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Damon's
Para probar algo más pedimos un combo de costillitas de cerdo,
deliciosas, con langostinos apanados
Aristóloga
Especial para La Prensa
revista@prensa.com
Damon's
es intrigante. Comenzó a intrigarme desde el momento en que leí,
en el suplemento que publicaron en La Prensa, que “es un concepto
nuevo, revolucionario, cuyo éxito vie nen comprobando en Estados
Unidos desde hace 20 años”. No será verbatim, pero era algo así
bien oximorónico. Vaya. Cuando llegué, retacada porque es franquicia,
y atacada porque derri baron el hermosísimo, vetusto árbol que
ya era un hito de la calle 50, co menzó a mejorar mi humor cuando
vi todas las posibilidades que tiene el si tio.
Cada mesa tiene un panel de control de sonido. Con este se elige
y modula el sonido correspondiente a cuatro enormes pantallas,
las más dedicadas a ruedos de testosterona (léase depor tes violentos),
las menos a cómicas o a un excelente juego de trivia. ¿Se ima
ginan ustedes? Si el concepto (creo que lo llaman eat-tertainment)
hubiese exis tido en mis épocas, yo -y más de un pretendiente
sin suerte- hubiera sido feliz. Porque verán, cuando me invi taba
a salir uno de esos plomos con mayúscula que no quería que jamás
me volviera a sacar, pedía el plato más caro del menú a ver si
se ahuyentaba. Pero este sitio amplía el compás: El barullo y
estímulo “extratabular” -o sea más allá de la mesa, el barbarismo
es mío- es tal que no tienes que decirle a tu acompañante más
que “pásame la vinagreta, por favor”. Si tienes que sa lir con
un cliente insufrible o peor, si tu jefa insufrible te pide que
atiendas a su hermano Cuasimodo que llegó de Ciudad Cloaca, ¡zas!
problema resuel to. Si tu matrimonio no soporta una conversación
más de la estrictamente necesaria, ¡bingo! Ya sabes a dónde lle
var a tu esposa. O sea, el sueño del autista renuente.
Prólogo
aparte, les diremos los por menores de la comida:
Pedimos los platos de entrada de combinación: el Sampler Platter
que trae alitas tipo Búfalo (buenas), palitos de mozzarella (algo
picositos, con salsa marinara aparte), cáscaras de papa re llenas
con queso (grasosas) y unas cuan tas costillitas de cerdo (deliciosas).
El otro plato mixto, el Starting Line-up, trae algo que se llama
San Antonio Spring Roll, un rollo de primavera re llena de ingredientes
típicos de lo tex- mex como cilantro, jalapeño, frijol ne gro,
maíz, y que viene con una re moulade muy ligera, que realmente
me gustó; luego trae un bloque de aros de cebollas rebozadas y
fritas, bastante buenas; unos deditos de pollo apana dos que me
gustaron, y nuevamente los palitos de mozzarella. Este combo trae
además de la remoulade una salsa con horseradish y otra tipo marinara.
Para probar además pedimos un com bo de costillitas de cerdo,
deliciosas, con langostinos apanados (los encon tré algo aceitosos,
pero eso fue lo que le gustó a RDT, reacción atávica, digo yo)
que aparecen en una sección muy interesante en que te combinan
las es pecialidades de la casa, las costillas de cerdo y el asado
de res (prime rib) con alitas tipo Búfalo, langostinos apana dos,
etc.
RDT (recluta de turno, para los no vatos) pidió un enorme New
York Strip, que estuvo regio. Ni este ni mi Prime Rib Corte Damon's
vinieron re cocinados, mal que a tantos adolece. Pero volviendo
con mi prime rib, el centro, lo que se dice el corazón ma gro,
estuvo estupendo, y no tengo que jas ni del jus (jugos que suelta
la car ne) ni de la salsa con nabo picante (horseradish). El problema
fue que cuando uno ordena un prime rib, es pera poder hacer un
corte desde el centro hasta el borde, pasando por to das las capas:
costra, gordito, filón de carne, más gordito, corazón magro. ¿Me
explico? Pero este tenía un ruedo duro, como de nervio, alrededor
del corazón del corte, que me hizo desear un bisturí para no perder
tanta carne; y como había que comer lo de afuera aparte por el
cerco nervioso, la ma rinada seca que se le aplica para im partir
sabor a la pieza se sentía muy salada. Pero aún así, recomiendo
el prime rib. De las ensaladas que vienen con la comida, la Cesar
estuvo muy buena; la de la casa, que pedí yo y que trae lechuga,
tomate, pepino, queso, etc. no estuvo mala, pero cuando probé
la César del RDT me antojé y entonces jamás volteé a ver la mía.
Los postres, un Chocolate Decaden ce (brownies, helado de vainilla,
sirope de chocolate crema batida) y un Oreo Cheesecake (cheesecake
con galletas oreo, sirope de chocolate) estuvieron muy decentes.
Para los no chocolate ros, hay un pastel de manzana que lastimosamente
se les había agotado. La lista de vinos también me pareció un
poco pobre, aunque la de cervezas lo compensa.
Para terminar, es una franquicia tí pica, con sus pros y sus contras,
y estoy segura de que el tema deportivo y el tipo de menú le logrará
sus adep tos. Dixit.
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