Juventud
estudiantil: la reserva patriótica
La
participación estudiantil en la historia panameña
fue mucho más intensa en el pasado que en el presente.
Sin embargo, se mantienen la motivación y el afán
heredados de los tiempos idos.
ILEANA
GOLCHER
invest@prensa.com
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Los estudiantes: protagonistas de la lucha por la soberanía
nacional.
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Ha sido la
juventud del Instituto Nacional la reserva de la Patria, de la
identidad nacional panameña que ha levantado con su voz
el sentimiento nacional. Sus protestas marcaron los hitos más
sobresalientes en las jornadas de diciembre de 1947, mayo de 1958
y enero de 1964, y siempre que los abusos del poder motiven la
protesta ciudadana, el movimiento estudiantil se hace sentir.
Para analizar las raíces del movimiento estudiantil panameño
se hace necesario recordar las páginas de la historia que
muestran el papel de la Federación de Estudiantes de Panamá
(FEP), primera organización estudiantil que el 14 de febrero
de 1944 se reunió en un Congreso Nacional de Estudiantes
con la idea de sentar las bases de la organización de la
FEP.
Hoy día,
el movimiento estudiantil panameño tiene su mayor representatividad
en las aulas de la Universidad de Panamá, toda vez que
en los planteles de secundaria han disminuido sus protestas bajo
el calor de la presión gubernamental. Tomarle el pulso
a los ideales estudiantiles no es tarea fácil; sus ideales
de lucha se encuentran muy fragmentados en distintas banderas
y posturas ideológicas.
¿Por
qué protesta la juventud panameña? ¿Quiénes
son sus nuevos héroes? ¿Cuáles son sus métodos
de lucha?
La universidad:
soporte de lainteligencia
Edwin Díaz,
vicerrector de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá,
indica que existen dos tipos de agrupaciones estudiantiles: las
asociaciones naturales y las políticas. Tal como lo establece
la Ley 11, Orgánica de la Universidad, nacen de la espontaneidad
de agruparse, en base a sus propios intereses.
Existen actualmente
50 asociaciones naturales y agrupaciones estudiantiles debidamente
registradas en la vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles:
el Movimiento Juventud Patria (MJP15), el Frente Estudiantil Revolucionario
(FER 29), el Bloque Popular Universitario (BPU) y el Pensamiento
y Acción Transformadora (PAT).
El apoyo suministrado
a las agrupaciones estudiantiles está establecido en la
ley universitaria. Existe un sinnúmero de agrupaciones
que van desde la Banda Sinfónica, la estudiantina, foros,
seminarios.
De acuerdo
con Díaz, esa labor cultural no es reportada en los medios
de comunicación en primera plana. Lamentablemente
ocurre lo contrario cuando los estudiantes protestan y cierran
las calles.
En relación
con las protestas que periódicamente protagonizan los grupos
estudiantiles, Díaz manifestó que muestran
la cara fea de la Universidad; las autoridades no están
de acuerdo con sus métodos; sin embargo, se producen porque
la Universidad es el soporte de la inteligencia humana y no puede
sustraerse a la realidad que aqueja a la sociedad panameña,
por su propia naturaleza de ser la universidad del pueblo. Los
estudiantes tienen sus criterios, sus principios y sus métodos
de protesta, aseveró Díaz. En su debido
momento, estos métodos de lucha tuvieron bastante beligerancia,
pero en el mundo asfixiante de hoy, esos métodos fenecieron
y no es plausible aplicarlos porque más que atraer a la
población hacia la lucha, la distraen y la disgustan. Las
protestas en las calles las protagonizan cerca de 200 estudiantes
de una matrícula de 61 mil 700. El conglomerado general
de los universitarios es un poco escéptico ante los métodos
que generan violencia, advirtió Díaz.
MUT: la
lucha por la soberanía total
Darío
Almanza, estudiante de tercer año de Derecho y miembro
del Movimiento Universitario Torrijista (MUT), explicó
que están organizados desde 1998. Predicamos la doctrina
torrijista y tratamos de desarrollar su práctica,
explica. Sus objetivos coinciden con los intereses del pueblo.
Su lema de trabajo es El pueblo al poder. Agrega que
el movimiento tiene presencia en la facultad de Comunicación
Social.
Somos
uno de los pocos grupos que no creemos en los métodos de
lucha violentos, porque no es la mejor vía para realizar
protestas para luchar a favor del pueblo, ya que lo perjudica.
Poco a poco se estigmatizan esos métodos de protesta que
son propios de la ultra izquierda, afirmó.
CORE: luchar
contra la corrupción
Otro punto
de vista lo aporta José Ayarza, alumno de IV año
de Derecho. Desde 1995 surgió el grupo Conciencia Renovadora
(CORE) con fines académicos, ecológicos y sociales.
Nuestra
ideología es que de cada cosa hay que obtener lo mejor.
Somos pragmáticos, explica el dirigente. No
podemos caer en la izquierda o en la derecha porque terminaríamos
siendo fanáticos, agregó. Sus consignas políticas
son luchar por una sociedad libre de corrupción en la que
impere el derecho, la equidad, la democracia y se juzgue al individuo
por sus capacidades, por sus estudios. Actualmente este grupo
dirige el Centro de Estudiantes de Derecho en alianza con la Coalición
Estudiantil Independiente.
