Aquí
sí que la sardina se murió
 |
| Foto
1.Carnavales de Colón de 1949. Yolanda van Beverhoudt, hoy
Sra de Hauke, resultó electa. Aquí aparece bailando con
Eric Ducruet, ya desaparecido. Al fondo, el popular ‘‘Ñeque’’
¿Manuel de Jesús? Grimaldo baila también. El lugar era el
Club de Extranjeros, que también dejó de existir. |
TEXTOS:
HARRY CASTRO STANZIOLA
FOTOGRAFIAS: La foto 2 es propiedad de Ricardo López Arias;
la 1 y la 3, de Yolanda van Beverhoudt de Hauke.
Tientras
en las ciudades de nuestro interior los carnavales son cada
año mejores, ya es hora de que se decida en la capital qué se
va a hacer con ellos. Y es que para lo que representan hace
ya algunos años, es mejor que se supriman de una vez.
El problema no se resolverá en un año; hace falta trabajar varios
seguidos para poder recuperarlos. Son necesarias muchas ideas,
organización, entusiasmo y deseos de triunfar.
Quizás valdría la pena imitar a Río de Janeiro, en donde, según
nos han dicho, el dios Momo es un individuo con salario, que
tiene oficinas propias y labora durante trescientos sesenta
días seguidos para obtener resultados como los que suelen mostrarnos.
A formar pues las alianzas y las ternas respectivas para ver
a quién nombramos.
 |
| Foto
2. Comencemos por la fotografía más antigua de las que hoy
les mostramos. Se trata de los carnavales colonenses de
1913. Pareciera tratarse de la carroza de la Reina. Sin
embargo, la abundancia de banderas no es muy común durante
el Carnaval. En algunas publicaciones de la época se lee
que para las festividades patrias de noviembre, la gente
se disfrazaba. ¿Sería este el caso? No. La leyenda o pie
de fotografía (que aquí no aparece), dice desfile carnavalesco.
Las muy populares casas de madera sirven de telón de fondo.
De qué avenida se trataba, es difícil de elucubrar. |
De
otra manera, el espectáculo nos va a seguir aborchonando cada
vez más: vulgaridad; excesiva comercialización; música y letras
de canciones de lo más lamentables; humo con aroma de carne
en palito, y miles de ciudadanos que dan vueltas y vueltas por
la Vía España sin nada para gozar realmente.
Nos
imaginamos la impresión que se han de llevar los escasos turistas
que equivocadamente aterrizan por aquí. ¿Qué relatarán allá
en sus países? ¿No los estaremos espantando?
Y lo mismo, para desgracia, nos han relatado de Colón. Otra
cosa es en algunos puntos del interior. Allá sí que hay mucho
que ver. Sin embargo, algunos aspectos de la conducta colectiva
se deben suprimir.
Hay que exaltar y perpetuar la preciosa tradición: la sana controversia
entre las calles, la belleza de las damas y las indescriptibles
vestimentas sí que son dignas de aplaudir.
Felicitaciones a Ocú, en donde este domingo van a tener un tambor
de orden, de rechupete, precedido por Amadita Pinzón; a las
Mendozas penonomeñas, a Las Tablas y a otros lugares por lo
que van a ofrecer. Ahora faltan las ciudades terminales en donde,
como decimos arriba, la sardina se murió antes de saltar.
Que resucite son nuestros mejores deseos.
 |
| Foto
3. Ahora nos encontramos en el año de 1929. Carlota 1a,
tal como se puede leer, era la soberana. Era la época en
que la Reina del Carnaval era la del Club Unión, pero por
votación popular. Su apellido era Fábrega, más tarde Sra.
de Chapple. El lugar, bien puede ser el Teatro Nacional.
|