Panamá, 20 de abril de 2001
RESEÑA
RAICES
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE E-MAIL
TITULARES POR E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
¿QUIENES SOMOS?
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

 

  .  
 

Ignorar las encuestas de opinión pública o restarles validez, es la tentación permanente de los políticos subdesarrollados cada vez que sus resultados no los favorecen. Es peor que un error; se trata de una verdadera estupidez. Divorciarse de la opinión pública es un método infalible para equivocarse, como tardíamente han comprobado muchos políticos en todo el mundo. Unicamente hay dos métodos fehacientes para conocer el estado de la opinión ciudadana: consultas electorales o encuestas científicas. En el primer caso, lo que se aprende, llega demasiado tarde para corregir rumbos. En el segundo, se reflejan actitudes y valoraciones que indican lo que se está haciendo bien y lo que se hace mal. Sin duda, es cuestión de percepciones, pero son ellas las que configuran el estado de la opinión en un momento determinado. Por ello no deben desestimarse y, por el contrario, hay que estudiarlas y analizarlas para aprender de ellas, y cambiar las actitudes y políticas equivocadas. Es muy positivo que dos políticos de la alianza gubernamental, Kaiser Bazán y Raúl Arango, recomienden a la presidenta de la República que preste más atención a las encuestas, porque deben servir de lección para gobernar mejor. Después, será demasiado tarde para el Gobierno y para el país.

 
.

[ volver a la página principal ]

Derechos reservados, Corporación La Prensa.

internet@prensa.com