Una
cumbre inadvertida
La
Conferencia del Milenio de los Pueblos Indígenas fue el
foro mundial sobre los asuntos de las etnias que tuvo por una
semana su epicentro en Panamá. Poca atención se
le prestó aquí a este importante foro
ARISTIDES
CAJAR PÁEZ
acajar@prensa.com
|
|
Delegados de pueblos y naciones indígenas de Asia, Africa,
Europa y América discuten durante una de las mesas de trabajo
de la Conferencia del Milenio de los Pueblos Indígenas.
|
Desde las
paredes, rostros milenarios, misteriosos, dolidos, alegres, congelados
en instantáneas fotográficas, miran vigilantes.
Una música de fondo trae también reminiscencias
antiguas y actuales a la vez. Algunos objetos artesanales diseminados
aquí y allá simbolizan diferentes culturas autóctonas
de las más diversas latitudes del globo.
No se trata
de una simple exposición o una visita a algún museo.
Es simplemente el entorno en el cual representantes de culturas
indígenas de todo el mundo se reunieron en Panamá
entre el 7 y el 11 de mayo pasado, en la Conferencia del Milenio
de los Pueblos Indígenas.
La decoración
del estrecho recinto de un hotel de esta ciudad recreaba un ambiente
propicio para que los representantes de tantos pueblos autóctonos
se sintieran como en su casa. Aquí han hablado de sus problemas,
han comparado su situación y han hecho cuentas: desde 1994
el mundo ha celebrado la década de los pueblos indígenas,
pero los estados siguen siendo sordos y ciegos a la realidad de
las poblaciones autóctonas.
Sin embargo,
en estos 10 años, los indígenas han crecido mucho,
han aprendido y desmitificado la compleja jerga técnica
del hombre occidental, se han educado tanto a los líderes
como a las comunidades, en las más variadas materias. Ya
no tienen miedo. Al igual que sus pueblos, por sus propios esfuerzos,
han tomado mayor conciencia de su lugar en el mundo y ahora reclaman
para sí los derechos que tienen los demás pueblos
de la tierra.
Aunque parezca
paradójico, los convenios internacionales aún no
les conceden el reconocimiento en pie de igualdad a los pueblos
indígenas frente a los demás pueblos del mundo.
Estos denuncian una razón simple: racismo.
Precisamente,
de Panamá salen con unas cuantas conclusiones que presentarán
ante foros de las Naciones Unidas, primero en Ginebra, el próximo
mes de junio. Luego, la gran cita será la Conferencia Mundial
contra el Racismo, la Xenofobia, y la Discriminación, a
celebrarse en Durban, Sudáfrica, en noviembre de este año.
La cita indígena
de Panamá, un evento de primer nivel, pasó prácticamente
ignorada por los medios de comunicación locales. Tampoco
parece haber despertado mayor entusiasmo entre autoridades y políticos
del patio. Tristemente también, coincidió con las
movilizaciones populares y los incidentes violentos ocurridos
en esta capital, derivados del aumento del pasaje del transporte
colectivo. Este encuentro fue organizado y promovido por la Asociación
Napguana de Panamá y el Centro Holandés para los
Pueblos Indígenas (NCIV).
Realidades
Los indígenas del mundo están concentrados en unos
5 mil pueblos con una población total aproximada de 300
millones de individuos. Muchos de ellos, si no la mayoría,
viven en zonas remotas de difícil acceso y con pocos medios
de comunicación a su alcance. Les es muy difícil
llegar a reunirse con sus pares de otras naciones y discutir en
un mismo foro sus problemas comunes a una escala global. Esta
es la importancia de la reunión en Panamá.
Cuando apenas
faltan dos años para que culmine la llamada "década
de los pueblos indígenas", las condiciones de las
poblaciones autóctonas de muchos países del mundo
se mantienen en la marginación, el abandono y el desprecio
cultural.
Peor que ello,
han sido las denuncias del exterminio sistemático que se
comete contra los pueblos indígenas de diversos países,
por fuerzas violentas que no aceptan la neutralidad de estas poblaciones.
Las incluyen en sus estrategias de muerte, en conflictos en los
cuales los indígenas nada ganan y mucho pierden. Este es
el caso que denunciaron los guambianos de Colombia, indefensos
entre el fuego cruzado de guerrilleros, paramilitares y fuerzas
armadas.
Del mismo
modo, los araucanos chilenos hicieron sentir su voz contra el
continuo despojo y depredación de los recursos naturales
de las tierras que habitan, privándolos de sus medios de
susbsistencia tradicionales y de sus lugares sagrados.
Los indígenas
mexicanos, por su parte, aprovecharon el foro para manifestar
su rechazo a la nueva legislación indígena recién
aprobada, la cual no terminó de definir cuestiones importantes
como la preservación de su cultura y los derechos sobre
sus territorios. En este sentido, dicen, se desconoció
el espíritu de lo pactado con las fuerzas políticas
mexicanas tras la multitudinaria marcha zapatista que arribó
a la capital mexicana el pasado mes de marzo con los reclamos
de los pueblos indígenas de ese país.
Temas Como
uno de los puntos fundamentales en la agenda de la conferencia,
estuvo el tema del Decenio Internacional para los Pueblos Indígenas.
