Argentina retira su embajador en Cuba por tensiones diplomáticas
BUENOS AIRES, Argentina. (Servicios internacionales). -Las relaciones políticas entre Cuba y Argentina se tensaron ayer, jueves, aún más en el marco de los entredichos que vienen sosteniendo ambos países, luego de que la Cancillería en Buenos Aires decidiera que el embajador en La Habana, Oscar Torres Avalos, permanezca en su país “por un tiempo no determinado”.
Por otra parte, no se descarta que, como represalia, el Gobierno cubano pudiera adoptar una medida similar con su embajador en Buenos Aires, Alejandro González Galiano, quien el miércoles formuló duras críticas contra el Gobierno y especialmente contra la Cancillería argentina.
En sus dichos del miércoles, González Galiano no solamente justificó las palabras formuladas hace algunos días por el presidente de su país, Fidel Castro, quien tildó al Gobierno de “lamebota de los yanquis”, sino que dijo que la administración que encabeza Fernando de la Rúa prepara una “nueva traición” contra Cuba cuando tenga que votar en abril sobre la situación de los derechos humanos en la isla en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La decisión de la Cancillería de retener en el país a su embajador en Cuba por tiempo indeterminado -difundida en un comunicado firmado por el vicecanciller, Horacio Chighizola- tuvo en cuenta ambas expresiones para adoptar la determinación que pone la relación en uno de los niveles más bajos de los últimos años.
El embajador Torres Avalos ya se encuentra en Buenos Aires desde el domingo, llamado por el Gobierno argentino tras enterarse de las duras afirmaciones del líder cubano, formuladas el sábado en el marco de un encuentro con economistas de unos 50 países.
Desde Nueva York, donde cumple una visita de trabajo, el canciller argentino Adalberto Rodríguez Giavarini reiteró su opinión para con las palabras del presidente de Cuba, al advertir que “la actitud del señor Castro ha sido claramente ofensiva”.
La defensa de los Derechos Humanos es una política de Estado en Argentina, afirmó ayer, jueves, el canciller de ese país, Adalberto Rodríguez Giavarini, en relación con la polémica diplomática abierta entre Buenos Aires y La Habana.
Giavarini acudió ayer en la mañana a la sede de las Naciones Unidas para entregar el instrumento de ratificación del Estatuto de Roma, por el que se crea el Tribunal Penal Internacional, que se encargará de enjuiciar los delitos de lesa humanidad y contra los derechos humanos.
El ministro de Relaciones Exteriores entregó en mano el documento al secretario general de la ONU, Kofi Annan, “cumpliendo estrictas directivas del presidente argentino (Fernando) de la Rúa”, que deseaba que fuera dado así, ya que se trata de “una ratificación histórica”.
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