De
política
La
CSS: paciente de cuidados intensivos
Nivia R. Castrellón
Le necesidad de asumir un compromiso de cambio en torno al Seguro
Social, ha sido y es una de las prioridades que en su momento establecimos
cuando en 1998 asumimos la presidencia de CoNEP. El diagnóstico
de la OIT ocupó un lugar prominente en nuestro escritorio.
Según este informe, el sistema de reparto, muy popular a
mediados del siglo pasado, no produce la salvaguarda y garantía
de salud actuarial y financiera que requiere la CSS. El paradigma
de solidaridad intergeneracional que sostuvo el sistema se ha roto
irremediablemente.
Nuestro país, con una población cada vez más
longeva y una tendencia decreciente en la tasa de natalidad, tiene,
a través del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte, un doble
desafío: pensionados por más años y menor cantidad
de cotizantes.
La rigidez en el sistema de inversiones de los activos líquidos
de la CSS ha traído como consecuencia el peligro de un déficit
de caja y de contribuciones. Dos de los cuatro programas de la Caja
afrontan problemas: el de Invalidez, Vejez y Muerte y el de Enfermedad
y Maternidad. Están en juego, pues, el sistema de pensiones
y la salud del pueblo panameño, lo que amerita grandes remedios.
Por ello, la búsqueda de soluciones para la problemática
de la CSS fue incluida como prioritaria en la Propuesta del
sector privado para una estrategia nacional de desarrollo,
presentada en marzo de 1999 a los candidatos a la Presidencia. Allí
dijimos que se requería conciencia sobre la magnitud del
problema, ya que las soluciones pasaban por el tamiz de los requerimientos
de recursos. Esto incluía desde evaluar los años de
servicio para obtener una pensión, hasta un aumento en las
cuotas obrero-patronales, lo cual debe ser analizado en el contexto
de un país con una tasa de desempleo de dos dígitos
con los costos patronales actuales.
Se impone pues que la sociedad panameña lleve adelante un
diálogo social que incluya la voluntad responsable de los
interlocutores sociales.
Existen condiciones necesarias para un diálogo social fructífero
a fin de tener capacidad de respuesta ante los desafíos del
presente y del futuro. Es imprescindible el respeto al interlocutor;
la tolerancia a ideas distintas a las propias; la disposición
de escuchar sin preconcepciones o estereotipos, antes de ser escuchado;
y la necesidad de crear confianza entre los dialogantes. En el caso
de la mesa de diálogo de la CSS facilitada por PNUD, las
precondiciones en la práctica han de incidir negativamente
en la factibilidad de implementación de soluciones sostenibles
en el tiempo. Las precondiciones a un diálogo erosionan la
confianza, afectan su fluidez y pueden incidir sobre las posibilidades
de éxito de esta herramienta de acuerdo social.
Roger Fisher, nuestro profesor de negociación de la Universidad
de Harvard, nos enseñó que el arte de negociar se
basa en la capacidad de llegar a acuerdos en una posición
ganar-ganar; esto es, sin perdedores y ganadores. Así
todos, habiéndose comprometido, se consideren ganadores y
que no sea una parte la que estime ha sido la gran aportante de
soluciones y de compromisos sin percibir igual contravalor de sus
interlocutores. No es buen augurio precondicionar un diálogo
ni mucho menos establecer parámetros de solución.
En el caso de la CSS, se requieren soluciones integrales, innovadoras
y comprometidas de parte de todos los actores, incluyendo la propia
administración de la CSS.
En el caso del retiro de CoNEP, considero que es vital la participación
de la organización de empleadores, que representa al sector
empresarial ante la OIT, y que junto con CONATO y el sector público,
así como la Fundación del Trabajo, tuvieron la visión
y la responsabilidad de solicitar un diagnóstico de la CSS
y sus cuatro programas. Debe atenderse las razones que motivaron
su retiro en el contexto en que dicha organización considera
que ha habido una precondición que afecta la fluidez y viabilidad
del diálogo y la responsabilidad del compromiso que debe
surgir del mismo.
