Panamá, 7 de agosto de 2001
RESEÑA
RAICES
RECETAS
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE
E-MAIL
TITULARES POR
E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
¿QUIENES SOMOS?
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

   
 

La palabra como eje central

En esta aventura denominada “Oralidad, gesto y escritura” participamos 19 personas, las cuales llegamos a esa taller creativo guiadas por el amor a las palabras

Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com

Alondra Badano y Mirta Gómez fueron nuestras guías en el mundo de las palabras, allá donde toman forma y se convierten en frases, oraciones, párrafos, cuentos o novelas.

En esta aventura denominada “Oralidad, gesto y escritura” participamos 19 personas, las cuales llegamos a ese taller creativo guiadas por el amor a las palabras.

Badano y Gómez fueron designadas nuestras orientadoras por el grupo pedagógico de Casa Taller, que participa con su pabellón Torre de Marfil en la Feria Internacional del Libro, que se efectuó hasta el pasado 5 de agosto en ATLAPA.

Disfrutar, crear y jugar

Durante este periplo recordamos que gracias a la capacidad oral -y a sus compañeros los gestos- se logra ese mágico intercambio de ideas y conocimientos que denominamos: comunicación.

Para que los 19 viajeros comprendiéramos mejor el proceso coordinado en que trabajan la palabra, los gestos y la escritura, Badano y Gómez nos propusieron una serie de ejercicios individuales y colectivos.

Comenzamos con una caminata para relajarnos e integrarnos con los demás miembros del grupo, en el que había educadores y algunos otros miembros de la Casa Taller.

En este momento Mirta Gómez tomó la batuta y nos explicó que desde ese momento sería Maya, y que teníamos que seguir sus instrucciones.

La primera fue caminar más rápido y en diferentes direcciones; posteriormente solicitó que intercambiáramos miradas. Tras este acercamiento del grupo Maya reveló las instrucciones de otros ejercicios, los cuales requerían de una absoluta concentración.

Para acatar la orden primero teníamos que oír “Maya dice” que nos sentemos, por ejemplo. Al cabo de un tiempo hubo un poco de confusión entre los miembros del grupo, ya que varias veces siguieron algunas indicaciones sin la famosa frase “Maya dice”.

Fue un momento para el humor y la integración de viajeros de mundos diferentes, pero que comprendían la importancia de los ejercicios y sus propósitos. Esos primeros minutos fueron solo la base para el futuro aprendizaje.

La creación

Luego de que Maya ordenará subir los brazos y caminar arrodillados terminó esa parte del taller creativo. Posteriormente empezamos a trabajar con las palabras; primero las relacionadas con la Feria Internacional del Libro, después llegaron las vinculadas con el hospital, el bosque, etc.

Las palabras primero llegaron suavemente, luego más rápido y alto. Tras esa expresión oral formamos grupos de dos para descubrir la otra parte del seminario: los gestos, elementos indispensables de comunicación en muchas culturas, por ejemplo en la española y en la italiana.

Cada pareja tenía que describir un objeto y encontrarle un uso. Allí salieron a relucir instrumentos musicales, flores, maletas, mangos, cartas de amor y los siempre presentes libros.

Luego que se seleccionaron los objetos imaginarios el dúo los demostró a los demás. El ingenio de los participantes sorprendió a las instructoras.

Tras los gestos, regresó a la sala la palabra, la cual en esta ocasión serviría para formar una historia de un minuto de duración. El eje central de esa narración serían tres palabras proporcionadas por el compañero de ejercicio.

Uno a uno fueron contando sus historias con las tres palabras proporcionadas. Luego le tocó el turno a los demás integrantes de los dúos. Después de que cada uno narró su historia en un minuto, la instructora Mirta Gómez les ordenó que la siguiente historia tendría que durar dos minutos.

La escritura

Al contar con varias historias diferentes que estaban relacionadas con los relámpagos, el amor, una flor, los reencuentros, la amistad, unas tortillas, etc. Mirta Gómez y Alondra Badano nos pidieron que plasmáramos en el papel esas ideas o acontecimientos.

En un par de minutos escribimos estos cuentos cortos, que jamás llegarán a una imprenta, pero con mucho valor porque enmarcan lo aprendido en el taller.

Al concluir el periodo de escritura, las historias fueron expuestas ante el grupo. Sin sospecharlo creamos historias que tenían los elementos de las novelas de escritores profesionales, por ejemplo: una acción, un tema, personajes, lugares, etc.

En este punto del taller Alondra Badano nos recordó que “escribir es pensar en silencio y que su resultado está relacionado con nuestras emociones”. También recalcó que esas historias tenían un desarrollo y un final, que en muchos casos fue inesperado.

“En un pequeño gesto puede existir el inicio de un relato. No hay que olvidar que la vida está llena de relatos. Nunca hay que olvidar esa famosa frase del escritor cubano Alejo Carpentier: ‘todos los seres humanos son cronistas de sus historias”, indicó Badano, quien también dicta clases en la Universidad de Panamá.

La educadora dijo que “un taller de escritura le puede servir a todos, y especialmente a aquellas personas que tienen la vocación de contar historias”.

Agregó que el ser humano aprende en cada uno de sus días, por eso es importante que se le motive a participar en nuevas experiencias.

“Somos seres pensantes, con la capacidad de reconstruir lo que vivimos, a través de la escritura, que es una forma de reflexión depurada”, enfatizó.

Sin embargo, no hay que olvidar que todos somos iguales, pero con diferentes capacidades.

“El ejercicio que se aprendió en el taller ayuda a las personas a mirarse, porque no debemos olvidar que la escritura refleja lo que realmente somos”, dijo.

Añadió que “el que escribe se mira, y al mirarse a sí mismo y a los demás crece, comprende más al ser humano porque lo tiene que describir. Y finalmente puede captar una emoción”.


Además en revista

  • La palabra como eje central
  • De víctima a victimario
  • Fonseca Mora recibe premio
  • Foro ayuda a compartir sueños a niños ciegos
  • Mexicanos están afectados por la diabetes
  • Hallan otro pretexto para promover la eutanasia
  • La Interdisciplina
  • El alcohol apaga el brillo de Ben Affleck
  • Robert Downey Jr. vuelve a trabajar en vídeo de Elton John
  •  
    .