| |
Una ejecución casi pública
McVeigh enfrentó su muerte sin ninguna palabra de disculpa
por el acto terrorista que ejecutó
|
|
Grupos que apoyan la pena de muerte, se manifestaron frente
a la penitenciaria federal de Terre Haute mientras se llevaba
a cabo la ejecución de McVeigh.
|
WASHINGTON, DC (Servicios internacionales). —Imágenes del atentado
retransmitidas hasta la saciedad, desfiles ante cámaras de las familias
de las víctimas y de los testigos de la ejecución: las cadenas de
televisión estadounidense le dieron carácter público a la ejecución
ayer lunes de Timothy McVeigh para intentar exorcizar el drama nacional
por el atentado de Oklahoma City.
Con excepción del momento mismo de la muerte, los televidentes
pudieron seguir casi segundo a segundo el antes y el después de
la ejecución de McVeigh.
McVeigh fue declarado muerto a las 07:14 locales (12:14 GMT) sin
hacer ninguna declaración antes de su ejecución, anunció el director
de la penitenciaría de Terre Haute (Indiana), Harley Lappin.
Sin embargo, dejó una declaración escrita: el poema Invictus,
que el victoriano William Ernest Henley escribió en 1875, y que
culmina: “Soy el amo de mi destino; Soy el capitán de mi alma”.
A las 07:00 locales (12:00 GMT), le fueron inyectadas tres drogas
por vía intravenosa en la pierna derecha, ante la presencia de
una treintena de testigos, entre ellos sus dos abogados, y 10
sobrevivientes y familiares de víctimas del atentado.
Autoproclamado un cruzado antigobiernista, McVeigh se mantuvo
desafiante hasta su amargo final, y enfrentó su muerte sin ninguna
palabra de disculpa ni arrepentimiento por el acto terrorista
que ejecutó.
“La parte más escalofriante fue que él se tomó el tiempo para
mirar a cada uno de nosotros a los ojos”, dijo Susan Carlson.
Cuando la primera de las tres drogas le fue administrada, los
ojos de McVeigh, que habían estado bien abiertos y focalizados,
comenzaron a desorbitarse. McVeigh tomó un par de fuertes suspiros
después de que la segunda droga fue bombeada mediante una aguja
intravenosa a su pierna derecha, y a las 07:14 murió.
Reacciones
El presidente estadounidense, George W, Bush, afirmó que la ejecución
de McVeigh, fue “un acto de justicia, no de venganza”.
“Un hombre joven encontró el destino que había escogido para sí
mismo hace seis años”, dijo Bush, al leer una breve declaración
cerca de una hora después de que McVeigh fue ejecutado.
“Conforme a las leyes de nuestro país, el caso terminó”, declaró
el mandatario ante la prensa. “Las víctimas del atentado de Oklahoma
City no obtuvieron venganza, sino justicia”, añadió.
Sin embargo, organizaciones de todo el mundo expresaron su indignación
tras la ejecución, si bien algunas se felicitaron de que impulse
el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos.
Entre las reacciones, se contaba la condena de esa “retrógrada”
por parte de Amnistía Internacional, que reprochó a Estados Unidos
haber dejado a “la venganza triunfar sobre la justicia”.
En Francia, país que encabeza la campaña contra la pena de muerte,
el presidente de la Liga de los Derechos Humanos, Michel Tubiana,
habló de “una historia terrible en todos los aspectos” y un “circo
mediático desprovisto de todo alcance informativo”.
|
El
último mensaje de Timothy McVeigh
|
|
Timothy McVeigh no hizo ninguna declaración antes
de ser ejecutado, pero dejó como último mensaje un
poema de William Ernest Henley (1849-1903), poeta
inglés largamente olvidado.
A continuación la traducción literal del poema Invictus,
de William Ernest Henley:
Desde
la noche que sobre mi se cierne,
Negra
como su insondable abismo,
Agradezco
a los dioses, si existen,
Por
mi alma invicta.
Caído
en las garras de la circunstancia,
Nadie
me vio llorar ni pestañar.
Bajo
los golpes del destino,
Mi
cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más
allá de este lugar de lágrimas e ira,
Yacen
los horrores de la sombra,
Pero
la amenaza de los años
Me
encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No
importa cuán estrecho sea el camino,
Cuán
cargada de castigo la sentencia;
Soy
el amo de mi destino;
Soy
el capitán de mi alma.
|
|
Además en mundo
EU lucharía contra calentamiento
Una ejecución casi pública
El mago de la imagen
Confusión racial
Nuevos brotes de violencia enmarcan cita de paz
Gobierno alemán y los industriales se despiden de la energía atómica
Abu Sayyaf secuestra a 15 personas más
Sin energía
El Gobierno y el UCK declaran cese el fuego
Juez restringe el arresto domiciliario de Menem
Serie de seis sismos asusta a los salvadoreños
|
|