¡Wataaaaa...!
El Gobierno jugó buenas cartas y lideró, aun cuando el orden de las propuestas no fue el mejor. La oposición fue puesta a la defensiva, pero jugó bien su papel de cuestionador del uso de los fondos públicos, aunque le faltó creatividad a la hora de presentar contrapropuestas.
Siento que el balance es positivo, y que en septiembre quedará resuelto el problema de una vez por todas. Vamos a lo positivo.
El cambio en la dirección del IDAAN es el mayor. Finalmente se puso en el puesto a quien debió ocuparlo desde el primer día de este gobierno. Laurencio Guardia tiene el reconocimiento profesional; tiene la honradez e integridad necesarias para ofrecer credibilidad al proyecto, y tiene razones emocionales para lograr que perdure la institución que creó su fallecido hermano Federico. Por estas mismas razones, podría terminar de perfeccionar y lograr pasar por el legislativo el proyecto de ley que ofrezca verdadera autonomía y eficacia al IDAAN, sin privatizarlo; proyecto que el vicepresidente Bazán ha trabajado con tanto esfuerzo. Con la credibilidad en la dirección, con la nueva ley, con la junta directiva realmente independiente, y el compromiso político del Gobierno, el logro de los fondos no será problema.
Ojalá que Laurencio Guardia logre una “estrategia nacional del agua”, y siga además con el proyecto para la limpieza de la bahía que debe tocar a un IDAAN reestructurado. Podría lograr nombrar, para que lo ayuden, a personas de la oposición que son conocedoras del tema y, además, servidores públicos ejemplares como, por ejemplo, Nilson Espino.
También podría manejar una nueva relación con la Autoridad del Canal que, entre otras cosas, es eficiente productora de agua, para que asuma ciertas responsabilidades de producción. Después de todo, son dos entidades autónomas del Estado panameño; ambas con grandes responsabilidades en una estrategia nacional de agua.
Recordemos que la limpieza de la bahía es un proyecto de cientos de millones de balboas, que muchas entidades internacionales quieren financiar con términos muy atractivos. Y esto es así, porque por vía de una tasa de valorización, tiene un repago seguro y cargable mayormente a la población más acomodada que vive o tiene proyectos de vivir frente al mar (hoy un tanque séptico, pero mañana un potencial mar precioso).
Las fichas están en su lugar; ahora, con un mínimo de voluntad política con concepción de Estado, podremos finalmente resolver un vital problema de salud -que también es político- que antes de ayer parecía insoluble.
I. Roberto Eisenmann Jr.
Además
en opinión
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Salvemos nuestros bosques: Guillermo Quijano
Jr.
• Cumplimiento, remuneración, negligencia e
Hipócrates:Xavier Sáez-Llorens
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¡Wataaaaa...!: I. Roberto Eisenmann Jr.
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Presiones políticas no, presiones morales
sí: Basilio Fernández Pérez
•Recuperación
y crecimiento sostenido: Nicolás Ardito Barletta
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