Panamá, 24 de agosto de 2001
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Vox populi, vox Dei

Con este sabio refrán comenzó la campaña de la actual mandataria que dirige los destinos de la nación. A solo año y medio de su administración, se presiente que en realidad poco se ha hecho por el pueblo colonense, que desesperadamente reclama respuestas de trabajo al Gobierno.

Puede uno imaginarse en medio de una intensa tiradera de objetos contundentes y piedras, detonaciones de bombas lacrimógenas y disparos de escopetas y pistolas, que causaron en un solo día pérdidas por más de un millón de dólares a la propiedad estatal y privada y el cierre de muchos negocios que ven en la escalada de violencia, actos vandálicos y veintena de heridos, un mal endémico producto de la crisis que agobia al país.

Si permitimos que este caos se disperse por el resto del país, nos veremos sumidos en una crisis de grandes dimensiones, lo cual nos afectaría internacionalmente ante los ojos de los miles de inversionistas que han puesto la mirada en Panamá, como centro de negocios financieros y turísticos.

Debemos apoyar la gestión de nuestra presidenta y a la vez tratar de encontrar una solución al problema del desempleo en Colón, y lograr la paz y la tranquilidad de esa provincia que ha sido la más abandonada.

Señores, apoyemos a Colón, aunque sea por esta vez, para que no estalle el polvorín.

Steven R. Beraha

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