Los participantes señalaron que hubo y hay pocos resultados
de esta iniciativa, por lo que ven la necesidad de continuar presionando
a los actores involucrados, incluyendo los propios pueblos indígenas.
"Pensamos
que no hay suficiente sensibilización referente a los pueblos
indígenas. Por tanto, creemos en la necesidad de convocar
a una conferencia mundial sobre los pueblos indígenas para
evaluar profundamente el decenio internacional para los pueblos
indígenas y otros temas relacionados", señalan.
Otro asunto
importante es la aproximación de la Conferencia mundial
contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia
y otras formas conexas de intolerancia. Los participantes indicaron
que los Estados deben proveer recursos financieros para educar
contra el racismo y promover campañas publicitarias que
generen conciencia de tolerancia, aceptación a la diversidad
y respeto por las culturas de todos los pueblos indígenas.
Se recomendó
a los Estados que examinen sus constituciones, leyes y sistemas
legales para identificar y erradicar el racismo contenido en los
mismos, dirigido en contra de los pueblos indígenas.
Otro tema
de actualidad es la implementación de la resolución
de las Naciones Unidas referente al establecimiento del Foro Permanente
para asuntos indígenas. Allí, los asistentes señalaron
que debe haber un secretariado autónomo compuesto preferiblemente
por los indígenas.
Han pasado
décadas de deliberaciones y muchos gobiernos hoy en día
niegan que los derechos de los pueblos indígenas existan
y prefieren referirse a estos como "minorías étnicas"
o hasta "refugiados".
La Declaración
de los Derechos Humanos reconoce la existencia de personas autogobernadas
y los lista como personas con derechos bajo las leyes internacionales.
Por otro lado el término "Pueblos indígenas"
no es reconocido en esta declaración y por ello implica
que legítimamente no existen.
Milliani Trask,
líder hawaiana de la causa indígena mundial, quien
trabaja al lado de Rigoberta Menchú en la iniciativa Indígena
para la Paz, señala que "el rechazo de los estados
para otorgar derechos plenos e incondicionales de propia determinación
refleja el grado de racismo". Añade que a pesar de
que los pueblos indígenas están formados y capacitados
para defender sus casos, al no ser reconocidos como un grupo legítimo,
su voz es marginada en foros internacionales.
Los participantes
cuestionaron la mala inversión de fondos por organizaciones
privadas, en programas sociales para la salud y la educación
de "descendientes de esclavos" (africanos americanos),
mientras que muchos descendientes de esclavos que permanecen en
Africa, viven en total pobreza y sufren de la crisis que provoca
la deuda externa.
Las críticas
surgen, pues existen planes de representantes de las comunidades
afro- americanas, principalmente estadounidenses, de viajar a
Durban en jets patrocinados por el Gobierno y el sector privado
para discutir el tema de las "reparaciones por esclavitud".
Mientras tanto,
dicen, otros africanos no podrán pagar los costos del transporte
para participar en la conferencia que efectuará al otro
lado de sus fronteras en el propio continente africano.
Los participantes
sienten que este, al parecer, benevolente gesto es solo
una forma de disminuir sus sentimientos de culpa basados en su
participación en la historia de la esclavitud. El
enfoque de la agenda hacia las "reparaciones por esclavitud",
es visto como un conveniente, más infortunado de
desvío de la atención mundial de las necesidades
más apremiantes como el reconocimiento de los pueblos indígenas
como tales, su conmoción debida a abusos de los Derechos
Humanos, y la existencia en algunas partes del mundo de la descolonialización,
señalan en uno de los documentos finales de la conferencia.
Todos estos
temas serán comunicados en la próxima reunión
preparatoria para la Conferencia Mundial contra el Racismo a llevarse
a cabo del 21 de mayo al 1 de junio en las Naciones Unidas en
Ginebra. Allí los Pueblos Indígenas también
pondrán sobre la mesa las resoluciones y recomendaciones
adoptadas en la conferencia del Milenio, para asegurar así
que tengan un impacto en la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Logros Pese
a todo, los indígenas contabilizan sus conquistas: han
logrado que se establezca el Primer Foro Permanente para los Pueblos
Indígenas del sistema de las Naciones Unidas; Las
estrategias indígenas para educar a nuestras comunidades
y pueblos se han desarrollado en todas las regiones, en las áreas
con desarrollo sostenible, ingeniería genética,
y en la manera en la cual funciona la organización de las
Naciones Unidas y sus agencias especializadas, indican en
una de sus conclusiones finales.
Por
medio de la educación hemos desmitificado la estructura
compleja del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional
y la Organización Mundial del Comercio. Por medio de una
acción en común con la sociedad civil hemos asegurado
que las voces indígenas, antes calladas y marginadas, serán
oídas, entendidas y que nuestras preocupaciones serán
tomadas en cuenta, añaden.
Agregan, respecto
a los resultados de este encuentro, que lo más importante
es que hemos reconfirmado nuestro compromiso de abogar por los
derechos humanos de los pueblos indígenas y de alcanzar
los todavía no calificados derechos de autodeterminación
para todos los pueblos indígenas del mundo.
|