Buscan frenar disturbios que han cobrado 21 vidas en Jamaica
La capital de Jamaica recuperó ayer lentamente la calma después de cuatro días de violencia
KINGSTON, Jamaica (EFE). —El primer ministro de Jamaica, Percival Patterson, expresó ayer martes la posibilidad de solicitar ayuda a un país extranjero para erradicar la ola de violencia que, según los últimos datos oficiales, ha provocado 21 muertos y decenas de heridos.
El primer ministro dijo a la prensa que “hay un país dispuesto a ayudarnos”, aunque se negó a dar más datos.
La capital de Jamaica recuperó ayer lentamente la calma luego de cuatro días de violencia, la cual comenzó el sábado en un suburbio de la zona oeste.
El Ejército y la Policía se mantienen en estado de alerta y sus efectivos vigilan las calles de Kingston, de 700 mil habitantes, después de que el Gobierno decidiera militarizar la capital tras los brotes de violencia desatados en el barrio de Tívoli Gardens.
A pesar de la vigilancia, se mantiene la tensión en la zona, donde se inició el brote de violencia, y sus residentes siguen desafiando a las fuerzas del orden con la colocación y quema de barricadas.
Numerosos comercios y oficinas volvieron a abrir ayer tras haber cerrado el lunes debido a los disturbios.
Las autoridades mostraron su preocupación por el daño que los incidentes podrían provocar a la actividad turística, la segunda del país después de las remesas de los emigrantes, que supone unos ingresos anuales superiores a los mil 300 millones de dólares.
Tras ser alertada por una llamada confidencial, agentes de la Policía entraron el sábado en Tívoli Gardens para incautarse de alijos de armas y drogas, pero fueron recibidos a balazos por los miembros de las bandas que dominan el lugar.
Según informaron a EFE fuentes diplomáticas, los barrios más conflictivos de la capital jamaicana, donde la pobreza es más evidente, están en manos de bandas que han sido manejadas de forma demagógica por las principales formaciones políticas, el Partido Nacional del Pueblo, actualmente en el poder, y el opositor Partido Laborista de Jamaica. Los jefes de esas bandas son una especie de Robin Hood que, a veces, roban a los ricos para ayudar a los pobres, agregaron las fuentes.
Ese manejo de las bandas con fines electoralistas, habría propiciado la incapacidad de las autoridades jamaicanas para controlar la situación de orden público en esos barrios, donde los jefes de las bandas “exigen” que “el control y la paz” corran a su cargo.
Además en mundo
Apelan proceso de Carlos Menem
Buscan frenar disturbios que han cobrado 21 vidas en Jamaica
Procesan a Videla por el Plan Cóndor
Demolición de casas palestinas agrava crisis
Atribuyen a error humano accidente aéreo en Siberia
Estrada se niega a declarar ante jueces
|