Exhorto a todos los actores que participan en este esfuerzo a tener
la visión necesaria para distinguir lo estratégico
de lo circunstancial. Hay que estar abiertos a nuevos conceptos
y soluciones a situaciones y problemáticas que vienen afectando
a nuestro sistema de seguridad social por años. Solicito
a los interlocutores sociales que alcancen un acuerdo viable y sostenible,
con prioridades claras y compromisos definidos en el marco de una
agenda común, cuyo resultado debe ser un gran contrato social,
con derechos y compromisos que se deben honrar.
Estamos ante la oportunidad insuperable de construir compromisos;
promover la evolución democrática de nuestro país
a través de la participación y el empoderamiento a
los interlocutores sociales haciéndolos más responsables
ante sus comunidades y la sociedad en general, y fomentando la rendición
de cuentas en un país sediento de respuestas y de líderes
que asuman compromisos y honren su palabra.
La autora es una ciudadana a quien le preocupa la CSS
El
Seguro y el diálogo de mudos
Si el CoNEP no regresa al diálogo, lo menos
que puede hacer es no quedarse mudo y plantearle al país
su propuesta
Milton C. Henríquez
Cuando el PNUD convocó a las fuerzas vivas del país
a que dialogaran sobre el futuro de la seguridad social, me imagino
que esperaba que cada uno de los participantes aportara sus mejores
ideas para garantizar la viabilidad y la prestación efectiva
de los servicios de la seguridad social.
Quiero señalar que a propósito no hablo de la Caja
del Seguro Social sino de la seguridad social, porque no quiero
confundir el medio (CSS) con el fin (la red de seguridad social).
Esto es importante porque de lo que se trata es de garantizar jubilaciones
justas y efectivas, pensiones de maternidad e invalidez suficientes
y oportunas, cobertura completa de riesgos profesionales y acceso
a una buena calidad de servicios médicos y hospitalarios
para los asegurados. No se trata, pues, de garantizar los sueldos
y beneficios a los directivos y personal de una institución
en particular.
Esta diferenciación es importante, porque si no comprendemos
qué es lo que debemos garantizar o salvaguardar, probablemente
terminaremos encontrando una solución para la camilla aunque
se nos muere el paciente.
Frente a esta situación, un diálogo verdaderamente
productivo no puede excluir de antemano ninguna propuesta y mucho
menos negarse a discutir todas las opciones. Si fuera cierto lo
que alega el CoNEP, de que se le hubiese negado la posibilidad de
discutir opciones que según este gremio son soluciones válidas,
el sustraerse de la discusión sólo hará que
probablemente este foro nos ofrezca diversas modalidades para reparar
las camillas mientras el paciente sigue padeciendo.
Si el CoNEP no regresa al diálogo, lo menos que puede hacer
es no quedarse mudo y plantearle directamente al país su
propuesta y los argumentos que la sustentan.
El autor es abogado y secretario general del Partido Popular
Frases
de la semana
No
existe corruptómetro que aguante la corrupción que
estamos viviendo....
Martín Torrijos, durante la pasada convención
del PRD.
...últimamente...
los colonenses son incapaces de sostener una conversación
en inglés.
El vicepresidente Arturo Vallarino, refiriéndose
a los últimos disturbios en Colón y a la supuesta
escasez de mano de obra calificada.
Lo
que ellos opinan
Natasha
Sucre
Empresaria
Pienso que la actitud del CoNEP es la correcta, ya que si se desea
un diálogo no puede haber precondiciones. La señora
Presidenta ha convocado al diálogo pero no ha dicho los temas
que se van a tratar. Un tema que hay que definir es si se va a hablar
del Seguro Social o de la seguridad social.
Eduardo
Vallarino
Empresario y miembro del Partido Popular
Existen razones de peso para el retiro del CoNEP. Sin embargo,
retirarse prematuramente, sin agotar todas las posibilidades, es
una mala decisión. Espero que regresen a la mesa de diálogo.
Foro
ciudadano
Muchos consideran lamentable la decisión del CoNEP de abandonar
el diálogo por el Seguro Social, al iniciarse el proceso.
La necesidad de que no existan temas vedados, no significa un veto
a la libertad de expresar las posturas personales. Tolerar a los
demás y oír sus posiciones es parte del diálogo.

|