| La telaraña de Marc Harris | |||||||||||||||
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Hace pocas semanas, el Departamento de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, del Consejo de Defensa del Estado de Chile que preside una mujer, Clara Sczaranski remitió, a través de la oficina chilena de la Interpol, la siguiente comunicación a su similar de Panamá:
La Prensa ha podido determinar que la única respuesta recibida por los chilenos es una copia de la carta que el FBI remitió a la PTJ el 11 de diciembre de 1997, en la que preguntaba también sobre Harris, sus presuntas actividades de lavado de dinero y sus relaciones con dos narcotraficantes sentenciados en Estados Unidos: Wallace Stull y James Somerville (ver La Prensa del 8 y del 10 de agosto de 1999). Es decir, se contestó a una pregunta con otra pregunta. Por lo menos, los chilenos ya saben que no están solos en su investigación sobre Marc Harris. ¿Por qué entró Harris en el radar de la autoridades chilenas especializadas en la investigación sobre narcotráfico? La presencia de Harris en Chile data de 1996. Ese año se estableció The Firm of Marc M. Harris, S.A. (Chile). Sus primeros directores fueron Marc Harris; Peter Robin Baily; Nancy Gamboa Harris (esposa de Harris); Vicente Eguiguren Guzmán y María Pilar Hernández Grimberg. Estos dos últimos figuran como directores asistentes y son funcionarios del agente residente en Santiago, el bufete legal de Arturo Alessandri, cuyas oficinas se encuentran en Amunátegui 277, piso 3, en Santiago de Chile. Como se ha informado ya (ver La Prensa del 9 de abril y del 8 de junio de 1998), Baily se separó de Harris en enero de 1997, tras dejar constancia escrita de haber encontrado "irregularidades" en la administración de fondos de la Firma. Cabe suponer que su nombre figura en la lista de las autoridades anti-droga de Chile solo por haber sido uno de los que organizó la presencia de la Firma de Harris en Santiago. Lo mismo se puede decir de la abogada Edis Esquivel González, que trabaja para Trust Services y no para la Firma de Marc Harris. Dentro del entramado de compañías, de sucursales reales y de gaveta de la Firma de Marc Harris, Chile parece haber desempeñado un papel importante. Harris viajó con frecuencia a Santiago, donde, por lo demás, residió su esposa, Nancy Gamboa Harris, hasta fecha reciente. Chile cuenta con una de las economías más abiertas del continente, y da una pronta bienvenida a los inversionistas extranjeros. Pero a la vez realiza ingentes esfuerzos por evitar la infiltración del narcotráfico en su economía. Ello sucede tanto por la obvia razón de la vecindad con Perú y Bolivia, dos naciones fuertemente penetradas por la narcoeconomía, como por otra razón menos conocida: antes del comienzo del boom de la cocaína, en la década de los 70, Chile fue quizá el centro más importante de elaboración y exportación de cocaína en Sudamérica. Las actividades de Harris en Chile fueron mencionadas parcialmente en el juicio que contrapuso a la Firma con el periodista e investigador financiero David Marchant, en Florida. Según el fallo del juez Michael Moore el 10 de agosto de 1999 (que, como se recordará, representó una derrota en toda la línea para Harris), la Firma invirtió en Chile en un proyecto para desarrollar una bicicleta estacionaria de ejercicios. El extraño nombre del proyecto, "Infra-fit", aparentemente resultó profético, pues no se llegó a producir una sola bicicleta, a tenor de la información dada en el juicio. Según el ex jefe de operaciones de Harris, Carl Dilley, quien fue uno de los testigos de la defensa en el juicio de Miami, alrededor de 500 mil dólares de clientes de la Firma de Marc Harris fueron transferidos a cuentas personales de Harris y de Larry Abraham, otro ex directivo y accionista minoritario de la organización. El dinero fue luego enviado a Chile, para ser supuestamente invertido en el proyecto Infra-fit. Los fondos nunca fueron recuperados. ¿Qué se hubiera encontrado? Las comunicaciones del FBI y del Consejo de Defensa del Estado de Chile indican que se investiga a Marc Harris tanto en Estados Unidos como en Chile en relación con narcotráfico, lavado de dinero y evasión fiscal. Ambas organizaciones de inteligencia e investigación criminal enviaron "rogatorias" de información a Panamá, centro de operaciones de Harris, sin conseguir resultado alguno. Por lo menos en un caso, el del FBI, no se investigó a Harris en Panamá debido a la rotunda negativa a hacerlo del procurador José Antonio Sossa, quien además impidió que la PTJ lo hiciera. |
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