Panamá, 6 de julio de 2001
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Juventud estudiantil: la reserva patriótica

La participación estudiantil en la historia panameña fue mucho más intensa en el pasado que en el presente. Sin embargo, se mantienen la motivación y el afán heredados de los tiempos idos.

ILEANA GOLCHER
invest@prensa.com

Los estudiantes: protagonistas de la lucha por la soberanía nacional.

Ha sido la juventud del Instituto Nacional la reserva de la Patria, de la identidad nacional panameña que ha levantado con su voz el sentimiento nacional. Sus protestas marcaron los hitos más sobresalientes en las jornadas de diciembre de 1947, mayo de 1958 y enero de 1964, y siempre que los abusos del poder motiven la protesta ciudadana, el movimiento estudiantil se hace sentir.


Para analizar las raíces del movimiento estudiantil panameño se hace necesario recordar las páginas de la historia que muestran el papel de la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP), primera organización estudiantil que el 14 de febrero de 1944 se reunió en un Congreso Nacional de Estudiantes con la idea de sentar las bases de la organización de la FEP.

Hoy día, el movimiento estudiantil panameño tiene su mayor representatividad en las aulas de la Universidad de Panamá, toda vez que en los planteles de secundaria han disminuido sus protestas bajo el calor de la presión gubernamental. Tomarle el pulso a los ideales estudiantiles no es tarea fácil; sus ideales de lucha se encuentran muy fragmentados en distintas banderas y posturas ideológicas.

¿Por qué protesta la juventud panameña? ¿Quiénes son sus nuevos héroes? ¿Cuáles son sus métodos de lucha?

La universidad: soporte de lainteligencia

Edwin Díaz, vicerrector de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá, indica que existen dos tipos de agrupaciones estudiantiles: las asociaciones naturales y las políticas. Tal como lo establece la Ley 11, Orgánica de la Universidad, nacen de la espontaneidad de agruparse, en base a sus propios intereses.

Existen actualmente 50 asociaciones naturales y agrupaciones estudiantiles debidamente registradas en la vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles: el Movimiento Juventud Patria (MJP15), el Frente Estudiantil Revolucionario (FER 29), el Bloque Popular Universitario (BPU) y el Pensamiento y Acción Transformadora (PAT).

El apoyo suministrado a las agrupaciones estudiantiles está establecido en la ley universitaria. Existe un sinnúmero de agrupaciones que van desde la Banda Sinfónica, la estudiantina, foros, seminarios.

De acuerdo con Díaz, esa labor cultural no es reportada en los medios de comunicación en primera plana. “Lamentablemente ocurre lo contrario cuando los estudiantes protestan y cierran las calles”.

En relación con las protestas que periódicamente protagonizan los grupos estudiantiles, Díaz manifestó que “muestran la cara fea de la Universidad; las autoridades no están de acuerdo con sus métodos; sin embargo, se producen porque la Universidad es el soporte de la inteligencia humana y no puede sustraerse a la realidad que aqueja a la sociedad panameña, por su propia naturaleza de ser la universidad del pueblo. Los estudiantes tienen sus criterios, sus principios y sus métodos de protesta”, aseveró Díaz. “En su debido momento, estos métodos de lucha tuvieron bastante beligerancia, pero en el mundo asfixiante de hoy, esos métodos fenecieron y no es plausible aplicarlos porque más que atraer a la población hacia la lucha, la distraen y la disgustan. Las protestas en las calles las protagonizan cerca de 200 estudiantes de una matrícula de 61 mil 700. El conglomerado general de los universitarios es un poco escéptico ante los métodos que generan violencia”, advirtió Díaz.

MUT: la lucha por la soberanía total

Darío Almanza, estudiante de tercer año de Derecho y miembro del Movimiento Universitario Torrijista (MUT), explicó que están organizados desde 1998. “Predicamos la doctrina torrijista y tratamos de desarrollar su práctica”, explica. Sus objetivos coinciden con los intereses del pueblo. Su lema de trabajo es “El pueblo al poder”. Agrega que el movimiento tiene presencia en la facultad de Comunicación Social.

“Somos uno de los pocos grupos que no creemos en los métodos de lucha violentos, porque no es la mejor vía para realizar protestas para luchar a favor del pueblo, ya que lo perjudica. Poco a poco se estigmatizan esos métodos de protesta que son propios de la ultra izquierda”, afirmó.

CORE: luchar contra la corrupción

Otro punto de vista lo aporta José Ayarza, alumno de IV año de Derecho. Desde 1995 surgió el grupo Conciencia Renovadora (CORE) con fines académicos, ecológicos y sociales.

“Nuestra ideología es que de cada cosa hay que obtener lo mejor. Somos pragmáticos”, explica el dirigente. “No podemos caer en la izquierda o en la derecha porque terminaríamos siendo fanáticos”, agregó. Sus consignas políticas son luchar por una sociedad libre de corrupción en la que impere el derecho, la equidad, la democracia y se juzgue al individuo por sus capacidades, por sus estudios. Actualmente este grupo dirige el Centro de Estudiantes de Derecho en alianza con la Coalición Estudiantil Independiente.

