Panamá, 22 de julio de 2001
RESEÑA
RAICES
RECETAS
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE E-MAIL
TITULARES POR E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
¿QUIENES SOMOS?
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

 

  .  
 

Cada vez que se presenta un problema, se propone un diálogo para resolverlo, y como son tantos los problemas nacionales que no se pueden o no se quieren resolver, los políticos de cada bando viven proponiendo diálogos que normalmente terminan en monólogos paralelos, por lo que se recurre a un tercero que actúe como mediador o facilitador. El riesgo estriba en desgastarse hablando o, lo que es peor, en malgastar la eficacia de los interlocutores válidos. Políticos allegados al gobierno, aunque ajenos a la administración pública, han propuesto un diálogo nacional que la oposición ve con reservas. La Iglesia católica, por su parte, ha aceptado mediar en él después de mucho pensarlo, y la presidenta lo ha acogido proponiendo temas específicos que no parecieran gozar del apoyo ni de la oposición ni de la opinión pública. Quiera Dios que todo esto no termine en mucho ruido y pocas nueces, y es que si cada quien hiciera lo suyo, teniendo siempre en miras el bien común, no habría tanta necesidad de conversar y sí suficiente tiempo para actuar.

 
.