Rechazan condena a dos periodistas
RAFAEL PEREZ G.
rperez@prensa.com
La organización internacional Reporteros Sin Fronteras protestó
ayer por la condena de 18 meses de presión dictada contra Juan
Manuel Díaz, periodista de El Panamá América y Reiner Tuñón, periodista
de El Universal, y exigió, a su vez, que los comunicadores sean
absueltos en apelación.
En carta dirigida al magistrado presidente del Segundo Tribunal
Superior de Justicia, Wilfredo Sáenz, la organización expresó
igualmente su preocupación ante el intento de conducción contra
José Otero, periodista del diario La Prensa, acusado por el mismo
caso.
La sentencia fue dictada por el juez decimocuarto de circuito,
ramo penal, Secundino Mendieta, quien reemplazó la pena de prisión
impuesta por 200 días multa (a razón de dos dólares por día).
La decisión del juez, según él mismo explicó, obedece a que en
esta oportunidad “se trata de delincuentes primarios”.
A menos de 24 horas de que se hiciera pública la condena por calumnia
e injuria a los referidos periodistas, tres agentes de la Policía
Técnica Judicial (PTJ) fueron a la residencia de Otero para que
se notificara de una audiencia prevista para abril próximo.
“El hecho de que solo los periodistas sean perseguidos en este
caso muestra que se trata de un atentado contra la libertad de
circulación de la información garantizada por el artículo 19 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificados
por Panamá”, declaró Robert Ménard, secretario general de la organización.
Además de que un texto adoptado en enero del 2000, dijo Ménard,
el relator especial de las Naciones Unidas para la Libertad de
Expresión, Santiago Canton, estableció que “la pena de prisión
por la expresión pacífica de una opinión vulnera gravemente los
derechos humanos”.
El caso se remonta a junio de 1997, cuando varios medios de comunicación
–basados en datos proporcionados por el Ministerio Público– divulgaron
la lista de profesionales de la salud que eran investigados por
el Ministerio Público por la presunta obtención fraudulenta de
sus diplomas en universidades extranjeras y practicaban su profesión.
Entre los nombres que aparecían en la lista estaba el de Samuel
Osorio Caicedo, quien probó posteriormente que su diploma había
sido obtenido por medios lícitos.
La información a los periodistas fue facilitada por el propio
fiscal que desarrollaba en ese entonces las investigaciones.
Osorio Caicedo querelló por calumnia e injuria a Díaz y a Tuñón
e igualmente lo hizo con Otero.
Reporteros Sin Fronteras exigió en su carta asimismo que los cargos
formulados contra Otero sean abandonados.
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