Tiro
A gol
Pelea de pelotas
¿Papi,
te escuché hablando mal por la radio sobre el préstamo
del estadio Nacional de Béisbol a la selección de
fútbol?, le pregunta sorprendido Pepito a su padre.
Pepito,
no es que esté hablando mal del fútbol, simplemente
estoy dando a conocer el malestar de todos los que amamos al béisbol
por el uso indiscriminado que le viene dando el fútbol
a nuestro principal coliseo beisbolístico
No te entiendo,
papi, si fue la misma dirigencia del béisbol la que le
ofreció el estadio a la selección de fútbol.
No fue
toda la dirigencia, fueron solo un par de personas que se dieron
a tan absurda idea.
Bueno, papi,
¿pero acaso a ellos no los escogieron para que presidieran
el Patronato del Estadio, que se concibió para que velaran
por su buen funcionamiento?
Pepito,
independientemente de lo que ellos sean, el estadio fue construido
para jugar béisbol.
¿Solo
béisbol?, lo dudo, papi. Si yo tengo recolectado algunos
artículos que salieron el mismo día de la inauguración
del estadio, que dicen otra cosa. Mira este que salió en
La Prensa. Dice textualmente que la creación del Patronato
del Estadio Nacional tiene entre su responsabilidad: mantener
en estado óptimo el coliseo de 14 millones de balboas.
Para ello deberá promover la presentación de unos
60 espectáculos al año, ya sean deportivos, artísticos
o culturales, que garanticen los fondos para su funcionamiento.
Pero
es que con los entrenamientos del fútbol el césped
se está deteriorando.
Papi, y entonces
qué pasó con los conciertos que hicieron allí
de Sting, Cristina Aguilera, los Back Street Boys y otros. Yo
creo que estos conciertos son mucho más dañinos
que un simple partido de fútbol. Fíjate que mi tío
Julio me llevó al otro día al Estadio Nacional,
luego de darse el concierto de Cristina Aguilera, y pude darme
cuenta de lo mal tratada que quedó la grama.
Es natural
por las pisadas, pero hijo, acuérdate que los futbolistas
usan tacos con tornillos. El daño es más grande
que las pisadas del público en un concierto.
Yo no veo
por qué hacen tanto alboroto por el uso del coliseo, si
total en el béisbol la bola por lo regular siempre va por
el aire.
¡Ay
Pepito! Pero se necesita tener un buen césped.
Papi, pero
para qué está el Patronato, si no es para administrar
y velar por su mantenimiento.
Pepito,
lo que me preocupa es que Stoichita dijo que no quiere volver
al Rommel Fernández. El se quiere quedar en el Estadio
Nacional y eso representa un enorme peligro para el béisbol.
Papi, pero
si Stoichita termina su contrato en enero próximo.
Yo lo
sé, pero para esa fecha ya el fútbol se habría
apoderado totalmente del Estadio Nacional con Stoichita o sin
Stoichita.
Papi, pero
si se trata de la selección nacional de fútbol,
el equipo de todos. ¿Acaso tú no te vestiste de
rojo y participaste de la marea roja en la pasada eliminatoria?
¿No te acuerdas cómo gritabas en el estadio Rommel?
¿Por qué ahora le estás dando contra a la
selección?
Porque
me molesta que el fútbol tenga su estadio propio y ahora
nos estén dañando el nuestro, que escasamente tiene
dos años.
Papi, no entiendo
por qué el simple entrenamiento de la selección
de fútbol haya dividido a la gente. Por eso es que estamos
como estamos. La Biblia dice que la división es del diablo.
Esto
no es asunto de división, Pepito, aquí es asunto
de razonamiento.
Papi, pero
si ni siquiera se ha jugado todavía contra Canadá
y ya todo el mundo le está dando duro a la selección.
No te has puesto a pensar que el fútbol le podría
hacer un favor al béisbol, llenando su estadio más
de público que lo que hizo el mismo béisbol en su
campeonato nacional.
¡No
seas majadero, Pepito! El fútbol solo llena su estadio
Rommel en las eliminatorias del mundial. Y no me hagas más
preguntas que ya me dañaste mi desayuno. ¡Vete ya
para la escuela!
Pepito salió
de su casa cabizbajo. Se lamentaba porque nunca su padre le daba
la razón. Mientras caminaba para su escuela iba meditando
sobre el porqué del resentimiento de su padre con el fútbol.
De pronto se acordó de algo, dejó de caminar, miró
al cielo y exclamó: ¡Con razón, ahora que
recuerdo, a mi papá lo dejaron por fuera del Patronato
del Estadio Nacional!
Campo
Elías Estrada
cestrada@prensa.com
|