Siluetas
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Guillermo Sánchez Borbón acaba de publicar su nuevo libro Siluetas. Es un tomito de escritos sobre distintas épocas y sobre diferentes temas. Algunos son discursos o charlas; otros cartas inéditas, y una colección de siluetas de José María Sánchez, Ram´on H. Jurado, Diógenes De La Rosa, Carlos Martínez Ribas y Manuel E. Amador.
A pesar de haber estado presente durante su discurso original durante el simposio “Visión de la Nacionalidad” que organizó ILDEA hace muchos años, quedé nuevamente impactado cuando Guillermo leyó lo que habían sido sus palabras en aquel acto. Refiriéndose a los políticos del patio dice Guillermo, resumiendo: “ni siquiera se han tomado el trabajo de reclinar la cabeza, cerrar los ojos y soñar -por todos- un sueño que permita a los panameños recobrar la fe perdida en los destinos de su Nación y mantenerla unida, de una sola pieza en medio de la tempestad, para que no se nos haga pedazos... y me da más miedo aún porque, a juicio mío, el nacionalismo panameño siempre fue un nacionalismo negativo, en el sentido de que se afirmaba frente a otra nación que estuviera oprimiendo la nuestra”.
“Nuestro nacionalismo siempre fue negativo: contra Colombia durante todo el siglo pasado. Fue negativo en éste frente a la presencia abrumadora de Estados Unidos en nuestro territorio... yo comprendo que era inevitable, pero eso no altera el hecho de que era un nacionalismo negativo...”.
“Pero yo no creo, como parecen creerlo muchos de mis compañeros de panel, que los Estados Unidos van a quedarse después del año 2000...y que pretendan mantener sus bases aquí después de esa fecha” (acertó nuevamente Guillermo). “Yo pienso que Estados Unidos se irá del todo de Panamá, y entonces el nacionalismo negativo va a quedar desnudo”.
“Y por eso una de las tareas más urgentes que nos plantean, que debemos emprender de inmediato, es la de crear un nacionalismo positivo hecho de 'cosas por hacer juntos', que reemplace a ese nacionalismo negativo, endeble en el fondo, porque está hecho de evitar que nos hagan cosas desagradables... un nuevo nacionalismo que no necesite odiar a otros países para florecer. Un sentimiento y pensamiento que no viva de 'cóleras comunes' sino de un proyecto...” -(o visión, digo yo)- “de un hermoso pero realista sueño que mantenga unido al país en el infortunio y la dicha, pero sobre todo en la esperanza”.
Hasta allí la cita de lo escrito por Guillermo. Tenemos ya la semilla de ese proyecto: se llama “Visión Nacional 2020” y está firmado por todos -sí, todos- los partidos políticos, todos los gremios y toda la sociedad civil organizada. Con base a la Visión se dieron consensos nacionales para la legislación del Canal y las áreas revertidas que a su vez dieron pie a una transferencia imperceptible del Canal de Panamá.
Hoy, con base a esa misma Visión 2020 hay procesos de diálogo y concertación en pleno apogeo en la “transformación integral y permanente de la educación nacional” y otro en el tema de “la seguridad social”. Poco a poco, por iniciativa de importantes sectores de la sociedad civil y con la anuencia del Gobierno y los partidos políticos, vamos caminando hacia el sueño común: el nacionalismo positivo que hace años propuso Guillermo Sánchez Borbón y que aparece en su nuevo libro, que recomiendo a todos los que sientan el pulsar positivo de sus raíces panameñas.
El autor es presidente de la Fundación Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Ngöbe Buglé: la agonía
de un pueblo: Frank Antinori Castrellón
• Revocatoria
de mandato: Ricardo Bustamante
• Siluetas: I. Roberto
Eisenmann, Jr.
• El congreso del
PRD: Rafael Mezquita
• Consumismo y basura:
Mario Pezzotti
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