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Matan y roban a dos policías municipales
José Quintero De León
jquinter@prensa.com
Mientras la ciudad se preparaba, de una u otra forma, para iniciar
las celebraciones de Carnaval, la comunidad fue sacudida otra
vez por la violencia que dejaba su marca de sangre, dolor y luto
en dos humildes familias panameñas.
Esta vez, las víctimas fueron dos unidades de la Policía Municipal,
encargadas de recaudar los impuestos derivados de la venta de
placas, y quienes se disponían a concluir una jornada más de custodia
y traslado del efectivo que ascendía a 53 mil dólares.
El comandante de la Policía Municipal, mayor (R) Luis Puleio,
narró que los agentes Arturo Rodríguez, de 32 años, y Euribiades
Hernández, de 34, se dirigían hacia el Centro de Depósito de la
Tesorería Municipal, localizado al final de la Vía Cincuentenario
y Vía España.
Ambos viajaban en la camioneta Daihatsu, color blanco, con placa
08992, guiada por el conductor Alfonso Chen, tras haber recorrido
los puestos de venta de placas de Ancón, Bethania y Parque Lefevre.
A eso de las 7:15 de la noche, y cuando ya se aproximaban a su
destino final, a la altura de Calle 13 Parque Lefevre, una camioneta
de doble tracción, color verde y gris, en que viajaban tres sujetos,
aún no detenidos, los interceptó y colisionó.
Testigos presenciales indicaron que todo se desarrolló con una
rapidez pasmosa, tal y como lo vemos en las películas. Un individuo,
de apariencia acholada, salió rápidamente del 4x4, pistola en
mano, disparando a mansalva contra los agentes y el conductor,
que no se habían repuesto aún de la sorpresa.
Los disparos fueron certeros y fatales, porque dejaron muerto
instantáneamente a uno de los policías, mientras que el otro falleció
cuando era trasladado al hospital. Solo el conductor sobrevivió
al alevoso ataque, del cual se recupera en el Hospital de la Caja
de Seguro Social.
Luego de la confusión, y tras llegar la ayuda, se pudieron percatar
de que los asaltantes lograron huir con parte del dinero recaudado,
que se estima inicialmente en unos 53 mil dólares.
Posteriormente, la Policía localizó abandonada en Plaza Agora,
en la Vía Bolívar, la camioneta de doble tracción, la cual sirvió
para perpetrar el asalto.
De los agentes muertos en el asalto, el comandante Puleio comentó
que eran excelentes funcionarios, capacitados y con buen desempeño,
entrenados en la Academia de Policía. Sin embargo, y a pesar de
portar revólveres .38 y escopetas, piensa que el elemento sorpresa
fue primordial para que los antisociales lograran su objetivo.
Afuera, en la Casa de la Municipalidad, aguardaba una viuda llorosa
apoyada en su suegro. Era la joven María Mora, esposa de Euribíades
Hernández, a quien aún le parecía increíble que sus dos hijos,
uno de cuatro y otro de año y medio, hubieran quedado huérfanos
tan pequeños.
Francisco, padre de Hernández, lo lloraba. Expresó que le haría
mucha falta porque era su primogénito y el más cumplido y hogareño
de todos. Sin embargo, su corazón no albergaba venganza, pero
sí le gustaría conversar con el que le arrancó la vida para saber
por qué lo hizo y para decirle que su hijo era un hombre honrado
y laborioso.
A Hernández y Rodríguez se les dará cristiana sepultura hoy, sábado
24, con todos los honores por haber caído en cumplimiento del
deber. El primero será velado a las 4:00 p.m. en la Iglesia de
Guadalupe, Barriada 2000, en Arraiján, en donde residía. En tanto,
las exequias del agente Rodríguez se efectuarán a las 11 a.m.
en el Templo de la Comunidad Evangélica Hossana, en La Cresta.
Ayer, el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, deploró los
asesinatos de estos dos ejemplares funcionarios y anunció que
el Municipio de Panamá ofrecía una recompensa de 5 mil dólares
a la persona que brindara pistas a las autoridades sobre el paradero
de los autores de tan alevoso crimen.
También decretó el jueves, 1 de marzo, como día de luto laborable
en la institución y declaró que la Alcaldía le brindaría todo
el apoyo moral y económico a los deudos, para enfrentar este momento
de dolor.
En conferencia de prensa, Navarro reveló que se había reunido
con el mayor Puleio y con el tesorero municipal, Ventura Vega,
para preparar un proyecto de acuerdo que, permita la reestructuración
de la Policía Municipal.
Esto significará mayor pie de fuerza, más recursos y equipos para
hacerla más eficiente. “De ahora en adelante -dijo- el dinero
se transportará en carros blindados y con personal adiestrado”.
Igualmente, se reforzará la vigilancia a los contribuyentes que
se acerquen a las oficinas de recaudación a pagar sus tributos.
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