Panamá, 5 de agosto de 2001
RESEÑA
RAICES
RECETAS
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE E-MAIL
TITULARES POR E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
¿QUIENES SOMOS?
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

 

  .  
 

El Club Los Tigres de Colón

Textos: Harry Castro Stanziola
Fotografías: Cortesía de Sammy Levy y de Roberto Puello Araúz

Era el 8 de diciembre de 1954, Día de las Madres. Lugar: el Paseo Juan Demóstenes Arosemena de la ciudad de Colón. En esa avenida, el Club Los Tigres había colocado, por cuenta propia, un monumento que conmemoraraba esa celebración. En medio de la fila de honor formada por miembros de la Guardia Nacional, se dirigen hacia el sitio de la inauguración: Cecilia Pinel de Remón, esposa del General José Antonio Remón Cantera, presidente de la República, como Ministra de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública. Hay sectores de la sociedad panameña como la Dama de la Bondad. De izquierda a derecha, también aparecen José Dominador Bazán, popular líder político colonense que ocupó altos cargos incluyendo, como vicepresidente, la primera magistratura de la Nación. Le sigue el próspero comerciante chiricano-colonense José María González, Roberto Puello Araúz, para entonces presidente de los Tigres, gerente de la Caja de Ahorros, de la Zona Libre, diplomático, y sobre todo, amigo nuestro personal. Samuel Sammy Levi, a quien se le acaba de nombrar, por parte de APEDE, empresario del año por su labor en el campo inmobiliario y quien nos cedió la fotografía. Detrás se alcanzan a ver las figuras del inmenso Camilo Levi Salcedo, detallista y bien sabido jefe del protocolo, y Catalino Arrocha Graell, miembro del Gabinete presidencial.

Corría el año de 1948, cuando un grupo de entusiastas y animosos jóvenes colonenses fundaron el club cívico que llevaba el mismo nombre de nuestro trabajo de hoy.

Su primer presidente fue Aníbal Galindo, a quien le siguió Ernesto Toti Estenoz, Carlos Gallardo, Roberto Endara, Roberto Puello Araúz, Colman Sasso, Frank Ferro y Jorge Carranza.

Como presidente honorario y vitalicio nombraron a nuestro estimado paciente, empresario y filántropo Antonio Tagaropulos, de grata recordación.

A pesar de que en Colón, para la época anotada, existían el Rotario y el de Leones como clubes masculinos y el Soroptimista más el Interamericano de Mujeres, se quizo fundar otro de exclusivo carácter local.

Por medio de diferentes actividades y basados en su popularidad, los Tigres recogieron suficientes fondos para cubrir parte de las necesidades de la Cruz Roja, del Salvation Army, de las Siervas de María, de comedores infantiles, del hospital Amador Guerrero, de la Guardia Nacional y aun tener sobrantes para embellecer monumentos necesarios a la ciudad.

Para las Navidades, repartían obsequios entre los más necesitados.

Después de inaugurado el monumento. se le ofreció un homenaje a Cecilia Pinel en el desaparecido Club de Extranjeros. Vamos a ver, y con ayuda, a cuántos recordamos con fidelidad. De izquierda a derecha, Luis Eduardo Castillo, Cecilio Alberga, Fiat Herrera, Colman Sasso (que casi no se ve); Sammy Levy, Ramón Cuevas, Marcos Morales, Miguel Angel Picard Amí, Miguel Abbo, la señora de Remón, uno de los hermanos Acrich, Roberto Puello A., el inquieto Isaac Sasso, Jorge Angelini (detrás), Gelio Grimaldo, Mike Maduro, Joe Watson, Adalberto Joly y Enrique Jaramillo.

Por otro lado, ofrecían refrigeradoras especiales para el banco de sangre, motocicletas para la Guardia, incubadoras para los recién nacidos, ropa de cama para pacientes hospitalizados, dinero en efectivo y alimentos,todo eso fue parte de su valiosa contribución. Es por todo ello, y sin querer decir que han sido los únicos, que los traemos hoy para recordarlos.

Y claro, !qué bailotones los que solían organizar!

Ahora estamos en el Hospital Amador Guerrero. El motivo se puede leer. De izquierda a derecha, el doctor Pérez Cambell, Carlos Morales, el odontólogo de las manos de seda Edilberto Grimaldo, Jorge Gallardo, Marcos Morales, M. Achurra, el doctor Rafael Sabonge (otra gran amistad), Eleida Henry, secretaria de la Dirección médica; Lilia Lambert recordada enfermera, la señora de Peters, Roberto Endara Ibamos a poner personaje no identificado pero nos convencieron que no, el siguiente es quien escribe estas líneas cuando eradirector del hospital, y finalmente Bobby Puello Araúz.

 

 
.