Ring
Side
De
La Hoya, en la palestra
El "Golden
Boy" ha entrado a la historia. Su victoria sobre el español
Javier Castillejo fue categórica, pero a muchos no les
gustó. Para ellos, el triunfo debió ser algo parecido
al de Tito Trinidad con William Joppy; es decir, no solo contundente,
sino brutal.
Debido a este
sentimiento de insatisfacción por parte de algunos fanáticos,
ya se habla de que De La Hoya debe bajar de categoría o
que en su defecto se dirija a la disquera más cercana y
se ponga a grabar su segundo CD. Así es el público,
exigente.
Lo cierto
es que Oscar De La Hoya nuevamente tiene un título, en
una división bastante movida y en la que podría
encontrar tan buena oposición, que no habría necesidad
de volverse a hablar de un choque con Tito Trinidad. Pero, hay
un detalle que no debe perderse de vista y por el que los fanáticos
del "Golden Boy" están incómodos. ¿Es
esta la división adecuada?
Castillejo
nos resultó un Adonis Rivas en versión mucho más
pesada. Un púgil que llegó a resignar su título
desde el mismo primer asalto y no por falta de ganas, sino de
argumentos. Fue el rival perfecto para alguien que está
hambriento de gloria y reconocimiento como De La Hoya, pero que,
aparentemente, no pudo aprovechar.
Y digo aparentemente
porque a mi entender Oscar no da más de lo que mostró,
aunque muchos piensen lo contrario. Su victoria se veía
venir desde que se firmó la pelea, y un triunfo por antes
del límite solamente era posible si se hubiera dado una
cortada, que le hubiera impedido a Castillejo seguir la refriega.
Jamás podríamos poner al púgil español
en el mismo nivel de un Ike Quartey, Tito Trinidad y Shane Mosley,
pero es fuerte y el peso era fundamental, así es que no
iba a ser una presa fácil.
Pero volviendo
a De La Hoya, ahora que es campeón tendrá la oportunidad
de enfrentarse nuevamente a Shane Mosley, pero no como un simple
retador, o buscar nuevos adversarios. En lo particular, no creo
que Mosley vaya a subir para enfrentarse a De La Hoya, aunque
el dinero hace cambiar a muchos de opinión, sobre todo
si no está ganando el dinero que cree que se merece.
En la división
superwelter está el mexicano Fernando Vargas, quien perdiera
la corona de la FIB ante Tito Trinidad y de quien se hablara alguna
vez como posible rival de Oscar. Algunos creen que por la forma
como se vio el hoy monarca, podría caer fácilmente
ante El Feroz o ante otro boxeador con algo de categoría.
La aseveración
es muy apresurada. De La Hoya no es un boxeador extraordinario,
creo que eso está más que comprobado, pero sí
tiene categoría y no es cualquiera que le puede ganar ni
mucho menos poner patas arriba.
Desde su discutida
derrota ante Trinidad, ha tratado de mejorar cambiando de entrenador
y buscando encontrar su mejor forma y boxeo. Lo mismo no podría
decirse de Vargas ni de otros púgiles que se encuentran
en la palestra.
El quit del
asunto radica en el hecho de si De La Hoya está en el peso
adecuado para desarrollar sus aptitudes o sencillamente es una
forma de esquivar a algunos rivales, ya viejos conocidos.
NICOLAS
ESPINOSA S.
nespinos@prensa.com
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