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Televisa
compra la filial mexicana de submarino.com
México, 11 (EFE) El Grupo Televisa, la cadena de
televisión más grande de habla hispana, anunció
hoy la compra de la filial en México del portal brasileño
de comercio electrónico Submarino.com para ampliar su operación
en el mercado de Internet.
Televisa, que no precisó el monto de la operación,
aseguró que la adquisición de Submarino.com México
"no representará un mayor gasto del que tenía
contemplado para su negocio de Internet para fusionarlo con su
portal Esmas.com".
La compañía explicó que el dinero "provendrá
de ahorros generados dentro de Esmas.com" y de otros recursos
generados con la fusión.
Televisa indicó que Submarino.com México cuenta
con un extenso catálogo en línea con una amplia
gama de discos compactos, libros, juguetes y artículos
electrónicos, opera dentro del canal vertical de Esmas.com
desde noviembre del año pasado y ofrece en exclusiva productos
relacionados con las telenovelas y eventos especiales de Grupo
Televisa.
Aseguró que en los siete meses de esta asociación,
Submarino.com México se convirtió en líder
del mercado mexicano de comercio electrónico.
Televisa indicó que Esmas.com es unos de los cuatro portales
en español más populares en México y actualmente
cuenta con más de 600 mil usuarios registrados y un promedio
de 250 mil visitantes únicos al día.
Los
discos compactos están condenados a muerte... y nadie lo
sabe
Thilo Resenhoeft
DPA
(8:45 a.m.) Hamburgo, 10 (DPA)
Millones de discos compactos van directamente camino a
la destrucción, ya que con el tiempo una reacción
química vuelve transparente su brillante capa de aluminio.
Los aficionados a la música y a la computación ignoran
en general esta amenaza. Y los fabricantes de CDs callan. Es más,
la industria discográfica alemana, por ejemplo, considera
literalmente "supérflua" una advertencia semejante.
Y ni hablar de la posibilidad de un derecho a indemnización.
Quien quiera preservar esa colección de música reunida
con tanto esfuerzo y dinero deberá copiarla en otro soporte
de grabación. La alternativa es: perderlo todo o comprarlo
todo de nuevo. En los grandes archivos, los especialistas se han
hecho ya a la idea de tener que copiar algún día
todos sus CDs.
"Desde el punto de vista legal, todo es muy claro",
dice Edda Costello, experta legal de la central del consumidor
en Hamburgo. En Alemania, la garantía legal es de seis
meses, tanto para una lavadora de ropa como para un disco compacto.
Vencido ese plazo, el fabricante no está obligado a reemplazar
un CD defectuoso.
Tampoco hay obligación de advertir que el soporte de grabación
puede fallar. Hasta ahora, el consumidor creía que un CD
era eterno.
Pero, ¨cuánto dura realmente un CD? Las respuestas
dependen varían entre 25 y 100 años. El profesor
Henning Hopf, director del Instituto de Química Orgánica
de la Universidad Técnica de Braunschweig, estima la durabilidad
de un CD entre 25 y 30 años.
El problema se debe a reacciones químicas que se producen
dentro del CD, señala el ingeniero Rainer Vesper, de Bayer
AG en Leverkusen.
Bajo el lado impreso de un CD viene una capa de laca transparente,
seguida de una fina capa de aluminio. Bajo esta fina película
metálica está el policarbonato, un plástico
transparente. Allí se guardan las informaciones en forma
de hendeduras. Un rayo laser lee esas hendeduras y reproduce los
datos originales. El aluminio refleja la luz del laser.
Desde ambos lados de un CD pueden llegar hasta el metal moléculas
de oxígeno y agua. El aluminio reacciona, convirtiéndose
a lo largo de los años en un hidróxido de aluminio
transparente. En la capa de policarbonato permanecen las elevaciones
y las hendeduras, pero el rayo laser ya no es reflejado por el
aluminio y el disco ya no puede ser leído.
Rafael Ball, director de la la biblioteca central del Centro de
Investigaciones de Juelich, no cree que este sea un grave problema.
"El disco CD-ROM es un modelo en extinción. Nadie
se preocupa ya de su durabilidad", dice.
Las bibliotecas instalan cada vez más bases de datos online
y servidores centrales. A nadie le importa cómo un futuro
abuelo le tocará a su nieto dentro de 50 años la
música que él escuchó el año 2001.
Hartmut Spiesecke, portavoz de la Asociación de la Industria
Fonográfica Alemana, va aún más lejos: "Los
discos compactos duran una vida. No hay soporte de grabación
que sea más durable y menos sensible que un CD".
Aunque no para toda una eternidad, reconoce, "pero nos parece
supérfluo hacer a nuestros clientes una advertencia semejante,
porque se entiende por sí sola".
La asociación representa los intereses de los productores
de música, que el año pasado, con la venta de 262
millones de CDs, sólo en Alemania, tuvieron una cifra de
negocios de 4.800 millones de marcos (2.100 millones de dólares).
"Mis colegas aconsejan cautela", dice Ingo Kolasa, director
del Archivo Musical Alemán de Berlín, donde desde
1973 se guarda un ejemplar de cada disco aparecido en Alemania.
Los archivos musicales internacionales suponían hasta ahora
que un CD aguantaba unos 50 años, dice.
La industria discográfica, entretanto, estima ya que los
discos compactos serán reemplazados algún día,
tal como ocurrió con los discos de vinilo, y planea nuevos
negocios.
La industria dice poder demostrar que los CD pueden durar mucho
tiempo, porque resultaron intactos en simulaciones en cámaras
climáticas, "pero ¨quién puede decir ahora
qué problemas aparecerán más tarde?",
se pregunta Kolasa. Señala, por ejemplo, que nadie pensó
que la tinta podía devorar viejas partituras.
A lo largo de los años, los viejos long-play de vinilo
han demostrado ser los soportes de grabación de mayor durabilidad.
"Al parecer duran eternamente... siempre que no se quiebren",
dice.
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