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Push
the envelope
Ana
Alfaro
Especial
para La Prensa
letrasdecambio@prensa.com
Empuja el
sobre. Esa es la traducción literal del título y
a mí, como criatura de (nacida durante, no engendrada de)
la era de la cleptocracia, en esto de asociación de palabras,
lo primero que se me viene a la mente es: ¡Yiipiii! ¡Coima!
Pero en inglés,
la expresión significa estirar los límites, trascender
la norma, ir más allá.
La expresión
proviene del mundo de la aviación, y originalmente era
push the edge of the envelope. En aeronáutica, el envelope
(que en este caso se traduce como envolvente, no sobre) se refiere
al envolvente exterior de todas las curvas que describe el desempeño
de la aeronave bajo varias condiciones de velocidad, potencia
del motor, altitud, condiciones atmosféricas, etc.
Por lo general,
se considera este envolvente el límite conocido de la capacidad
de la nave.
Fue Tom Wolfe
quien, en 1979, escribió The Right Stuff, libro que trata
sobre los pilotos de prueba y los albores del programa espacial.
El mismo título del libro, que alude a que alguien tiene
las cualidades necesarias (para, en este caso, ser un piloto de
prueba o un astronauta), popularizó tanto la frase titular
como la del envoltorio de marras. Por eso, es probable que al
hacer la evaluación de un empleado, un gringo se pregunte
si está dispuesto a push the envelope, si tiene the right
stuff.
Tomó
aproximadamente una década para que la frase perdiera la
parte del edge, como ya dije y tampoco hizo daño
que se produjera una película del libro y a finales
de la década del 80 ya era de uso común y de aplicación
frecuente, con el boom económico, qué digo, el consumo
conspicuo propio de la era.
De paso, si
le dicen you have lost your edge, es que ha perdido
la ventaja, el filo.
Para entonces,
en su siguiente libro, La Hoguera de las Vanidades (The Bonfire
of the Vanities) ya Wolfe le había puesto nombre a la rapiña
de Wall Street, haciendo amo del universo (master of the universe)
a Sherman McCoy, papel que luego desempeñaría Tom
Hanks en la pantalla grande. En el mismo libro, Wolfe define el
ideal estético (femenino) de la época como una radiografía
social (social X-ray), porque el mantra colectivo era que "nunca
se puede ser ni demasiado delgada ni demasiado rica" (you
can never be too rich or too thin). ¡Hola, anorexia!
Pero pasa
el tiempo y Wolfe evoluciona con él y sigue siendo detector
infalible de las tendencias sociales. En su último libro,
Todo un Hombre (A Man in Full) tras casi una década de
Baywatch que parece, más bien, un siglo y que nos
hizo olvidar que Silicon Valley es un área en el norte
de California y no el decoletage de Pamela Anderson, aunque también...-
ya describe como chicos con pechos (boys with breasts) a las esposastrofeo
(trophy wife), aquellas jovencitas que los viejos verdes pasean
frente a otros con menos $$$. Así que ya sabes, las palabras
mágicas para conseguir ese empleo son: Sir, I have the
right stuff, and I'm going to push the envelope so you can be
a man in full, trophy wife included.
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