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Bush legislará
para evitar la discriminación genética
Washington, 23 (EFE) — El presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, anunció hoy que se propone legislar para
evitar la discriminación genética. En su mensaje radiofónico de
los sábados, Bush sostuvo que el trazado del genoma humano ofrece
enormes posibilidades para hacer el bien pero, "como en cualquier
otro poder, tiene el potencial de que se abuse de él". "Los empleadores
podrían estar tentados a negar un trabajo en base al perfil genético
de una persona.
Las compañías de seguros podrían utilizar esta información para
negar una solicitud de cobertura o para cobrar primas excesivas",
dijo. "Una predisposición genética hacia el cáncer o enfermedades
del corazón no significa que la condición se desarrollará", dijo,
al advertir que discriminar en ese sentido sería "una violación
de nuestra creencia en el trato igual y el mérito individual". "En
el pasado se han usado otras formas de discriminación para negar
derechos y oportunidades que pertenecen a todos los estadounidenses.
Igual que hemos enfrentado la discriminación basada en raza, sexo
y edad, debemos ahora evitar la discriminación basada en información
genética", añadió el presidente Bush.
Asimismo, indicó que está preparado para trabajar con el Congreso
en la aprobación de una ley "que sea justa, razonable y consecuente
con los estatutos existentes sobre discriminación". "Todos tendremos
un gran beneficio de los avances continuos de la ciencia genética.
Pero estos avances no deberán jamás llegar a expensas de la justicia
básica y la igualdad ante la ley", añadió.
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Uno de cada dos diabéticos
siente que la enfermedad limita su vida
Philadelphia (EU), 23 (EFE) — Casi el 60 por
ciento de los diabéticos siente que la enfermedad, que afecta
a más de 150 millones de personas en todo el mundo, limita sus
actividades, según una encuesta de la Federación Internacional
de Diabetes. Esta encuesta fue divulgada hoy en la apertura de
la sexagésimo primera sesión científica de la Asociación de Diabetes
de EU (ADA) en Philadelphia, estado de Pensilvania, durante la
cual se presentarán más de mil 700 estudios sobre este mal.
El presidente de la Federación Internacional de Diabetes, George
Alberti, afirmó que "la Organización Mundial de la Salud calcula
que hay más de 150 millones de personas con diabetes en todo el
mundo, y se espera que la cifra llegue a 200 millones en un cuarto
de siglo". Además, hay millones de personas a las cuales todavía
no se les ha diagnosticado la diabetes, por lo que "la verdadera
magnitud de este problema no se conoce con certidumbre", sostuvo
Alberti. Durante los últimos doce meses, la Federación llevó a
cabo una encuesta que expresa las opiniones de más de mil 600
diabéticos de once países, todas ellos sujetos al tratamiento
con insulina. La diabetes es una enfermedad crónica, grave, costosa
y cada vez más común que afecta a 16 millones de personas en Estados
Unidos y contribuye a casi 200 mil muertes cada año en este país.
Entre los adultos la prevalencia de la diabetes diagnosticada
aumentó un 33 por ciento entre 1990 y 1998 y el incremento mayor,
del 76 por ciento, ocurrió entre las personas de 30 a 39 años
de edad. Las personas que sufren diabetes padecen una insuficiencia
de insulina o una capacidad aminorada de usar la insulina, una
hormona que secreta el páncreas.
La insulina permite que la glucosa (el azúcar) pase a las células
y se convierta en energía. En la diabetes descontrolada, la glucosa
y las grasas permanecen en la sangre y, con el tiempo, dañan los
órganos vitales. La encuesta de la Federación Internacional de
Diabetes se centró, principalmente, en las preocupaciones de los
pacientes acerca de los extremos de alto nivel de glucosa en la
sangre (hiperglucemia), y de niveles muy bajos de glucosa en la
sangre (hipoglucemia). El estudio demostró que una preocupación
cotidiana para todos los diabéticos es mantener un nivel estable
de glucosa en la sangre y, más importante aún, evitar los síntomas
vinculados con los niveles de hiperglucemia que pueden provocar
complicaciones a largo plazo, como la retinopatía y la ceguera,
la enfermedad renal, daños en los nervios y complicaciones musculares.
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