Panamá, 29 de marzo de 2001
RESEÑA
RAICES
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE E-MAIL
TITULARES POR E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

 

  ..  
 

Buscando la verdad

Si el general Torrijos no fue autor material de los crímenes ocurridos durante su mandato, sin lugar lo es por encubrimiento

Rainier Del Rosario F.

Por más que pase el tiempo, hay hábitos difíciles de cambiar. Durante 21 años de la dictadura militar hubo quienes solucionaban sus problemas viendo la manera de echarles tierra, desviando la atención; en fin, tratando de que el pueblo se olvidara de las dificultades medulares que azotaban nuestro país. El escrito reivindicatorio de la figura de Omar Torrijos escrito por el señor Rafael Mezquita y publicado el día 23 de marzo en el periódico La Prensa, es una prueba de cómo se mantienen las costumbres, a pesar del paso del tiempo.

No es mi interés polemizar sobre la figura del general Torrijos, con una persona que me supera en conocimientos y preparación política. Esto me supondría dirigirme, sin lugar a dudas, a un fracaso rotundo. Por ello, y a pesar de que no comparto los planteamientos del señor Mezquita, aceptaré el notable carácter social del mandato de Torrijos, así como el importante hecho de recuperar el Canal (hipotecando nuestra soberanía).

Sin embargo, todo ese avance social, se ve empañado por la gran cantidad de crímenes cometidos y no resueltos (y que por lo menos en número fueron más en la época torrijista que en la norieguista); la conculcación de las libertades; el cierre de los medios de comunicación contrarios al gobierno; la eliminación durante 10 años de los partidos políticos, y el hecho de que nunca sometió a su gobierno a un escrutinio popular limpio.

De todas las máculas que puede tener la dictadura militar, sin lugar a dudas la peor es la gran cantidad de vidas que se cegaron durante ese período; sobre todo, porque fueron crímenes dobles. En primera instancia, por el hecho material de las propias muertes y desapariciones, y en segundo lugar, y no por eso menos malo, el impedir a las familias de los muertos que tuvieran acceso a la justicia.

Si el general Torrijos no fue autor material de los crímenes, como alegan los partidarios del PRD, sin lugar a dudas sí es culpable de que los mismos no hayan sido investigados; máxime porque Torrijos ostentaba el poder absoluto de “cuasiemperador” que le fue entregado con nombre, apellido y título militar en la nefasta Constitución militarista de 1972.

El problema es que el gobierno militar no solo no intentó encontrar los responsables de los crímenes, sino que se empeñó en que no fuesen resueltos, cosa que el PRD sigue intentando más de 25 años después.

De ninguna manera puedo compartir los motivos que pudieron llevar a cometer los crímenes políticos; sin embargo, es posible entender que existan razones que lleven a las personas que ostentan el poder a cometerlos. Lo que de ningún modo entiendo, es que después de todo el sufrimiento que han tenido los familiares de las víctimas por no saber qué pasó con sus seres queridos, el PRD y sus miembros insistan en buscar subterfugios para que esos crímenes no sean esclarecidos.

Nadie tiene interés en ensuciar por placer la figura del general Torrijos; sin embargo si, como dice el señor Mezquita, se ha hecho una campaña de difamación contra la figura del ex gobernante, es precisamente porque tanto el general como quienes lo acompañaron en su gobierno y quienes forman la cúpula actual del PRD, se han empeñado en que los hechos de ese período de la vida nacional no sean esclarecidos. Se ha llegado incluso a no investigar qué fue lo que sucedió con su propio líder, quien, según múltiples versiones, pudo haber sido víctima de un atentado. A pesar de este dato inquietante, ninguno de sus “beligerantes” colaboradores, ha tenido el valor de exigir se esclarezca.

Esta situación de oscuridad sobre los hechos de la época militarista, puede llevar a que algunas personas no tengan un conocimiento claro de lo que sucedió. Ese puede ser el caso de las personas mencionadas en la larga lista de personalidades que cita el señor Mezquita en su artículo; lista en la que debo decir, se hace un verdadero “guacho” de personalidades respetables, dictadores, asesinos y ladrones.

El interés de quienes insistimos en, como dice el señor Mezquita, “meterle a la gente la idea del Torrijos desalmado”, no es otro que la necesidad de que se esclarezca lo que sucedió durante los 21 años de dictadura, y que significó luto y dolor para muchas familias panameñas; hechos éstos que el PRD ha intentado mantener en el olvido. Por ello, y parafraseando al poeta Antonio Machado digo: su verdad no, la verdad, y venga con Panamá a buscarla; la suya, señor Mezquita, guárdesela.

El autor es abogado

.

Además en opinión

  • Hacer las cosas bien
  • Buscando la verdad
  • ¿Por qué son honorables?
  • Sobre tumbas, verdades e infamias
  • PRD/No PRD
  •  
    .

    [ volver a la página principal ]

    Derechos reservados, Corporación La Prensa.

    internet@prensa.com