, firmado en 1997, obliga a nuestro país a eliminar los CATS
el 31 de diciembre del año 2002, con lo que muchas industrias correrán
el riesgo de desaparecer, ya que aún hoy las ganancias que muestran
en sus estados financieros (cuando tienen ganancias) son inferiores
a la suma que reciben por este subsidio.
El Gobierno anterior inició un proyecto que
buscaba crear otro tipo de apoyo a nuestros exportadores, con programas
que fuesen compatibles con las normas de la OMC y para ser implementados
en reemplazo de los CATS al momento de su eliminación. Este proyecto
tuvo una atención prioritaria durante nuestra gestión y recibió
valiosa colaboración del BID. Según entiendo, no ha habido avances
ulteriores sobre el tema.
La situación actual es preocupante. Los CATS,
subsidios directos a la exportación y por tanto incompatibles con
las normas de la OMC, desaparecerán en 16 meses. Aunque algunos
casos se han prestado para abusos e irregularidades, en general
han sido un excelente apoyo al sector industrial y un gran estímulo
a las exportaciones. Sin embargo, la dependencia que han desarrollado
muchas empresas industriales hacia los CATS y su poca preparación
ante el nuevo escenario global que deberán enfrentar sin ellos,
sugieren que un buen número de ellas no logrará sobrevivir a su
eliminación, profundizando la grave crisis económica que vivimos.
Urge que el Gobierno actué creando proyectos
compatibles y aceptables a la OMC, similares a los que hay en otros
países, para subsanar la crisis que se asoma en el horizonte. Lamentablemente,
el poco interés actual sobre el tema nos hace temer que quizá ya
sea muy tarde para esto.
El autor es empresario y fue viceministro
de Comercio Exterior
Además en opinión
• Del lector: Sobre corrupción y Juventud
de Colón: Carlos Antonio Harris Jiménez , Pastor E. Durán E.
• El
engendro y la engendra: Guillermo Sánchez Borbón •
Esta no es mi patria: Jorge Eduardo Ritter
• Hacia una economía
cultural: Juan Carlos Ansin •
Los subsidios a la exportación: Roberto
C. Henríquez
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