Gobierno debe transferir servicios médicos a clínicas privadas
HERMES SUCRE SERRANO
hsucre@prensa.com
La Asociación Médica Nacional (AMN) instó al Gobierno a que estudie la posibilidad de transferir servicios médicos a las clínicas privadas, para evitar que la saturación de los hospitales públicos provoque una “privatización forzada” de la medicina estatal.
El médico radiólogo Alfredo Macharaviaya, presidente de la AMN, señaló que las autoridades de Salud deben analizar qué servicios pueden ser prestados por la empresa privada. “Hay que procurar que esta transferencia sea viable, tanto en lo económico como en lo ético”, afirmó.
Macharaviaya admitió que en Panamá la palabra privatización “es un tabú”, sin embargo, lo que se busca es un entendimiento entre dos sectores que se necesitan mutuamente. Aparte de aprovechar la capacidad instalada que tienen estas clínicas y hospitales, se evitaría así un colapso de la medicina privada.
Según estadísticas de la AMN, el sector privado representa aproximadamente un 15% de la cobertura nacional de salud (420 mil habitantes), y su movimiento financiero anual, que en 1998 fue de unos 150 millones de balboas, probablemente no alcanzará los 100 millones de balboas en el 2001.
Casi el 50% de la atención de la consulta externa corresponde a pacientes con seguro médico. En la población hospitalizada es de 65%. Sin embargo, la crisis económica ha producido una baja en la cobertura, lo que obliga a los pacientes a recurrir a la Caja de Seguro Social (CSS).
La oferta de camas en el sector privado es de 600. El porcentaje de ocupación fue de 350 en 1998 (58%), 250 en 1999 (42%), 175 en el 2000 (29%) y se calcula que en los dos primeros meses de 2001 no alcanzaron las 100 camas (menos del 17%).
La consulta externa sufrió una disminución promedio de 30% a 50% entre 1998 y el 2001, dependiendo del tipo de especialidad. Los servicios de diagnóstico de laboratorio, radiología, patología, hemodinámica y electrofisiología han experimentado una reducción del 25% al 30 % -de acuerdo con el centro- durante este mismo período.
Macharaviaya reveló que la migración de pacientes del sector privado a los hospitales estatales está ocasionando trastornos en la red sanitaria nacional, cuya solución requiere de grandes inversiones. La cobertura de la población de la CSS subió de 1.2 millón de habitantes en 1990 a 2 millones de personas en el 2000. Hay 800 usuarios más, sin que se haya aumentado el recurso humano, los insumos ni la infraestructura.
Sostuvo que está de acuerdo con la compra de los hospitales San Judas Tadeo (10.5 millones) y América (5.5 millones) porque son ofertas ventajosas para el Estado. El temor es que la compra de equipos, hospitales y otros insumos provenientes del sector privado no se haga con la debida transparencia.
Las perspectivas laborales no son muy halagüeñas. Panamá tiene una de las tasas de habitantes por médico más altas de América (650 habitantes por médico). En el país hay una saturación de estos profesionales. Cada año se gradúan más de 300 médicos y odontólogos. “En la actualidad calculamos que hay más de mil médicos y odontólogos desempleados o subempleados que dependen del sector privado para su subsistencia”, resaltó Macharaviaya.
Según cifras oficiales, el desempleo en Panamá afecta a más del 13% de la población de 2,8 millones de habitantes.
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