BPU: la
lucha contra el neoliberalismo
Nuestra
organización nació el 25 de enero de 1999, con una
orientación marxista leninista, explica José
Castañeda, estudiante de III año de Derecho. Con
gran animosidad expresa que nacieron como respuesta de la situación
de injusticia social que vive Panamá.
Nuestras
banderas de lucha son las reivindicaciones de las masas desposeídas
del país y crear conciencia estudiantil para que seamos
un solo puño de fuerza en contra de la política
que deja miseria, advierte.
Nuestros
héroes son quienes dieron su vida por ideales de igualdad
y justicia: Victoriano Lorenzo, Ernesto Che Guevara,
Polidoro Pinzón, José Manuel Araúz, Fidel
Castro, Floyd Britton y Jorge Camacho. Nuestra fecha central es
el 15 de mayo, aniversario de la muerte de Victoriano Lorenzo,
dice.
El carácter
de la facultad es reflejo de una juventud llevada al descompromiso,
que no entiende el reto de la unidad. El capitalismo fomenta el
individualismo y la despreocupación social. La facultad
de Derecho tiene que volver a ser el epicentro del debate ideológico
en contra del neoliberalismo, resume el dirigente la política
del BPU.
PAT: fortalecer
la identidad nacional
De acuerdo
con Waldo Batista, estudiante de IV año de Derecho, el
grupo Pensamiento y Acción Transformadora (PAT) surge en
1993 en la escuela de Geografía de la facultad de Humanidades,
preocupados por la invasión norteamericana y por los problemas
sociales que aquejan a los movimientos obrero y estudiantil.
Somos
antiimperialistas indica Batista porque ese sistema
le ha hecho daño a las sociedades. Nos declaramos anti
capitalistas y consideramos que el modelo neoliberal no conducirá
a beneficios del pueblo, terminará por afectar los salarios,
debilitar la educación y la salud, dice.
Recordamos
con admiración el 15 de mayo, aniversario de Victoriano
Lorenzo, quien, pese a haberse firmado un tratado de paz, muere
por las reivindicaciones sociales; también conmemoramos
el 15 de abril y el incidente de la tajada de sandía, el
9 de enero y las luchas nacionalistas. Recordamos a otros patriotas
como Domingo H. Turner, Diógenes De La Rosa y Ricaurte
Soler quienes dieron sus aportes ideológicos para que la
juventud entendiera que ser universitario es mucho más
que obtener un título, es comprometerse con los intereses
populares, comenta Batista.
FER 29:
Nuestras consignas no cambiarán.
Félix
Villarreal es estudiante de arquitectura y como dirigente del
FER 29 indica que existe toda una política dirigida
a desprestigiar el papel que ha jugado nuestra agrupación.
Nos hemos mantenido pese a todas las persecuciones que sufrimos
por el régimen de Omar Torrijos. Tal es el caso de Floyd
Britton y Jorge Camacho, líderes asesinados. Agrega
que existen medios de comunicación que se prestan para
tratar de desvirtuar el papel protagónico del movimiento
estudiantil.
Hay sectores
que se definen como organizados, sin embargo, no responden
a los intereses del estudiantado; no se les ve en primera fila
para defender sus derechos. La Unión de Estudiantes Universitarios
(UEU) existe solo de palabra. Los universitarios la desconocen
en su totalidad y quiénes son sus dirigentes.
La historia
ha demostrado que los ideales por los que fueron perseguidos nuestros
dirigentes resultaron ciertos luego de un 31 de diciembre de 1999.
Ahora no existen tropas militares con uniformes camuflados, pero
sí se mantiene la presencia estadounidense de manera civil,
estratégica y de espionaje; se mantiene el Tratado de Neutralidad
para justificar y permitir la libre intervención de Estados
Unidos para invadir Panamá, considera el estudiante.
Nuestras
consignas no serán jamás cambiadas y seguirán
siendo: 'el FER 29, ni se rinde ni se vende'. No renunciamos a
nuestros métodos tradicionales de lucha, porque los gobiernos
intransigentes solo escuchan al pueblo bajo la presión,
recalcó.
Voz de
denuncia de la injusticia social.
Según
Marco Gandásegui, director de la escuela de Sociología
de la Universidad de Panamá, el pueblo panameño
desde hace 60 años cuenta con un contingente que es su
juventud organizada. Afortunadamente la juventud tiene una
percepción que se inclina hacia el progreso y hacia las
causas más nobles del pueblo panameño; se visualiza
con mayor intensidad en la década del 40 y ha proseguido
con el mismo compromiso. Los estudiantes no constituyen una fuerza
política sino una voz de los sectores populares que no
tienen voz. Hoy día está mucho más fuerte,
advirtió el sociólogo.
Por
supuesto que tiene sus altas y sus bajas. Los gobiernos de turno
tienen sus dilemas: Pérez Balladares decía que los
estudiantes no le querían. Ahora Mireya Moscoso afirma
que quieren desestabilizar a su gobierno. En realidad los estudiantes
no tienen por qué querer a un presidente de la República,
ni tienen motivos para desestabilizar un gobierno. Su aspiración
es denunciar las demandas sociales. Esto explica las protestas
estudiantiles, dice Gandásegui. No es correcto
afirmar que los estudiantes han perdido su rol, su norte. No podemos
continuar con la población excluida, esa es la razón
de ser del movimiento estudiantil. Los métodos pueden ser
cuestionables y la juventud representa una opción por la
transformación social, añadió.
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