| |
Ring
Side
Alcázar
y su gran prueba
Sirenito Pérez indudablemente será una gran prueba de fuego para
el contendor panameño Pedro Alcázar mañana en la noche en el gimnasio
Roberto “Mano de Piedra” Durán. El mexicano, que dicen ha trabajado
como ayudante de los hermanos Erik y Diego Morales, tiene hambre
de llegar a un título del mundo, y al que se interponga en su
camino le costará trabajo hacerlo cambiar de idea.
Es por ello que espero que el Rockero Alcázar esté en las condiciones
en que dice estar y que, al igual que su rival, tenga esa sed
por llegar a triunfar en este difícil negocio del boxeo.
Alguna vez consideré a Alcázar un gran prospecto. Su desempeño
ante rivales como Benedicto Murillo y Virgilio Chifundo, por ejemplo,
me daban a entender que estábamos ante un atleta en busca de su
madurez boxística, y que si bien era cierto que sus contendientes
estaban tirando sus últimos cartuchos, las pruebas eran buenas
para observar su desempeño. Pero eso pasó hace mucho tiempo. Alcázar
ya está maduro, boxísticamente hablando, y a menos que me demuestre
mañana lo contrario, creo que su progreso se estancó, aunque él
no haya sido directamente responsable de ello.
En su afán de buscarle mejores derroteros, dentro de su propia
perspectiva, su antiguo manejador Sergio González evitó exponerlo
ante contrarios de “cierto” peligro, además del hecho de que lo
tuvo mucho tiempo en el congelador. Para dar un ejemplo, en 1998
apenas realizó dos peleas, y la primera que sostuvo al año siguiente
se dio ocho meses después, y para efectuar la segunda en el 99
tuvo que esperar otros ocho meses.
Ahora, a esta larga inactividad habría que añadirle el comportamiento
extracurricular de Alcázar, que detuvo el crecimiento necesario
para estar en las ligas mayores.
Hoy, aparentemente, las cosas pintan diferentes. Pero, eso lo
veremos todos la noche de este sábado. Sabremos si es cierto de
que el púgil panameño ha retomado su carrera, de que está preparado
para un pleito por un título del mundo y que, de llegar, tendrá
verdaderas opciones.
Y esto lo señalo como conclusión a la esperada actuación de Alcázar,
porque la fanaticada panameña está totalmente desanimada. El boxeo
istmeño ha creado una fama nada favorable a nivel internacional
y, salvo por lo logrado hasta ahora por el colonense Mauricio
Martínez, monarca gallo de la OMB, nada nos da señales de que
pronto eso cambiará.
“El boxeo está en crisis mundialmente, eso es cierto. No obstante,
observamos cómo se pelea como gato boca arriba en otras latitudes
para seguir en la jugada. En una ocasión escuché a un fanático
comentar que ningún país estaba exento de esta situación, y que
los fracasos que tenían en choques de campeonato del mundo eran
muchos más que los nuestras, pero como eran países con grandes
poblaciones a veces ni se notaba. El fanático en mención tuvo
algo de razón en lo que dijo, aunque se le quedó en el tintero
un detalle, y es que por allá hay calidad, algo de lo que aquí
carecemos. No faltará alguien que me diga que sí existe calidad;
puede ser, pero es la excepción no la regla.
NICOLAS ESPINOSA S.
nespinos@prensa.com
[Para
regresar a Deportes, haga clic aquí]
|
|