Gertrudis y el Seguro Social
En torno al tema del artículo Gertrudis, escrito por Carmen Cabello el pasado martes, quisiera hacer los siguientes comentarios.
Desde 1993 fui diagnosticado con insuficiencia renal crónica terminal y, en un principio, me atendía en una clínica privada por tener un amigo trabajando allí. Sin embargo, y después de un tiempo, me aconsejó dirigirme a la Caja de Seguro Social (CSS).
De acuerdo a la opinión de mi amigo, la CSS era la única institución médica en Panamá con las condiciones para atender lo que en un futuro me tocaría vivir.
Al igual que muchos panameños, reaccioné con escepticismo porque a menudo escuchamos toda clase de historias en cuanto a la capacidad profesional y técnica de los funcionarios de la Caja, así como sobre la mala atención que se le brinda a los asegurados.
¡Qué equivocado estaba! Yo no tengo un apellido que represente una clase social o política, o referencia que pueda darme alguna ventaja sobre algún beneficiario común y corriente.
No puedo afirmar que en estos 6 años que tengo de atenderme en la CSS no haya tenido dificultad con algunos de los funcionarios que allí laboran o que el sistema de atención al asegurado no es en algunos momentos lento y burocrático.
Pero debo decir que el 7 de agosto pasado, recibí mi transplante cadavérico en la CSS, con los mejores resultados profesionales y la mejor atención humana que se puede tener en un hospital estatal.
Lamento la experiencia de Gertrudis; seguramente es un caso aislado de los muchos que se atienden en los hospitales estatales; ya que por experiencia propia puedo decir que los médicos, enfermeras, auxiliares, personal administrativo y muchos otros funcionarios, a pesar de los problemas personales que hoy golpean a la familia panameña, se desprenden de ellos y se entregan totalmente a la atención del paciente.
Ruego para que los políticos tomen las decisiones que se necesitan para que los panameños sigamos contando con estas instituciones estatales que permiten una atención médica a todos los asegurados.
Hay que tener fe en nosotros; solamente debemos invertir un poco más en educación de manera que, de la misma forma que hemos logrado manejar el Canal sin dificultad en este primer año, podamos mejorar la actitud de los panameños —pacientes y funcionarios— con relación a la CSS.
David Ocalagán
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