Panamá, 17 de marzo de 2001
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Muelle petrolero genera polémica

Se trata de un muelle donde se instalarán tanques para acopiar derivados del petróleo y se brindarán servicios de despacho a barcos petroleros

MARIO A. MUÑOZ
andresm@prensa.com

Area donde se tiene planeado construir el muelle petrolero

Antes era un centro de diversiones de las Fuerzas de Defensa. Después, una empresa de maquiladoras. Ahora, un nuevo proyecto está en marcha en la bahía de Margarita en la provincia de Colón, el cual ya ha recibido el rechazo de algunos sectores de la ciudad de Colón.

Se trata de un muelle donde se instalarán tanques para acopiar derivados del petróleo y donde se brindarán servicios de despachos a barcos petroleros que transitan por el Canal, según el estudio de impacto ambiental elaborado por los representantes de la compañía, la Sociedad Colón Oil and Service.

Para desarrollar el proyecto, la empresa necesita 14.8 hectáreas en el mar y otras 12 de área terrestre, para un total de 27 hectáreas ubicadas dentro del rompeolas, al lado este en el área general de la isla Margarita.

Las áreas aledañas a esa isla son consideradas como una riqueza ecológica porque tienen manglares, arrecifes y corales que refugian a una biodiversidad de especies marinas.

Sin embargo, la empresa formuló un plan de manejo ambiental que tiene como objetivo atenuar los impactos existentes; evitar el deterioro de las condiciones ambientales en el futuro y garantizar el uso sostenible de los recursos naturales en la región.

El estudio de impacto ambiental de la empresa, según indica su presentación, fue elaborado por especialistas en sociología, biología, oceanografía, ingeniería y ciencia de protección ambiental.

Pero un grupo de asociaciones cívicas de Colón rechaza el proyecto de construcción por su cercanía a esa ciudad atlántica y porque hay riesgos de que afecte el ambiente y los recursos marinos de las costas, que son usados por los ribereños para realizar actividades pesqueras, las cuales son su único sustento alimenticio.

Según los grupos cívicos, el muelle y los tanques implicarán una alteración significativa del estado natural del hábitat, modificará el paisaje y la belleza de esas costas.

Para los representantes de Colón Oil Services, en cambio, la ubicación de este proyecto en la zona escogida no generará impactos “negativos, ni significativos debido, principalmente, a que la zona ha sido designada por las autoridades para que se desarrollen estos tipos de proyectos” siempre y cuando se tengan en cuenta los aspectos ambientales de la región.

El proyecto se desarrollará junto al puerto de contenedores Panamá Colón Terminal y otros grandes proyectos comerciales e industriales, por lo que su ejecución no representa ninguna amenaza o riesgo para el medio ambiente circundante.

Las agrupaciones que adversan el proyecto son la Asamblea de la Sociedad Civil, capítulo de Colón, el Consejo Municipal de Colón y la Comunidad de Fe de la Parroquia Medalla Milagrosa.

También, la Asociación Biológica del Centro Regional Universitario de la Universidad de Panamá, la Asociación de Profesionales Chino-Panameños, la Cámara Junior de Panamá, capítulo de Colón, la Fundación Amistad Soroptimista Internacional de Colón y la Unión de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), entre otras.

En una carta dirigida a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) que debe aprobar el estudio, estos grupos plantean que es de conocimiento local y mundial que la actividad industrial con productos de petróleo es naturalmente “riesgoso” por los posibles derrames, incendios, explosiones o emanaciones de gases que pudieran ocurrir.

Con el proyecto, advierten, los colonenses y la naturaleza quedan expuestos y vulnerables, ya que el muelle estará ubicado muy cerca de la ciudad de Colón. Por ejemplo, mencionan los casos recientes del hundimiento del barco de petróleo Jéssica en las islas Galápagos en Ecuador y el reciente accidente del barco petrolero Neápolis en las esclusas de Pedro Miguel, a pesar de haber máximos controles.

El proyecto de la compañía continúa el patrón de seguir “cercando” y excluyendo a la ciudadanía de tener acceso a las áreas aledañas a la isla Margarita y en el área de la isla Galeta.

El sacerdote de la parroquia Medalla Milagrosa, Alan J. McLellan, afirma que ya es suficiente con los muelles y tanques que están instalados en Colón, y que no se debe seguir arriesgando la naturaleza y a la comunidad.

McLellan explicó que la sociedad civil de Colón se opone al muelle porque está ubicado a menos de dos kilómetros de la ciudad y cerca están ubicados varios colegios como el Instituto Panameño de Habilitación Especial, del Hospital Amador Guerrero y de toda la comunidad residencial de Nuevo Cristóbal.

En el estudio de impacto ambiental, la compañía reconoce que pueden darse situaciones en las que el medio ambiente pudiera verse afectado significativamente, sobre todo si no se observan las recomendaciones emitidas y plasmadas en el plan de manejo que se comprometen a desarrollar.

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