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Las
primeras obras
municipales
Textos:
Harry Castro Stanziola
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| A
pesar de la baja calidad de esta fotografía, debido a su enorme
interés, no hemos resistido la tentación de publicarla. Se
trata de la inauguración del primer acueducto de la ciudad
de Panamá el 4 de julio de 1905. Qué casualidad, el evento
se celebra el día de la independencia del país norteño. Los
primeros y potentes chorros de agua saltan de las mangueras
de nuestro cuerpo de bomberos. Qué paradoja. Cuánto darían
nuestras efectivas camisas rojas para tener esa potencia hoy
al tratar de acabar un fuego. La escena se desarrollaba en
el parque de la Independencia, mas conocido como el de la
Catedral. Al fondo el primitivo Palacio Municipal. La esquina
de la calle 7a con Avenida Central. La Basílica y un distinguido
y selecto público, casi en su totalidad, formado por los que
se conocía como “gente de adentro”. |
Los
siguientes son extractos de un artículo que publicó en la ciudad
de Nueva York, Henry Wells Durham, quien fue ingeniero de las
primeras obras de infraestructura de las ciudades de Panamá y
Colón en los inicios del siglo XX.
El nombre en español del trabajo es “Ingeniería preliminar en
el Municipio de Panamá”. Fue escrito en inglés. Puede leerse en
la librería de los Recursos Técnicos de la Comisión del Canal.
Comienza diciendo el autor que en algunos escritos populares,
se dice que estos trabajos fueron ejecutados por la Dirección
de Salud Canalera y que no hay tal. En el informe de la comisión
mencionada, ya desde el año de 1901 se menciona una asignación
equivalente al 20% de lo que se gastara en las necesidades de
salubridad, seguridad y otras obras.
La
misma proporción estaba asignada si el Canal se hubiera construido
por Nicaragua, aun cuando las condiciones y necesidades eran diferentes.
El Canal fue autorizado por medio de un Acta del Congreso del
28 de junio de 1902. Facultaba al Ejecutivo estadounidense para
discutir condiciones con Panamá, Costa Rica y Nicaragua.
El 23 de febrero de 1904, en el tratado entre nuestro país y Estados
Unidos se hablaba de las obras necesarias en las ciudades o puertos
terminales.
Después de la aprobación de ese tratado (Hay-Bunau Varilla),una
segunda comisión se reunió en abril del mismo año, la cual analizó
qué necesidades en materia de salud tendrían los residentes de
ambas ciudades.
Al nombrarse el primer ingeniero jefe, John F. Wallace, este se
interesó por el aporte de agua potable y la disposición de las
excretas de los 20 mil habitantes de la capital, la mitad de esa
cifra para los de Colón y centenares de pobladores de las comunidades
a lo largo de la ruta.
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| Ahora
estamos sobre la A. Norte o de Eloy Alfaro en el mes de junio
de 1907 y en las cercanías del Mercado Municipal, antes de
su pavimentación. Nótese la existencia de gran cantidad de
barro. Menos mal que las fotos no ponen de manifiesto los
olores, que con frecuencia descendían desde ciertos balcones
y ventanas. Antes del pavimento las calles no estaban cubiertas
o lo eran de guijarros y los conocidos adoquines o piedras
labradas. |
No
existían acueductos, el agua para ser usada se recogía de pozos
o corrientes. También se guardaba la de las lluvias. En la capital
se recogía la de río El Chorrillo, que después se repartía en
los llamados pipotes. En Colón, la situación era peor. Aquí se
había pensado en traer agua desde el río Juan Díaz, proyecto muy
costoso, debido a que existían 10 millas de distancia.
Los americanos resolvieron utilizar el río Grande. Allí se estancaría
el líquido, y por medio de una tubería de 16 milímetros la traerían
hasta Ancón, en donde se volvería a recoger. Por último, se distribuiría
hasta Panamá. En Colón se utilizaba el Chagres. El costo del de
la capital fue de 400 mil dólares.
El 26 de agosto de 1904, se presentaron los planes para los alcantarillados.
El 1 de febrero de 1905, se ponían en servicio las cloacas y las
tuberías de las aguas contaminadas. El costo fue de 257 mil dólares.
Al mismo tiempo se fumigaba y se practicaban otros métodos sanitarios.
Otro renglón en el que se trabajó en ese tiempo fue el de los
caminos, carreteras y reparaciones de estructuras. Tal es el caso
de la carretera de Las Sabanas y la de La Boca. Además se reparó
el puente de Calidonia.
En 1905, se comenzó con las pavimentaciones. En dos años, quedan
cubiertas 65 mil yardas cuadradas, lo que equivale a unas cinco
y medias millas.
Los trabajos del puente costaron 3 mil dólares. La carretera a
Las Sabanas era de cuatro millas. En los tres puentes de ese sector
se gastaron 94 mil dólares.
La República de Panamá iría cancelando esos costos a plazos.
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