BPU: la lucha contra el neoliberalismo

“Nuestra organización nació el 25 de enero de 1999, con una orientación marxista leninista”, explica José Castañeda, estudiante de III año de Derecho. Con gran animosidad expresa que nacieron como respuesta de la situación de injusticia social que vive Panamá.

“Nuestras banderas de lucha son las reivindicaciones de las masas desposeídas del país y crear conciencia estudiantil para que seamos un solo puño de fuerza en contra de la política que deja miseria”, advierte.

“Nuestros héroes son quienes dieron su vida por ideales de igualdad y justicia: Victoriano Lorenzo, Ernesto ‘Che’ Guevara, Polidoro Pinzón, José Manuel Araúz, Fidel Castro, Floyd Britton y Jorge Camacho. Nuestra fecha central es el 15 de mayo, aniversario de la muerte de Victoriano Lorenzo”, dice.

“El carácter de la facultad es reflejo de una juventud llevada al descompromiso, que no entiende el reto de la unidad. El capitalismo fomenta el individualismo y la despreocupación social. La facultad de Derecho tiene que volver a ser el epicentro del debate ideológico en contra del neoliberalismo”, resume el dirigente la política del BPU.

PAT: fortalecer la identidad nacional

De acuerdo con Waldo Batista, estudiante de IV año de Derecho, el grupo Pensamiento y Acción Transformadora (PAT) surge en 1993 en la escuela de Geografía de la facultad de Humanidades, preocupados por la invasión norteamericana y por los problemas sociales que aquejan a los movimientos obrero y estudiantil.

“Somos antiimperialistas —indica Batista— porque ese sistema le ha hecho daño a las sociedades. Nos declaramos anti capitalistas y consideramos que el modelo neoliberal no conducirá a beneficios del pueblo, terminará por afectar los salarios, debilitar la educación y la salud”, dice.

“Recordamos con admiración el 15 de mayo, aniversario de Victoriano Lorenzo, quien, pese a haberse firmado un tratado de paz, muere por las reivindicaciones sociales; también conmemoramos el 15 de abril y el incidente de la tajada de sandía, el 9 de enero y las luchas nacionalistas. Recordamos a otros patriotas como Domingo H. Turner, Diógenes De La Rosa y Ricaurte Soler quienes dieron sus aportes ideológicos para que la juventud entendiera que ser universitario es mucho más que obtener un título, es comprometerse con los intereses populares”, comenta Batista.

FER 29: “Nuestras consignas no cambiarán”.

Félix Villarreal es estudiante de arquitectura y como dirigente del FER 29 indica que “existe toda una política dirigida a desprestigiar el papel que ha jugado nuestra agrupación. Nos hemos mantenido pese a todas las persecuciones que sufrimos por el régimen de Omar Torrijos. Tal es el caso de Floyd Britton y Jorge Camacho, líderes asesinados”. Agrega que existen medios de comunicación que se prestan para tratar de desvirtuar el papel protagónico del movimiento estudiantil.

Hay sectores que se definen como organizados, “sin embargo, no responden a los intereses del estudiantado; no se les ve en primera fila para defender sus derechos. La Unión de Estudiantes Universitarios (UEU) existe solo de palabra. Los universitarios la desconocen en su totalidad y quiénes son sus dirigentes”.

“La historia ha demostrado que los ideales por los que fueron perseguidos nuestros dirigentes resultaron ciertos luego de un 31 de diciembre de 1999. Ahora no existen tropas militares con uniformes camuflados, pero sí se mantiene la presencia estadounidense de manera civil, estratégica y de espionaje; se mantiene el Tratado de Neutralidad para justificar y permitir la libre intervención de Estados Unidos para invadir Panamá”, considera el estudiante.

“Nuestras consignas no serán jamás cambiadas y seguirán siendo: 'el FER 29, ni se rinde ni se vende'. No renunciamos a nuestros métodos tradicionales de lucha, porque los gobiernos intransigentes solo escuchan al pueblo bajo la presión”, recalcó.

Voz de denuncia de la injusticia social.

Según Marco Gandásegui, director de la escuela de Sociología de la Universidad de Panamá, el pueblo panameño desde hace 60 años cuenta con un contingente que es su juventud organizada. “Afortunadamente la juventud tiene una percepción que se inclina hacia el progreso y hacia las causas más nobles del pueblo panameño; se visualiza con mayor intensidad en la década del 40 y ha proseguido con el mismo compromiso. Los estudiantes no constituyen una fuerza política sino una voz de los sectores populares que no tienen voz. Hoy día está mucho más fuerte”, advirtió el sociólogo.

“Por supuesto que tiene sus altas y sus bajas. Los gobiernos de turno tienen sus dilemas: Pérez Balladares decía que los estudiantes no le querían. Ahora Mireya Moscoso afirma que quieren desestabilizar a su gobierno. En realidad los estudiantes no tienen por qué querer a un presidente de la República, ni tienen motivos para desestabilizar un gobierno. Su aspiración es denunciar las demandas sociales. Esto explica las protestas estudiantiles”, dice Gandásegui. “No es correcto afirmar que los estudiantes han perdido su rol, su norte. No podemos continuar con la población excluida, esa es la razón de ser del movimiento estudiantil. Los métodos pueden ser cuestionables y la juventud representa una opción por la transformación social”, añadió.

 
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