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Pekin lucha por internet la batalla perdida
contra la libre expresión
Pekín, 24 de Junio (EFE) El
Gobierno chino y Partido Comunista, uña y carne del control
político en este país, luchan en Internet una dura
batalla contra la libertad de expresión, con censores on-line
y el cierre de páginas disidentes que, sin embargo, logran
encontrar un camino alternativo para airear su descontento.
Esta misma semana, la policía china clausuró "hasta
nuevo aviso" dos foros de Internet en la provincia de Guangdong,
hasta ahora considerada una "isla de libertad", pionera
en una apertura que, en opinión de los más optimistas,
llegaría algún día al resto del país.
El Foro del "Fin de Semana del Sur", perteneciente al
periódico del mismo nombre, fue borrado del mapa el pasado
día 18 después de airear el caso de dos periodistas
despedidos por criticar la ineptitud del Gobierno en la lucha
contra el sida, una enfermedad tabú contra la que Pekín
hace poco.
El Centro de Información de Derechos Humanos y Democracia
en China informó de que otro foro fue cerrado también
esta semana porque algunas personas discutieron en un "chat"
sobre la matanza estudiantil de Tiananmen (1989) que, de acuerdo
con el Gobierno chino, fue una medida "correcta" para
combatir a las "fuerzas contrarrevolucionarias".
Las autoridades chinas están poniendo al día sus
técnicas cibernéticas para poder mantener la censura
a la altura de los nuevos retos en Internet, según el Centro
de Información de Derechos Humanos, con sede en Hong Kong,
a cuya página web tampoco se puede acceder desde China.
"Cuanto mayor es la libertad en la red, más se esfuerzan
las autoridades chinas en cerrar las puertas", declaró
a EFE un experto extranjero residente en Pekín, para quien
el método más eficaz es el control en los puertos
de acceso a la web mundial, que en China pasan inexorablemente
por la Universidad Qinghua, en Pekín.
Es un cuello de botella que, sin embargo, no puede evitar las
múltiples conexiones y "links" que cada página
ofrece a servicios de noticias foráneos, la prensa libre
de Hong Kong, e incluso la CNN.
Pero no son las fuentes de noticias extranjeras lo que más
preocupa Pekín, sino los portales de Internet en idioma
mandarín en los que los ciudadanos jóvenes y mejor
formados del país airean sus críticas al Partido
Comunista y a los líderes del Gobierno chino.
Ejemplo de ello es el Foro "País Fuerte", propiedad
del "Diario del Pueblo", órgano portavoz del
Partido Comunista, que no obstante tiene serias dificultades para
evitar que se "cuelen" en sus "chat-rooms"
comentarios "irresponsables".
"El foro tiene que actuar como una plataforma de propaganda
para los principios del Partido y su política", dice
el panfleto informativo del centro oficial, nacido en mayo de
1999 para apoyar el sentimiento nacionalista contra la OTAN después
del bombardeo de la embajada china en Belgrado, durante el conflicto
de Kosovo.
El foro prohíbe tres tipos de comentarios, "de sexo,
calumnias y secretos de Estado", pero bajo estas categorías
se censuran todo tipo de informaciones no aprobadas explícitamente
por el Gobierno o críticas con algún aspecto de
la política oficial, por nimio que sea.
Por ejemplo, hace unos meses, en una "chat-room" de
este foro unos jóvenes estaban aireando sus críticas
contra la Universidad de Qinghua, a la que denominaron "cuna
de burócratas que estudian ingeniería y sólo
saben abrillantar los zapatos de sus superiores en la economía
planificada".
El comentario sobrevivió cinco minutos en la red, antes
de que los censores "on-line" lo eliminaran, sólo
para provocar una gran revuelta de los participantes, quienes
bombardearon con enérgicos mensajes de protesta.
En la era de la información, "lo único más
rápido que los comentarios en Internet es la censura",
criticó un participante, que probablemente encontraría,
horas más tarde, un nuevo "chat-room" menos controlado
para seguir expresando su opinión.
China cuenta en la actualidad con 30 millones de usuarios de Internet,
y cada día hay nuevos "cibercafés" en
la calle, en su mayoría ilegales, por lo que al Gobierno
le será cada vez más difícil seguir controlando
lo que dicen sus ciudadanos.
"Internet no garantiza la libertad, pero la censura es más
difícil", opinó un joven chino.
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